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Mercedes lanza un motor de flujo axial de solo 10 kg y 1.000 CV que revoluciona los eléctricos

Mercedes lanza un motor de flujo axial de solo 10 kg y 1.000 CV que revoluciona los eléctricos
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  • Publishedjunio 15, 2026



Diez kilos. Este es el peso de un bolso de mano. Y eso es lo que pesa el nuevo motor eléctrico que Mercedes ha desarrollado para entregar hasta 1.000 caballos. No se trata de un simple prototipo: se trata de un motor de flujo axial que ya monta el nuevo AMG GT y que promete cambiar por completo la relación entre peso, tamaño y prestaciones en los coches eléctricos.

No estamos hablando aquí de un motor de imán permanente ordinario. La arquitectura de flujo axial, heredada de la empresa británica Yasa (absorbida por la marca insignia a mediados de 2024), compacta el rotor y el estator en un sándwich plano, algo más parecido a un disco de embrague que a un bloque de metal. El beneficio inmediato es que se puede montar longitudinalmente en el eje, lo que mejora la transferencia de par sin añadir volumen.

¿Qué es el flujo axial y por qué es tan revolucionario?

En un motor eléctrico convencional (flujo radial), el campo magnético se propaga perpendicular al eje de rotación. Esto requiere alargar el montaje y añadir voluminosos sistemas de refrigeración. El flujo axial invierte la dirección del campo: Lo envía paralelo al eje, lo que da como resultado un motor mucho más delgado, con menos masa y una superficie de intercambio de calor más eficiente.

La consecuencia directa sobre el coche es brutal. Con un peso de apenas 10 kilos -hablamos de la misma autonomía que una bicicleta de alta gama o una caja de herramientas completa-, el motor ya no es el elemento que determina el reparto de masas. Se puede colocar prácticamente en cualquier lugar y, al hacerlo, se reduce la inercia del conjunto y se afina el comportamiento dinámico. No es magia: es física bien aplicada.

Mercedes cuenta con unidades de flujo axial probadas en banco capaces de superar los 1.000 CV, con una velocidad de rotación superior a las 15.000 rpm. Con este valor, un coche eléctrico equipado con este motor puede pasar de 0 a 100 km/h en sólo dos segundos y alcanzar velocidades máximas superiores a los 300 km/h. Se trata de récords que hasta hace poco sólo los batían los hipercoches con motores de combustión extremadamente perfeccionados.

Con el tamaño de un disco de freno y un peso de 10 kilos, este motor da un vuelco al concepto de peso y potencia en un vehículo eléctrico.

El primer modelo de carretera en recibir esta tecnología es el nuevo Mercedes-AMG GT, que cuenta con tres motores: uno en el eje delantero y dos en el eje trasero. La potencia combinada declarada supera los 800 CV, cifra que ya lo sitúa entre los deportivos más rápidos del mercado. El truco añadido es que el enfriamiento natural del formato axial permite mantener la temperatura a raya incluso durante las carreras en circuito, lo cual es bastante difícil para los radiales.

Qué cambios para quienes conducen a pie

Que un coche con la etiqueta cero emisiones proporcione una aceleración increíble es bonito, pero el verdadero salto está en la versatilidad que aporta la tecnología de flujo axial al resto de la gama. Al liberar libras cúbicas y centímetros en el compartimiento del motor, los ingenieros pueden redistribuir las baterías, ampliar la cabina o mejorar la seguridad pasiva sin comprometer el rendimiento. Además, el menor peso total se traduce directamente en un menor consumo eléctrico y, por tanto, en una mayor autonomía real.

La otra lectura, más desde la perspectiva del taller, es que estos motores simplifican el mantenimiento. Sin imanes de tierras raras expuestos al calor ni a complejos circuitos de refrigeración, se prolonga la vida útil de los componentes críticos. Y esto, para cualquiera que esté pensando en comprar un coche eléctrico y conservarlo durante una década, es un argumento de peso.

Información útil para el conductor.

  • Modelo que ya lo monta: Mercedes-AMG GT de última generación, con tres motores de flujo axial (uno delantero y dos traseros) que suman más de 800 CV.
  • Potencia máxima probada: Hasta 1.000 CV en el banco de pruebas, lo que sugiere un derivado hiperdeportivo aún más radical.
  • Peso y enfriamiento: 10 kilos por unidad, con una arquitectura que mejora pasivamente la disipación térmica y permite el posicionamiento longitudinal.
  • Curiosidad: La tecnología proviene de Yasa, empresa británica adquirida por Mercedes en 2024; Su know-how ya se aplica en la competición eléctrica.
  • Aconsejar: Si aprecia el alto rendimiento sin la carga del sobrepeso, esté atento a los próximos AMG eléctricos que utilizarán esta arquitectura.



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