Deportes

Mi deporte tiene un porcentaje de grasa de los más altos

Mi deporte tiene un porcentaje de grasa de los más altos
Avatar
  • Publishedenero 14, 2026



En un deporte tan exigente como el waterpolo, donde el contacto constante con el oponente, el esfuerzo anaeróbico y la resistencia se combinan en un entorno tan específico como el agua, cabría imaginar protocolos nutricionales tan estrictos como en el atletismo o el ciclismo.

La realidad, al menos según Alberto Munárriz, Es mucho más terrenal. El nuevo líder de la selección española reconoce en su entrevista con ESPAÑOL que su disciplina aún está lejos de tener una hoja de ruta cerrada en este ámbito.

«No tenemos un enfoque nutricional muy claro. De hecho, creo que es un deporte en el que el porcentaje de grasa corporal probablemente será uno de los más altos. No sé si será el mejor, probablemente no. Pero hay un punto que se juega en el agua», admite.

Desde su punto de vista, este elemento diferencial modifica la ecuación física: la flotabilidad, los contactos y las luchas en el agua hacen que no siempre sea determinante tener el cuerpo más “seco” del vestuario.

De hecho, llega a señalar que «alguien que pesa más, siendo la persona más fuerte del mundo, quizá no te ayude mucho».

Alberto Munárriz, durante un partido contra España

Alberto Munárriz, durante un partido contra España

EFE

En lo personal, Munárriz opera en un equilibrio muy reconocible para cualquier aficionado: ocuparse de lo esencial sin vivir como un esclavo del régimen.

«Tengo suerte de que tengo un metabolismo bastante bueno. Como alimentos bastante saludables, muy poco procesados, muy pocas galletas, cositas. Pero sí, como mucho», explicó a ESPAÑOL.

Su rutina se basa en tres comidas copiosas al día y poco espacio para el snack: «Realmente no me privo de nadapero tampoco soy muy partidario de picar entre horas. Normalmente no como nada. Preparo desayuno, almuerzo y cena. Sin reglas claras, pero comiendo alimentos naturales, sin pensar demasiado. »

Ese “sin pensarlo más” no significa desorden, sino un patrón simple y repetido. Por la mañana, tómate un sándwich; al mediodía suele entrar en juego la pasta; y por la noche, proteínas.

Él mismo lo resume así: «Como mucho arroz y pasta. Me gusta mucho. Luego, por la noche, suelo comer muchas proteínas con un poco de ensalada, pero en grandes cantidades. Pollo, filete, carne, cualquier tipo. Algunos días como pescado, pero no cambio mucho. Normalmente comemos pasta en el almuerzo y nada más». Por la mañana un sándwich«.

Una estructura reconocible: carbohidratos para apoyar los entrenamientos y partidos, carne o pescado para ayudar a la recuperación.

El panorama cambia ligeramente cuando entran en juego las grandes competiciones de selecciones nacionales. En la Eurocopa, donde concedió estas declaraciones, prima el contexto logístico y los horarios.

«En una competición como esta Eurocopa tienes más opciones para comer. Aquí suelo comer mucha más pasta, aunque sea por la mañana y por la noche», afirma.

El menú local también especifica: «Y carne, porque en Serbia las comidas son bastante copiosas. Dependiendo de lo que haya, como más o menos. Porque de lo contrario, pareces un poco plano». Es decir, desde el menú disponible, ajusta las cantidades para no sentirte pesado en la piscina.

El retrato que dejó la conversación con ESPAÑOL Es el de un deportista de élite que no se presenta como un talibán de la nutrición, pero que ha entendido lo que le funciona: pocos productos procesados, mucha comida “real”, tres comidas fuertes, carbohidratos cuando es necesario y proteínas generosas al final del día.

Todo ello, con una reflexión fundamental que interpela a su deporte: el waterpolo aún tiene margen para afinar su planteamiento nutricional, pero, mientras tanto, jugadores como Munárriz siguen dando lo mejor de sí mismos con una receta tan sencilla como honesta.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: