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Mi madre no quería que yo jugara con balones y mi padre me llevaba al campo recién nacido

Mi madre no quería que yo jugara con balones y mi padre me llevaba al campo recién nacido
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  • Publishedjulio 7, 2026



el nombre de Mikel Merino vuelve a estar en boca de todos tras convertirse en el gran protagonista de la selección española al anotar el gol decisivocon la asistencia de Ferrán Torres, que certificó su pase a cuartos de final tras eliminar a la Selección Portuguesa.

Un momento que vuelve a situar al centrocampista en la enfoque de los mediosaunque detrás de su éxito hay una historia marcada por el esfuerzo, la humildad y una familia que siempre intentó que él eligiera su propio camino.

A pesar de ser hijo del exfutbolista miguel merinoEl internacional español asegura que nunca sintió la obligación de seguir sus pasos. De lo contrario. Sus padres hicieron todo lo posible para que la decisión fuera exclusivamente suya.

Mikel Merino, durante el entrenamiento del Mundial.

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«Si algo estuviera claro Mi madre no quería balones de fútbol en la casa. hasta que me decidí. Que no fue porque mi padre era futbolista y yo tenía la presión de serlo», explicó en una entrevista para La Vanguardia.

Su madre quería que creciera sin condiciones y que, llegado el momento, fuera él quien descubriera cuál era su verdadera pasión. Sin embargo, el fútbol acabó apareciendo de forma totalmente natural.

«No tuve mi primera pelota hasta que mi madre me vio quitándosela a los niños de la calle.. Entonces, para evitar problemas, decidió comprarme uno. A partir de ahí, fue casi innato querer ser futbolista», recordó entre risas en la misma entrevista.

Aunque en casa intentaron mantenerlo alejado del balón durante sus primeros años, el fútbol siempre estuvo presente. Mikel era apenas un recién nacido cuando su padre empezó a llevarlo a los juegosExperiencias que sucedieron mucho antes de que pudiera imaginar una carrera profesional de élite.

«La primera vez que estuvo en un partido de fútbol fue en Balaídos«, recordó Miguel Merino en una entrevista con La Voz de Galicia.

En algunas ocasiones el futbolista ha admitido que no cree que estuviera predestinado a dedicarse profesionalmente al deporte. «No sé si lo escribieron, pero seguro que no fue la intención de mis padres», afirmó en La Vanguardia.

«Desde pequeño nunca se me ocurrió otra cosa que ser futbolista.. Era mi sueño aunque quizás fue un poco inconsciente porque no me di cuenta de lo difícil que es y de la poca gente que viene y tiene la suerte de poder dedicarse a ello. Pero era lo que más quería, sabía que iba a ser mi vida».

A pesar de esa pasión por el balón, nunca descuidó su formación académica. «Tuve que elegir y me dediqué al fútbol, ​​pero no dejé los estudios». El de la Selección Española se graduó en Bachillerato, realizó la Selectividad e incluso un curso de técnico deportivo.

Y si hay algo que Mikel Merino destaca constantemente de su situación son los cimientos que le han hecho llegar hasta donde está. «Mi familia es lo más importante. Me han inculcado algunos valores y todo se lo debo a ellos», expresó en Noticias de Navarra.

«Mi padre siempre me ha transmitido la valores del trabajo en equipo, trabajar y no quejarsey cuidarte y ser un buen compañero. Que no debería ser egoísta. “Son valores que llevo como bandera y ahora las cosas me están yendo muy bien”, afirma el centrocampista.



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