MIEL, LIMÓN & VINAGRE | Marie-Louise Eta, otro muro que cae en Berlín
Berlín siempre fue una ciudad donde se podían romper las reglas, el lugar donde Billy Wilder quiso ser bailarín antes de consagrarse como escritor o el epicentro de los Dorados años 20 [Goldene Zwazziger]… Berlín se acostumbró a ofrecer un poco más que el resto. Espías como los deslumbrantes josefina panadero (la primera estrella y activista que luchó por los derechos de los negros) deambulaba por calles infestadas de cicatrices de guerra. No era el Berlín por el que ahora caminas. Marie-Louise Eta (Dresde, 1991), sino el mismo Berlín donde las manecillas del reloj avanzaban en sentido contrario al habitual. El Berlín que ha hecho realidad que una mujer se convierta la primera entrenadora de un equipo de la Bundesliga.
[–>[–>[–>En torno a su figura hay un curioso halo de memoria histórica que nos conecta a lo que Frizt Lang plasmó en aquella Metrópolis en la que los obreros vivían en un gueto industrial y tenían prohibido acceder al mundo exterior. En la película es un robot quien llama a una rebelión contra la clase intelectual, pero en el banco local del Alte Försterei es Marie-Louise Eta la que lidera una revolución en el que dicen es el deporte rey, el de los machos.
[–> [–>[–>A pesar de los aromas a contracultura que se perciben en las aceras berlinesas, todos se quedaron ojipláticos el día que la directiva del Union Berlin avaló una nota de prensa que anunciaba su desembarco en el primer equipo como sustituta de Steffen Baumgart, un buscavidas del fútbol sin un palmarés rutilante como delantero trotón que almacenaba unas cuantas experiencias algo avinagradas en las filas del Hansa Rostock, Wolfsburgo (el club de la Volkswagen) o Magdeburgo. Nada serio. Como entrenador le fue algo mejor, pero tampoco como para tirar cohetes, cuando se colocó al frente del Colonia, el Hamburgo o el Union Berlin. El reto no es hacer olvidar a Baumgart, el objetivo real de Marie-Louise Eta es sobrevivir a una sobreexposición permanente sin que nadie la juzgue por ser mujer.
[–>[–>[–>
Todo eso de romper el techo de cristal en la competición que mejor controla el Bayern de Múnich está muy bien, pero la realidad es otra. La dificultad consiste en no morir en el intento haciendo algo por lo que has luchado durante tanto tiempo.
[–>[–>[–>Si no que se lo pregunten a Eva Carneiro, la doctora que se enfrentó a José Mourinho cuando coincidieron en el Chelsea. The Special One la despreció en público y le cayó una demanda por acoso, discriminación e intimidación. Los de Stamford Bridge acabaron despidiendo al luso, que no iluso, por malos resultados y, a su vez, negociando una indemnización millonaria con la médico, quien no dudó en invertir algunas libras esterlinas para convertirse en copropietaria del Lewes FC, un conjunto amateur masculino y femenino que sigue peleando por ser el primer club mundial con igualdad de género.
[–>[–>[–>
Marie-Louise Eta tiene el fútbol inyectado en sus venas desde los seis años. Sus primeras aventuras balompédicas las agotó en el Dresden 06 y en menos de lo que dura un parpadeo ya estaba en las filas del FFC Fortuna Dresden-Rähnitz. Jugadora menuda (165 centímetros) y con un perfil creativo, el profesionalismo lo degustó en una etapa fallida en el Hamburgo (la dirección lo retiró de la liga femenina), en el CV Cloppenburg y en el Werder Bremen, entidad en la que permaneció hasta los 26 años, que fue el momento en el que anunció su retirada: ya tenía en mente ser entrenadora.
[–>[–>
[–>En Bremen comenzó a coquetear con los banquillos aceptando la dirección del equipo masculino Sub 13. Enseguida le entregaron las riendas del Sub 14 y, más tarde, se enroló en el proyecto de la Federación Alemana de Fútbol. Su rol inicial fue el de asistente de Michael Urbansky, en el combinado nacional Sub 19, y más adelante se convirtió en la mano derecha de Bettina Wiegmann, la gran coleccionista de títulos de la Die Mannschaft (El equipo) con una Copa del Mundo, cuatro Europeos y una medalla bronce en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.
[–>[–>[–>
Mientras trabajó para la selección germana, Marie-Louise Eta no dejó tirado al Union Berlin y en 2023 le dieron más poder al situarla como asistente de Marco Grote. Un año después fue la primera mujer en dirigir a un representante masculino de la Liga de Campeones de la UEFA tras cubrir la plaza de primer entrenador.
[–>[–>[–>A principio de este mes la confirmaron como primera entrenadora del Union Berlin para la temporada 2026-27, pero la destitución de Stefeen Baumgart precipitó los acontecimientos y tuvo que debutar ante el Wolfsburgo. En esta ocasión no se cumplió el dicho de «entrenador nuevo, victoria segura» (2-1), pero Marie-Luis Eta logró que otro muro cayera en Berlín.
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí