Mohammed El Haik y Zineb Bounouader, la pareja marroquí recién casada que acabó en Gijón tras preguntar al chat GPT por una ciudad para vivir en paz: «Nuestro objetivo es trabajar»
Mohammed El Haik y Zineb Bounouader se casaron hace seis meses. Se conocieron como compañeros de trabajo en su Marruecos natal, llevan año y medio juntos, y desde el principio sabían que su relación no contaba con el beneplácito de su entorno. Él tiene 34 años y es del Rif, donde persiste la tradición, para él anticuada, de que las familias eligen, o como mínimo supervisan, los lazos matrimoniales de sus descendientes.
[–>[–>[–>«Mis padres no respetaban que yo estuviese con alguien de fuera de la región», lamenta. Ella, de 30 años, añade que tras un tiempo pensando en cómo salir de Marruecos, sin apoyos ni conocidos de ningún tipo, se les ocurrió preguntarle a ChatGPT por ciudades en las que poder vivir en paz. La inteligencia artificial les habló de Gijón y se mudaron el pasado diciembre. Ahora, cumplen los requisitos para regularizar su situación en España, la séptima que se acomete en el país desde la instauración de la democracia.
[–> [–>[–>El gran objetivo de ese trámite, para ellos, es claro: poder trabajar.
[–>[–>[–>
Camiones y cocinar
[–>[–>[–>
La pareja llega a Asturias con formación específica. Él es conductor de camiones y ella tiene una licenciatura en logística del transporte y también sabe conducir. Con la normativa actual, pueden convalidar su carnet básico, pero para especializarse de nuevo en el transporte de mercancías tienen que volver a acreditarse con titulaciones homologables en España. Los dos hablan francés, árabe e inglés, y ahora están aprendiendo español poco a poco. Explican que regularizar su situación en el país les permitirá matricularse en estas formaciones regladas y que, mientras, buscarán trabajo «de lo que sea». «A mí me gusta mucho cocinar», pone como ejemplo la joven. Ambos creen haber acertado en su destino.
[–>[–>[–>«La gente es muy amable y nos han ayudado en sitios como la Cocina Económica y Cruz Roja», agradece él. Tras una primera etapa acompañados por el Albergue Covadonga, además, acaban de alquilar una vivienda. «Queremos empezar de cero y formar aquí una familia», cuentan.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí