Nairo Quintana se regala Asturias en el año de su despedida del pelotón
El piloto de Movistar Team abandonó la carrera en pista el viernes en Pola de Lena, donde ganó con habilidad, orgullo y piernas. Es su primera victoria en cuatro años, la 52ª de su carrera profesional, y llega en un momento muy ocupado: cuando ya no corre contra el futuro, sino contra la memoria. Este ataque le puso líder y le dio una ventaja decisiva sobre Adrià Pericas, el joven español del UAE Team Emirates-XRG que acabó segundo en la clasificación general.
En la última jornada, entre Lugones y Oviedo, el dueño de la carrera no cambió. Volvió a dejar al frente a Edgar David Cadena. El mexicano del Team Storck-MRW Bau, ganador el sábado en Vegadeo, volvió a levantar los brazos este domingo en la etapa final tras recorrer en solitario los últimos 8,4 kilómetros. Detrás, Pericas volvió a estar entre los mejores, ahora sin posibilidad de desafiar el mando de Quintana.
Asturias vuelve a sonreír a Nairo
Nairo afrontó la jornada con la tranquilidad de los ciclistas que ya han pasado por todos los escenarios posibles. No necesitaba fuegos artificiales. Sólo tuvo que controlar, medir y dejar que la carrera transcurriera con tranquilidad hasta cruzar la meta con la general en el bolsillo. Asturias ha vuelto a convertirse en una tierra amiga de los habitantes de Boyacá, que han encontrado en sus caminos una alegría que ya no existe cuando el calendario empieza a contar los días.
La victoria también tiene valor emocional para Movistar. Quintana, que regresa a la estructura telefónica en la última parte de su carrera, encontró en Asturias una victoria con olor a magnífica despedida, a reconciliación con el camino y a premio a su insistencia. Ya no es ese Nairo que explotaba en grandes torres con la mirada fija en el horizonte, sigue siendo Nairo: un escalador instintivo, un corredor profesional y un enorme símbolo del ciclismo colombiano.
Pericas salió reforzado de la cita asturiana con piernas, personalidad y capacidad para competir al lado de un corredor de este palmarés, aunque la foto principal quedó en manos del campeón colombiano, que vuelve a sonreír en una cumbre en el año de su despedida.
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