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Nissan Ariya Nismo, especiado

Nissan Ariya Nismo, especiado
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  • Publishedjunio 21, 2026



«Faster than a bullet terrifying scream, enraged and full of anger. He’s half man and half machine.» Judas Priest (Painkiller, 1990)

«Tienes que ir» sujeto el teléfono en silencio, pensando en qué contestar. Todos los viernes en el bar con los colegas les cuento los problemas que tengo con mi jefe y unas cuantas cervezas después decidimos asambleariamente las mejores respuestas para la siguiente conversación con él. Las del viernes pasado fueron especialmente originales desde la intervención de una secta religiosa que me había reconocido como la reencarnación de su líder espiritual hasta la visita de una prima monja que necesitaba dinero por sus deudas de juego. «Tom, se que estás ahí. No te hagas el tonto. Tienes que ir.» Suspiré. «Jefe, no debería subir si estoy solo…» mi trabajo es de reparación de postes de la luz y mi compañero lleva dos semanas de baja. No tenemos sustituto pero he tenido que cubrir las reparaciones de todas formas. «Tom» Mi jefe ignoró totalmente el comentario, como hacía siempre. «Nacional 349 kilómetro 47. Justo en el límite del parque nacional. Hay un convento sin luz así que espabila.» Colgué el teléfono pensando en nuevas respuestas para el viernes que viene. Cargué las herramientas en la camioneta y arranqué. Era un viaje de casi tres cuartos de hora hasta la zona del poste. El cielo algo nublado pero el cielo no parecía que fuera a soltar agua. Había aprendido a fiarme menos de la aplicación del teléfono y más del color de las nubes y el olor de la tierra. Trucos de un tío que decía ser Cherokee pero que acertaba siempre. Esta carretera solamente se animaba en verano para las visitas al parque por lo que apenas me crucé con un par de furgonetas de reparto y una moto muy vieja.

Los árboles empezaron a acompañar la carretera, primero dispersos y poco a poco casi bosque. Tras una curva encontré el kilómetro 47. El poste estaba junto a un claro y alrededor de él unas doce monjas esperaban mirando en mi dirección hacia la carretera. Tuve que salir despacio del asfalto para permitir que las religiosas se fueran apartando para dejarme arrimar la camioneta al poste. ¿Cómo se saluda a una monja? Me preguntaba mientras maniobraba. Una de las monjas, la que parecía mayor, golpeó mi ventanilla. Bajé el cristal. «Los niños.» «¿Cómo?» pregunté yo. «Los niños tienen frío.» Yo asentí. Bajé del coche y las monjas se apartaron. Todas menos la monja que me había interpelado. Preparé mi arnés y mis herramientas mirando de reojo a las mujeres que esperaban pacientemente. Creo que alguna estaba rezando pasando las cuentas del rosario con los dedos. Mientras enganchaba el arnés al poste me dio por darle conversación a la madre. «¿Así que regentan un orfanato?» La religiosa parecía perpleja. «¿Cómo?» «Los niños…» Le recordé. «Los que están pasando frío.» Ella pareció sobresaltarse. «Claro. Un orfanato. Pobres niños.» Mientras subía bajo la atenta mirada de las monjas observé cómo un cable disimulado bajaba por el otro lado del poste. Al mismo tiempo el viento me llevaba el inconfundible olor de plástico quemado. Al llegar al cable principal de distribución descubrí el empalme ennegrecido. Volví la mirada hacia abajo con aire interrogativo. La madre superiora me hizo el gesto de silencio con el dedo índice sobre la boca, mientras con la otra mano descubría la cartuchera y el revolver.

El Nissan Ariya Nismo es la respuesta más radical y de estética más deportiva que la marca japonesa ha dado hasta la fecha a la pregunta de qué significa un SUV eléctrico con verdaderas aspiraciones deportivas. Se trata de la versión más alta de la gama Ariya, el único SUV 100% eléctrico de Nissan en el mercado europeo, y supone el retorno de la división deportiva Nismo a Europa después de más de una década de ausencia, coincidiendo además con el 40 aniversario de la marca de rendimiento japonesa. Cuando ya tuvimos ocasión de probar el Ariya en su versión Evolve 63 kWh, un SUV equilibrado y bien resuelto que competía por calidad de rodadura y confort, dejamos claro que era un coche grande capaz de moverse por ciudad y afrontar viajes con solvencia. El Ariya Nismo viene a ocupar un territorio completamente diferente: el del SUV eléctrico de altas prestaciones que lleva la tecnología desarrollada en la Fórmula E a las carreteras de uso cotidiano.

Modelo analizado Nissan Ariya
Motor y acabado NISMO e-4ORCE 87 kWh
Potencia 435 CV
Velocidad máxima 200 Kmh
Aceleración o-100 7,5 s
Largo/ancho/alto 4655/1850/1660 mm
Potencia máxima RPM 435 CV
Par máximo Nm/RPM 600 Nm
Caja de cambios Automático
Web https://www.nissan.es/
Precio 59.200  euros

Dentro de la gama Ariya, este modelo representa el tope absoluto. La oferta comienza con el Ariya Advance de 218 CV con batería de 63 kWh y tracción delantera, sube hasta el Ariya Evolve de 242 CV con batería de 87 kWh y tracción delantera, y ya en las versiones con sistema de tracción total e-4ORCE encontramos el Ariya e-4ORCE de 306 CV con 509 kilómetros de autonomía WLTP y finalmente el Ariya Nismo con sus 435 CV. Es una gama que cubre desde los 41.750 euros hasta los poco más de 60.000 del modelo analizado, un rango muy amplio que le permite competir en varios segmentos del mercado del SUV eléctrico. El Nismo llega a España con un precio de 60.181 euros sin descuentos, que con las promociones habituales de financiación puede acercarse a los 57.900 euros antes de subvenciones. Una inversión significativa que hay que valorar en el contexto de un segmento donde compite con el Tesla Model Y Performance, el Cupra Tavascan Endurance, el Cupra Tavascan Endurance que también hemos probado en estas páginas, o el Hyundai Ioniq 5 N.

Nissan y su gama eléctrica

Resulta llamativo recordar que Nissan fue la primera marca generalista en democratizar de verdad el coche eléctrico. El Leaf, del que también tuvimos ocasión de informar en MuyComputer, llegó al mercado en 2010 con la misión de hacer accesible la movilidad eléctrica. Ese legado pesa, y el Ariya es su heredero más directo aunque con un planteamiento radicalmente distinto: más grande, más potente, más ambicioso. Sin embargo, y aunque Nissan fue pionera, la marca japonesa no ha logrado mantener ese liderazgo en cuota de mercado. En España, el Ariya ocupa una posición discreta dentro del ranking de los SUV eléctricos más vendidos, muy por detrás del Model Y de Tesla o del Kia EV6, en una franja de precio elevada que no facilita el volumen. El Ariya Nismo, por su naturaleza de modelo de prestaciones y precio elevado, es un coche de nicho dentro de ese nicho, y Nissan lo sabe: no se buscan grandes cifras de ventas sino posicionamiento de imagen y recuperación de la herencia deportiva de la marca que durante décadas representó el GT-R.

El Nissan Ariya Nismo se asienta sobre la plataforma CMF-EV, siglas de Common Module Family Electric Vehicles, desarrollada por la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi. El Ariya fue el primer modelo de la alianza en estrenar esta arquitectura cuando se presentó en 2020, y con el paso del tiempo otros modelos del grupo la han adoptado o derivado. A diferencia de plataformas como la MEB del Grupo Volkswagen, que comparten entre sí el Cupra Tavascan, el Volkswagen ID.4, el Skoda Enyaq o el Audi Q4 e-tron, la CMF-EV es propia de la alianza y fue diseñada desde el principio para paquetes de batería planos integrados en el suelo, lo que proporciona un centro de gravedad bajo y un suelo completamente plano en el habitáculo. Permite integrar uno o dos motores eléctricos y admite baterías de diferentes capacidades, lo que explica la variedad de opciones disponibles en la gama.

Para la versión Nismo, la plataforma ha recibido modificaciones en la suspensión, la calibración del sistema de tracción total y la aerodinámica que la convierten en una variante funcionalmente diferente de la base compartida con las otras versiones. El Ariya Nismo mantiene la silueta y las proporciones del Ariya estándar, ese diseño que ya nos llamó la atención cuando probamos la versión Evolve por sus guiños al Juke y al Micra eléctrico pero con una madurez y modernidad propias de un coche de su categoría. Sobre esa base reconocible, Nismo ha aplicado un kit de carrocería completo que afecta a cada panel de la carrocería y que alarga el conjunto hasta los 4,65 metros, cinco centímetros más que el Ariya convencional. El resultado es un coche que se puede leer a distancia como algo diferente, con una personalidad más tensa y más agresiva.

El frontal es donde la intervención de Nismo resulta más contundente. El paragolpes se ha rediseñado por completo con entradas de aire más generosas y una geometría más baja y más ancha que la del Ariya estándar. En la parte inferior se integra un splitter delantero con canard que no es solo decorativo: junto a los spoilers laterales y las cortinas de aire inspiradas en los monoplazas de Fórmula E del equipo Nissan, trabajan activamente para reducir la sustentación del vehículo en un 40% respecto al Ariya convencional, logrando un coeficiente aerodinámico de 0,11 frente al 0,18 del modelo base. Sobre el frontal los faros LED afilados y alargados del Ariya adquieren aquí un entorno más oscuro y un tratamiento específico con los detalles en color rojo que son la firma inconfundible de Nismo. El panel negro que ocupa el espacio entre los ópticos luce en el centro el escudo de la marca, pero ya sin el elemento decorativo de puntos del Ariya normal, con un acabado más severo y más concentrado.

Cintura alta deportiva y llantas Enkei

El perfil del Ariya Nismo mantiene la cintura alta y la caída suave del techo que caracteriza al Ariya convencional. En el lateral, los faldones inferiores específicos de Nismo rematan la carrocería con una línea de color rojo que actúa como frontera visual entre la parte superior más clásica y la inferior más deportiva, exactamente la misma filosofía de doble personalidad que define la estética del modelo. Esta franja roja es la más identificable de las señas de identidad de la versión, y recuerda al repaso en rojo que desde hace décadas distingue a todos los productos Nismo, desde el GT-R hasta el Note.

Las llantas de aleación de 20 pulgadas firmadas por Enkei, exclusivas de esta versión y no disponibles en ningún otro Ariya de la gama, combinan un diseño específico pensado para mejorar el flujo de aire hacia los frenos con el relieve del nombre Nismo en el borde. Han sido fabricadas con un proceso especial de fundición que les otorga la rigidez de unas llantas forjadas pero con un peso menor, lo que reduce la masa no suspendida y mejora la respuesta de la suspensión. Sobre ellas montan neumáticos Michelin Pilot Sport EV, una goma desarrollada específicamente para vehículos eléctricos de altas prestaciones que combina el agarre de una cubierta deportiva con la baja resistencia a la rodadura que necesita un eléctrico para maximizar la autonomía.

En la parte posterior el tratamiento aerodinámico resulta especialmente expresivo. Un alerón trasero tipo cola de pato más marcado que el del Ariya convencional corona el portón, trabajando en combinación con el doble difusor trasero específico para completar el paquete aerodinámico activo. Los grupos ópticos de la parte posterior mantienen el diseño continuo del Ariya estándar que tanto nos gustó en nuestra primera prueba, esa franja de luz que recorre el ancho completo del vehículo con el nombre de Nissan en el centro, pero con los detalles en rojo de la versión Nismo que le dan un acabado más tenso. El difusor inferior y los elementos en negro piano y rojo del paragolpes trasero completan un conjunto que tiene la musculatura visual justa, sin caer en exageraciones que no encajan con la sobriedad que siempre ha caracterizado el diseño japonés.

Interior entre zen y deportivo

Si el exterior del Ariya Nismo es un ejercicio de tensión controlada, el interior es donde se produce la convivencia más interesante entre el mundo Nismo y la filosofía de diseño que ya apreciamos en nuestra primera prueba del Ariya, ese minimalismo inspirado en el concepto japonés de Omotenashi. La cabina mantiene el habitáculo diáfano y la estética limpia que ya conocemos, pero la mano de Nismo se nota en detalles estratégicos que cambian la atmósfera sin alterar la estructura fundamental.

Los asientos delanteros exclusivos Nismo son uno de los elementos más logrados del conjunto. Tapizados en una combinación de cuero sintético y microfibra de aspecto similar a la gamuza, ofrecen un soporte lateral notablemente mayor que los asientos del Ariya estándar, algo imprescindible cuando el coche puede generar la fuerza lateral que el sistema de tracción e-4ORCE es capaz de producir en tramos rápidos. Los reposacabezas llevan el logotipo Nismo bordado, y los costados del asiento tienen costuras en rojo que se repiten en el volante y en los paneles de la puerta. El volante de fondo plano, con la marca roja a las doce en punto que es seña de identidad de todos los modelos Nismo, completa el ambiente deportivo junto a un botón de arranque también en rojo.

El salpicadero mantiene la solución de pantalla continua doble de 12,3 pulgadas, con el cuadro de instrumentos digital a la izquierda y la pantalla táctil de infoentretenimiento a la derecha, unidas por una pieza de plástico negro que crea el efecto visual de una única pantalla extendida. Ya destacamos en la prueba del Ariya Evolve lo bien que funcionan estas pantallas y lo acertado del diseño de interfaz, con iconos y tipografías grandes que facilitan la lectura incluso bajo la luz directa del sol. La calidad de reproducción de color es excelente para el segmento. En el Ariya Nismo se suma el Head-Up Display de 10 pulgadas que proyecta la información de velocidad y navegación sobre el parabrisas, evitando la distracción de tener que mirar hacia la consola central.

La iluminación ambiental Andon, en tono rojo específico para esta versión, recorre el interior y contribuye a la atmósfera más intensa del habitáculo. Es un detalle que de noche resulta muy efectivo y que diferencia visualmente al Nismo del resto de versiones en el momento de acceder al vehículo. Los controles hápticos del climatizador y los modos de conducción, integrados en el salpicadero y la consola central, siguen siendo una solución que requiere algo de adaptación pero que en el Ariya funcionan bien, con una respuesta aceptable y una iluminación que facilita su localización. Como ya comentamos en la prueba anterior, se agradece que convivan con el mando físico de volumen del equipo de sonido. Los materiales del interior del Ariya Nismo están por encima de la media del segmento. El acabado con imitación de madera natural que recorre el salpicadero de extremo a extremo es una de las piezas más logradas, con una textura y un aspecto que recuerda al trabajo presente en los interiores japoneses más refinados.

Habitabilidad y asientos traseros

Las plazas traseras del Ariya Nismo son generosas para un SUV deportivo de su longitud. La distancia entre ejes de 2.775 mm asegura un espacio para las piernas amplio, con holgura real para adultos de altura media incluso cuando los asientos delanteros están retrasados en su posición de conducción. La altura al techo en las plazas traseras es buena y el ancho de la banqueta permite viajar a dos adultos con comodidad. El suelo plano gracias a la arquitectura de plataforma sin túnel de transmisión es una ventaja para el pasajero central. La ausencia de ese túnel, que ya destacamos en nuestra primera prueba del Ariya, sigue siendo uno de los grandes argumentos de la plataforma CMF-EV en términos de habitabilidad. Los asientos traseros disponen de calefacción de serie, un detalle de confort que se agradece en los meses invernales.

La versión Nismo, con tracción total e-4ORCE, dispone de un maletero de 415 litros, algo inferior a los 468 litros de las versiones de tracción delantera que probamos en su momento, consecuencia de la incorporación del motor eléctrico trasero bajo el suelo de carga. Es una concesión razonable dada la naturaleza del coche, y en todo caso sigue siendo competitivo frente a rivales directos. La apertura del portón eléctrico con función manos libres facilita el acceso con las manos ocupadas, el tapizado del maletero es robusto y está bien iluminado, y el doble fondo es suficientemente profundo para alojar los cables de carga sin robar espacio aprovechable. La consola central deslizante eléctrica, con memoria de posición, libera espacio adicional entre los asientos delanteros y permite acceder a un compartimento con cargador inalámbrico para el teléfono móvil y conectores USB-C. Los bolsillos de las puertas delanteras y traseras tienen una capacidad generosa y el reposabrazos central oculta un compartimento adicional.

El sistema de infoentretenimiento del Ariya Nismo es completo y está bien integrado. Las dos pantallas de 12,3 pulgadas ya las conocíamos de la prueba anterior y siguen siendo de las mejores del segmento en cuanto a calidad de panel y legibilidad. La compatibilidad con Apple CarPlay inalámbrico y Android Auto, el navegador integrado y el cargador inalámbrico para teléfonos son de serie en esta versión. Las actualizaciones remotas FOTA permiten mantener actualizado el software del vehículo sin necesidad de pasar por el concesionario, algo que en el mundo de los coches conectados es ya una expectativa mínima pero que no todos los fabricantes ofrecen con la misma amplitud.

El equipo de sonido Bose de 10 altavoces es el punto fuerte del apartado de entretenimiento. Ya en la prueba del Ariya Evolve destacamos la calidad de este sistema, y en el Nismo es de serie. La reproducción es rica y equilibrada, con bajos bien definidos y una escena sonora amplia que aprovecha el silencio inherente al habitáculo de un eléctrico. La insonorización del Ariya es muy buena a velocidades urbanas y aceptable en autopista, donde el ruido aerodinámico se hace notar aunque sin resultar molesto. Es un nivel claramente superior al que recordábamos en el Ariya Evolve y que pone al Nismo en una posición confortable frente a rivales como el Volkswagen ID.4.

Motor y sistema e-4ORCE

El sistema de propulsión del Ariya Nismo es el apartado más importante de la prueba. Dos motores eléctricos síncronos de imanes permanentes, uno por eje, desarrollan una potencia combinada de 320 kW (435 CV) y 600 Nm de par máximo. Esta cifra de par es sustancialmente superior a la del Ariya e-4ORCE convencional de 306 CV, y los ingenieros de Nismo han calibrado el sistema de distribución de par del e-4ORCE de manera específica para este modelo. A diferencia de la configuración estándar, el Ariya Nismo prioriza el eje trasero en la distribución del par, con el eje delantero recibiendo hasta un máximo del 60% del par total y el trasero pudiendo asumir hasta el 75%, lo que acerca el comportamiento del vehículo a las sensaciones de tracción trasera que caracterizan históricamente a los Nismo más puros. Los motores operan de forma independiente, lo que permite una gestión muy precisa de la fuerza motriz en cada rueda sin necesidad de un diferencial activo tradicional.

La suspensión ha recibido un tratamiento específico que la hace tres por ciento más rígida en el eje delantero y diez por ciento en el trasero respecto al Ariya estándar. Se han incorporado además muelles y amortiguadores de nueva especificación y una barra estabilizadora trasera adicional que controla el balanceo de carrocería sin impedir que la suspensión trabaje con independencia en irregularidades del pavimento. La dirección ha sido recalibrada para ofrecer una respuesta más directa a medida que aumenta la velocidad, con un tacto más comunicativo que en las versiones convencionales. La velocidad máxima del Ariya Nismo es de 200 km/h, diez kilómetros por hora más que el Ariya e-4ORCE estándar, y el 0 a 100 km/h se realiza en cinco segundos exactos. Los ingenieros de Nismo han preferido destacar el tiempo de 80 a 120 km/h, que se realiza en apenas 2,4 segundos, una cifra que en adelantamientos a velocidades de autopista resulta especialmente útil y que supera incluso al Z Nismo con motor de combustión.

El Ariya Nismo en ciudad es, contra lo que su potencia podría hacer suponer, un coche fácil y agradable. Los 435 CV no son en ningún momento intimidantes porque la entrega de par del motor eléctrico se ha calibrado de forma progresiva que evita la brusquedad que podría esperarse. En el modo Standard la respuesta del acelerador es suave y permite un control fino de la velocidad en tráfico denso. El modo e-Pedal es ideal para este entorno, reduciendo la necesidad de usar el freno convencional y permitiendo una conducción más relajada y eficiente. La dirección ligera y bien asistida facilita las maniobras en espacios estrechos, y las cámaras de 360 grados son un apoyo valioso para aparcar un vehículo de 4,65 metros. La suspensión, aunque más firme que en el Ariya estándar, absorbe con eficacia los badenes y discontinuidades del asfalto urbano sin transmitir dureza al habitáculo. La insonorización excelente del coche convierte los desplazamientos por ciudad en una experiencia especialmente silenciosa y relajante, uno de los grandes argumentos del eléctrico en general y de los Ariya en particular que ya apuntamos en nuestra primera prueba.

Carreteras y curvas

Es en carretera donde el Ariya Nismo justifica su apellido con más convicción. La revisión de la suspensión y la recalibración del sistema e-4ORCE producen un coche que supera las curvas con una precisión sorprendente para sus más de dos toneladas de masa. La carrocería está bien contenida, sin el balanceo que afecta a muchos SUV de este peso en tramos sinuosos, y la dirección transmite información suficiente sobre el estado del pavimento para que el conductor pueda modular su ritmo con confianza. El coche resiste el subvirado de forma notable para su tamaño y peso, algo que varios medios especializados han destacado específicamente: entra con limpieza en las curvas y permite salir con aceleración anticipada sin que el tren delantero pierda su línea. La prioridad del eje trasero en la distribución del par añade un punto de dinamismo al conjunto que el Ariya estándar, más neutro en su comportamiento, no tiene. En carreteras de montaña con curvas enlazadas el coche sorprende por su capacidad de cambiar de apoyo con rapidez. La gestión variable del e-4ORCE es en estas situaciones donde mejor se aprecia, adaptando en tiempo real la distribución de par entre ejes para mantener la trayectoria prevista. Un punto mejorable es el tacto del pedal de freno, que resulta algo esponjoso y requiere adaptación para modular bien la frenada en el límite. La ausencia de frenos actualizados con respecto al Ariya estándar es una de las críticas más consistentes en las pruebas internacionales del modelo.

En autopista el Ariya Nismo muestra la faceta más viajera de su carácter. A velocidades de crucero de 120 km/h el comportamiento es absolutamente sereno, con una estabilidad muy buena gracias en parte al trabajo aerodinámico que ha aumentado la carga sobre el coche. El nivel de ruido en el habitáculo es confortable, con el sistema Bose capaz de reproducir música con claridad incluso a velocidades elevadas. El control de crucero adaptativo con mantenimiento de carril gestiona los desplazamientos en autovía con una calibración discreta que interviene sin brusquedades. La capacidad de acelerar de 80 a 120 km/h en 2,4 segundos hace que los adelantamientos a camiones sean una maniobra rápida y segura, muy por encima de las capacidades del Ariya estándar en esa situación. El modo Sport en autopista ofrece una respuesta más viva del acelerador que algunos conductores encontrarán estimulante en los tramos más libres, aunque para uso prolongado el modo Standard es más cómodo y más eficiente. La mayor restricción del Ariya Nismo en autopista es el consumo, que como veremos en el análisis de batería resulta elevado en conducción rápida sostenida.

El Ariya Nismo monta la batería de mayor capacidad de la gama, con 87 kWh netos de iones de litio. Sin embargo, la homologación WLTP es de 417 kilómetros, una cifra que resulta inferior a los 509 kilómetros del Ariya e-4ORCE de 306 CV con la misma batería, consecuencia directa de un consumo homologado de 24,5 kWh por cada 100 kilómetros que es elevado para el segmento. En condiciones reales de uso mixto urbano e interurbano, la autonomía efectiva del Ariya Nismo se sitúa entre los 300 y 350 kilómetros. En ciudad, con el modo e-Pedal activo y una conducción tranquila, el consumo cae notablemente y es posible aproximarse a los datos oficiales. En autopista a 120 km/h sostenidos el consumo puede superar los 28 kWh por cada 100 kilómetros, lo que reduce la autonomía efectiva a poco más de 300 kilómetros en esas condiciones. Es el tributo que paga el paquete aerodinámico más cargado del Nismo y la prioridad del sistema de tracción al rendimiento sobre la eficiencia. Para viajes largos en autopista, una parada de recarga resulta prácticamente obligatoria cada 250-270 kilómetros si se quiere mantener un margen razonable.

Conclusiones

El Nissan Ariya Nismo es un coche de dos caras bien definidas. Por un lado es el Ariya que ya conocíamos de nuestra primera prueba: espacioso, bien acabado, con un interior de calidad superior a la media y una calidad de rodadura sobresaliente. Por otro es un SUV que, con la firma de Nismo, intenta hacer valer 40 años de historia deportiva japonesa en un formato eléctrico que todavía está definiendo sus propias reglas. Lo consigue a medias. El comportamiento dinámico en carretera es genuinamente bueno y sorprendente para su masa, la dotación de equipamiento es completa, el interior tiene carácter y los asientos deportivos son un acierto. El precio de 60.181 euros se justifica parcialmente en el contexto de un modelo de nicho que ofrece exclusividad real y el peso simbólico de una etiqueta que no se aplica a cualquier coche.

Las concesiones son igualmente claras. La autonomía de 417 kilómetros WLTP y los consumos elevados en autopista sitúan al Ariya Nismo en desventaja frente a sus rivales. La potencia de carga de 130 kW se queda corta para un coche de este precio y el tacto del freno, sin actualización respecto al Ariya estándar, puede resultar insuficiente en conducción más intensa. Es un coche que se disfruta más en carretera que en autopista sostenida, más en curvas que en rectas largas, y que tiene como principal argumento de compra el apellido Nismo y lo que ese apellido representa: la conexión directa con el GT-R, con la Fórmula E y con cuatro décadas de rendimiento japonés que, en formato eléctrico, aún está encontrando su propio espacio.

Valoración final

RESUMEN

Un SUV eléctrico deportivo basado en el Nissan Ariya con unas excelentes prestaciones, buena habitabilidad y un diseño muy acertado, con toques deportivos muy discretos.

Sistema de infoentretenimiento8.5



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