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No entierren tan rápido a la bombona de butano, aún sigue muy viva

No entierren tan rápido a la bombona de butano, aún sigue muy viva
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  • Publishedmarzo 7, 2026



El «butanero» que anunció su llegada al barrio con la bocina de su camión y el rugido que producía el movimiento de los cilindros contra las barras metálicas de la caja donde los transportaba forma parte de la memoria de la vida cotidiana de millones de españoles de hace décadas. Poco a poco, la implantación del gas natural canalizado y otras fuentes de energía para el suministro de servicios como la calefacción o el agua caliente sanitaria han ido, sin embargo, apagando estos ecos. Pero de ninguna manera los han hecho desaparecer. Porque La tradicional bombona de butano naranja sigue más viva de lo que parece.

Es un hecho estadístico incuestionable que esta fuente de energía Ha perdido peso con los años. Actualmente se consumen aproximadamente 64,5 millones de contenedores de gas licuado de petróleo (GLP) de diferentes capacidades, incluidos los tradicionales. Bombona de butano de 12,5 kilos.. Sin embargo, entre 2010 y 2021, el consumo total de GLP envasado ha caído más de un 25%, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Pero semejante revés no ha acabado por enterrar la bombona de butano, que ha conseguido encontrar su sitio en el nuevo mundo energético. Según datos de la Asociación de Distribuidores de Gas Licuado de Petróleo (Fedglp), la principal del sector con más de 130 empresas afiliadas, el GLP cubre actualmente la demanda de Más de 6 millones de hogares y todavía suministran energía a 15 millones de personas..

Opción o elección

Para muchos de estos consumidores, la bombona de butano no es una opción sino una necesidad. En entornos rurales de difícil acceso para otro tipo de energía, el camión de butano es la única alternativa para disponer de agua caliente o energía para cocinar.

Otros, sin embargo, la eligen frente a otras opciones, tanto por sus cualidades como por motivos económicos.

Marta, una murciana de 29 años, asegura que en la segunda vivienda de su familia, aunque tienen calentador eléctrico, «Para la cocina hemos decidido utilizar una estufa de butano porque nos permite controlar el gasto».

A diferencia de otras fuentes de energía que tienen gastos fijos asociados a impuestos o peajes, por el butano pagas por lo que consumes. El precio de la botella de 12,5 kilos también está regulado y revisado cada dos meses. En concreto, el tercer martes de los meses impares (enero, marzo, mayo, julio, septiembre, noviembre), por resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas. Y aunque en los últimos años ha aumentado, Desde 2022 oscila entre 15 y 20 euros; en la última revisión se fijó en 15,58 euros.

Cilindros de butano en una gasolinera.Eduardo ParraPrensa Europa

«Una familia de tres o cuatro miembros puede utilizar media docena de bombonas al año», afirman fuentes del sector, lo que supone un notable ahorro respecto a otras fuentes de energía y la convierte en una opción para economías domésticas que luchan por llegar a fin de mes. Extremadura, una de las regiones con menor renta per cápita de España, es el mayor consumidor de bombonas per cápita del país, según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Aunque la bombona de butano también se ha convertido en una opción para muchos jóvenes. «Hay un concepto muy milenario de pagar por lo que consumes y esto, con el butano, es así»añaden estas fuentes. El sector también ha identificado que en zonas universitarias, basándose en este principio, muchos propietarios optan por la bombona de butano.

El uso de esta fuente también sigue arraigado en la cocinas de bar o cafeteríaque también los utilizan para los calentadores de terrazas de invierno que tanto han proliferado. Aunque la preferencia por utilizarlo en la cocina no es exclusiva de los profesionales. «Tengo unas tías que, aunque tienen vitrocerámica, tienen un segundo fogón de butano en el lavadero de casa y lo utilizan a diario porque la prefieren para cocinar a la eléctrica», explica Marta.

El acceso a esta energía también ha mejorado respecto a hace unos años. Ahora, empresas como Repsol o Moeve ofrecen la posibilidad de pedirlos a través de una app o internet y también recogerlos en las estaciones de servicio. Además, empresas como Repsol, por ejemplo, ofrecen contenedores más ligeros, de 6 kilos, a precios liberalizados.

Aunque la demanda de estos cilindros se dispara entre noviembre y marzo, los meses más fríos, su uso se extiende más allá y llega a la primavera y el verano en chiringuitos de playa o para las típicas paellas en segundas residencias.



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