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«No es agradable estar en el banquillo”

«No es agradable estar en el banquillo”
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  • Publishedabril 19, 2026



Había mucho en juego el pasado viernes en la Audiencia Provincial de Madrid. Makoke Llegó a la corte acompañada de su pareja. Gonzalo Fernández y su hijo Javier Tudelaquien no se separó de ella en ningún momento. Ocho años después de su divorcio, la colaboradora y Kiko Matamoros Se volvieron a encontrar, esta vez en el banquillo de los acusados, para responder por un presunto delito de levantamiento de mercancías frente a la Agencia Tributaria. Una cita que había sido aplazada el pasado 18 de marzo tras la presentación de nuevas pruebas de última hora, y que este viernes sí llegó a su fin. El juicio fue oído para sentencia.

El origen del caso se remonta al período comprendido entre 2009 y 2014cuando según la acusación ambos habían orquestado una estrategia para impedir que el Tesoro ejecutara los embargos derivados de una deuda que excede el millones de euros. Las cifras que tenía la Fiscalía antes de la audiencia eran demoledoras: Cinco años y seis meses de prisión para Matamoros y cuatro años para Makokeademás de multas individuales y compensaciones conjuntas al Estado que está alrededor 471.900€.

La confesión que los mantuvo alejados de prisión

Lo que nadie esperaba era el giro que tomaría el día. Mucho Makoke como Kiko Matamoros Optaron por la misma estrategia: reconocer los hechos ante el juez y aprovechar las atenuantes de confesión y dilaciones indebidas en el procedimiento. Una decisión de alto riesgo que, sin embargo, funcionó exactamente como planearon sus equipos legales.

Según ha confesado Matamorosdesde 2009 utilizó varias empresas constituidas a su nombre para generar una «apariencia de inexistencia de ingresos»canalizando a través de ellos los pagos por sus intervenciones en televisión y su actividad como representante, mientras Hacienda se encontraba con un muro de papel al intentar cobrar. El punto más delicado llegó en 2011, con la compra de una vivienda en Pozuelo de Alarcón por 1.315.750€ la cual, siendo su residencia habitual y siendo pagada con dinero del propio Matamoros, fue puesta a nombre de Makoke.

Makoke en su programa. (Foto: Youtube)
Makoke en su programa. (Foto: Youtube)

La colaboradora malagueña confirmó ante el tribunal que accedía a ese plan. Reconoció haber comparecido como propietario tanto del inmueble como de la cuenta bancaria asociada a la hipoteca, con el objetivo de que No confiscarán su casa. a su entonces marido. Una cooperación que la situó directamente en el centro de la acusación, pero que admitió ayer con total transparencia. Su abogado también recordó que Makoke ya ha depositado 60.000€ como pago anticipado de su posible responsabilidad civil.

Las penas se reducen y la prisión queda fuera

El efecto de la confesión fue inmediato. La fiscal aplicó las atenuantes y redujo drásticamente sus peticiones: cinco años y medio, la pena solicitada para Matamoros bajó a dos años; para Makokede cuatro pasó a un año y nueve meses. Dado que ninguno de los dos supera el umbral de los dos años y ambos carecen de antecedentes penales válidos en este caso, se descarta la prisión efectiva. Además, la Fiscalía pide a Hacienda una indemnización solidaria poco más de 400.000 eurosmientras que el abogado del Estado ha pedido tres años y medio para el colaborador.

Makoke Salió de la Corte visiblemente emocionada y con los ojos rojos, pero con alivio en el rostro. Sus primeras palabras ante los micrófonos fueron tan directas como reveladoras: «No es agradable estar en el banquillo, pero no voy a ir a prisión, de eso se trataba». Una frase que resume el único objetivo que tenía para ese día.

Sin cruzar una sola mirada

A pesar de compartir habitación durante horas, el ambiente entre los dos ex era totalmente frío. Makoke Fue directo al respecto: «No le he visto la cara, porque lo tenía al lado y no le he mirado». Por su parte, Matamoros Salió de la corte en un tono muy diferente: habló de celebración, de años de sufrimiento y de calumnias soportadas. Y lanzó un aviso sobre la casa de Pozuelo: en esa casa donde alguna vez se escondió de Hacienda, asegura que aún viven familiares de su exmujer. «La lucha por mis derechos»declaró, dejando claro que para él el asunto judicial no es más que el primer capítulo de una batalla que aún tiene un largo camino por recorrer.





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