No las remuevas como si fuera arroz y déjalas en reposo 30 minutos
Mario Vaquerizo (51 años) ha encontrado un nuevo escenario en la cocina donde también se siente protagonista y su plato favorito son los lentejas «muy cowboys» que ya se han convertido en seña de identidad culinaria.
Entre giras, rodajes y sets, el cantante ha pasado de «no saber hacer lentejas» a lucir su guiso y una receta con espuma de patata revolcona que reivindica la cocina tradicional con un toque de espectáculo.
Vaquerizo se declara «muy tradicional» y lo demuestra en la mesa: le encanta el camarones al ajilloel torreznos de paradas en las carreteras y comida «a la antigua usanza y sin artificios».
«Los torreznos son un plato para mí.«, dice cuando habla de sus viajes por Soria cualquiera Valladoliddonde aprovechas cada parada para disfrutar del aperitivo perfecto.
su amor por gastronomía Tiene raíces familiares. Proviene de «una familia muy culinaria» donde siempre ha comido bien y en casa, algo que ahora reivindica con orgullo.
Esta fundación le ha permitido abrazar la cocina sin complejos y hacerla parte de su imagen pública, desde su etapa en Maestro de cocina famoso hasta sus últimas apariciones hablando de alimentación y hábitos.
El punto de inflexión llegó con la televisión, cuando la cocina dejó de ser una asignatura pendiente. «no sabia hacer lentejas y ahora los hago y es un orgullo cuando consigues un buen plato», confiesa, dejando claro que el reto culinario se ha convertido en un motivo de satisfacción personal.
En su vida diaria se define como una persona con hábitos muy marcados: duerme sus horas, va al gimnasio y sigue una dieta equilibrada basada en «comer un poco, pero todo«, lejos de dietas extremas y restricciones imposibles.
«Puedes comer absolutamente de todo.«, resume, siempre y cuando haya mesura y constancia, una filosofía que conecta con su forma de entender la vida y el escenario.
Entre todos sus platos, hay uno que lo representa como ningún otro: el lentejas con espuma de patata revolconasu receta estrella. Él mismo los describe como un plato tradicional con un toque de sofisticación que no pierde el alma del guiso.
«Algunas lentejas tienen que ser presente en una ollacomo siempre ha sido», afirma, dejando claro que el emplatado nunca debe traicionar la esencia.
En programas recientes, Vaquerizo explica que él prepara el lentejas en casa y que los combina con esa espuma de patata revolcona que aporta cremosidad y un guiño a la cocina de vanguardia.
«Es un plato que siempre… bueno, está muy bueno, es muy vaquero, pero también está muy bueno. Y además las lentejas te aportan mucho hierroque está muy bueno», comenta entre risas, destacando que lo suyo son las recetas ricas pero también prácticas.
El secreto de las lentejas Vaquerizo
Lejos de ser una moda pasajera, la cocina se ha integrado en su rutina diaria y en el discurso público. «soy cocineros«, admite, y asegura que suele ser él quien se mete en la cocina cuando llega a casa, demostrando que detrás de la personalidad mediática hay una cocinero casero que disfruta manipulando ingredientes tanto como un micrófono.
Fiel a su estilo, Mario ha convertido sus lentejas con espuma de patata revolcona en el plato perfecto para entender quién es él hoy. un chico que mezcla tradición y modernidadcamino y puchero, glamour y cuchara.
Y por si quedaba alguna duda, ahora puedes presumir de tener un plato con apellido propio: las lentejas más «vaqueras» de la televisión.
Ingredientes para las lentejas al estilo Mario Vaquerizo
Para las lentejas guisadas (el clásico guiso)
-
300 g de lentejas pardinas
-
1 litro de agua o caldo de verduras suave
-
1 cebolla pequeña
-
1 zanahoria
-
1 tomate maduro rallado o 3 cucharadas de tomate triturado
-
1 hoja de laurel
-
1 diente de ajo
-
1 cucharadita de pimentón dulce
-
3-4 cucharadas de aceite de oliva
-
sal al gusto
Para la patata revolcona (que luego convertiremos en «espuma» casera)
-
500 gramos de patatas
-
3-4 dientes de ajo
-
1-2 cucharaditas de pimentón (mezcla dulce y picante, al gusto)
-
70-80 ml de aceite de oliva virgen extra
-
Sal
Paso 1
Lavar las lentejas y ponerlas en una olla con el agua o caldo, la cebolla y la zanahoria picadas, el tomate, la hoja de laurel, el diente de ajo, un chorrito de aceite y sal suave. Cocine a fuego medio-bajo hasta que estén tiernas (30-40 minutos, dependiendo de las lentejas). Rectificar de sal al final.
Paso 2
Cuece las patatas peladas y troceadas en agua con sal hasta que estén muy tiernas. Mientras tanto, sofreír en el aceite los dientes de ajo laminados hasta que estén dorados; Apagar el fuego, agregar el pimentón, remover y luego agregar el líquido. No revuelvas como si fuera arroz, es mejor mover ligeramente la olla hacia adelante y hacia atrás. Escurrir las patatas y triturarlas con el aceite aromatizado con ajo y pimentón, ajustando el punto de sal. Debe quedar un puré espeso.
Paso 3
Para ese puré caliente, añade en el vaso de la batidora un chorrito más de agua o caldo caliente (muy poco, sólo para aligerar). Licua hasta lograr una textura muy cremosa y aireada; Si tenéis una batidora potente, mejor, quedará más “espumosa”.
Paso 4
Déjalos reposar durante 30 minutos después de apagarlos para que se asienten y espesen solos. Sirve las lentejas en un plato hondo o, como recomienda Mario, en un guiso tradicional. Colocar encima una buena cucharada de espuma de patata revolcona. Cubrir con unas láminas de ajo frito y una pizca de pimentón por encima.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí