No queremos que Indra desaparezca, lo que queremos es no desaparecer nosotros
“No estamos diciendo que queramos que Indra desaparezca de Asturias. No queremos eso, ni mucho menos. Pero lo que tampoco queremos es desaparecer nosotros”. Así se expresó esta mañana Alejandro Page, vicepresidente de General Dynamics European Land Systems (GDELS) y director general de Santa Bárbara Sistemas (SBS), durante un desayuno informativo celebrado en las instalaciones de la compañía en Madrid.
[–>[–>[–>Page compareció ante los medios para analizar el recurso presentado por la empresa que dirige, la armamentística Santa Bárbara Sistemas (perteneciente a la estadounidense GDELS y con una fábrica en Trubia), que ha solicitado como medida cautelar la suspensión de 3.000 millones de euros en préstamos gubernamentales, a un interés del 0%, concedidos a la unión temporal de empresas (UTE) formada por Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), presididas respectivamente por los hermanos Ángel y Javier Escribano.
[–> [–>[–>El objetivo de estos créditos es prefinanciar los dos principales programas de vehículos militares destinados a la modernización del Ejército de Tierra español, dentro de la estrategia de rearme europeo en la que participa el Gobierno de Pedro Sánchez. Ambos programas, los más cuantiosos de todos los planteados para la renovación de las Fuerzas Armadas, prevén desarrollarse en la nueva fábrica de Indra en El Tallerón, en Gijón.
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A la izquierda, Alejandro Page (director general de Santa Bárbara) y José Bayón (director de relaciones institucionales) / S. B.
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Page realizó un repaso de todo el proceso y explicó así el motivo de la presentación del recurso: “No nos quedó otra. Con el recurso intentamos que se defienda la tecnología española. Tenemos 1.200 trabajadores frustrados, porque nuestra empresa cumple los requisitos. La adjudicación viene a decir que la UTE es la única que puede hacer esos contratos y hay evidencias objetivas de que eso no es así”, destacó. La posición del Tribunal Supremo sobre la cautelar se conocerá, según dijo, “en las próximas semanas”.
[–>[–>[–>En otra afirmación fue un paso más allá: “La UTE de Indra y Escribano no tiene la fábrica ni las personas. Mi opinión es que no”, señaló, en referencia a su capacidad para ejecutar los contratos. En cualquier caso, también apuntó que “en 10 o 20 años, con dinero, cualquier empresa puede generar esa capacidad”.
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Defensa de Trubia
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El director general realizó una defensa cerrada de la compañía, a la que en todo momento intentó desvincular de Estados Unidos, donde se encuentra su máximo accionista. “Ahora que hay dinero en la industria de defensa queremos que no se nos deje fuera, porque podemos tener un papel importante. Queremos que El Tallerón y la fábrica de Trubia puedan trabajar en estos proyectos. Si se deja uno fuera, se condiciona el futuro. Nuestros trabajadores están más cabreados que nosotros. ¿Los de Trubia son de segunda? Pues no. No vale destruir lo existente para crear el futuro. Con este recurso intentamos que no se destruya el presente”, indicó Page.
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[–>Page confirmó, además, que también presentarán un recurso contra la adjudicación de los contratos, y no solo contra los préstamos, una posibilidad ya contemplada en el escrito inicial. Ese nuevo paso, según explicó, se dará en las próximas semanas. “Si no, no seríamos coherentes”, afirmó. Tampoco descartó otros recursos relacionados con distintos programas, aunque abrió la puerta a retirar el actual si hubiese un “entendimiento”. Insistió en que la vía judicial ha sido la única salida que le quedó a Santa Bárbara Sistemas: “Algo habremos hecho mal, pero hemos intentado todo. No entenderíamos que no se llegue a un entendimiento”.
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El director general también se detuvo a hablar sobre el futuro de la fábrica de Trubia. “No se va a destruir”, aseguró, preguntado sobre si su actividad podría estar en riesgo por la pérdida de contratos. “Eso no quiere decir que no tengamos otros contratos. Estamos mucho mejor de carga de trabajo que en años anteriores. Sobrevivimos en su día gracias a contratos internacionales. Nos podría dañar no ser adjudicatarios si se sigue esta tendencia, pero no es un problema a corto plazo”.
[–>[–>[–>Page, por último, no descartó más reclamaciones, tampoco en instancias europeas. “Prevemos que las cosas vuelvan a su cauce, pero haremos lo que tengamos que hacer. Esta gente necesita que se le reconozca el trabajo. Ahora, cuando hay trabajo, no se puede entender que no se cuente con ellos”, señaló. “Queremos que el campeón de defensa nacional sea una industria unida. No hay propuesta más nacional que la de Santa Bárbara. Nuestra propuesta debería ser escuchada”.
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