No sé para qué hubo juicio si la sentencia no refleja nada y me quitan el derecho a recurrir
Koldo García habla por primera vez tras la contundente sentencia del Tribunal Supremo. Ha sido condenado a 19 años y ocho meses de prisión en el juicio por la trama corrupta del «caso mascarillas», liderada por el exministro José Luis Ábalos, de quien era asesor. Defiende en declaraciones exclusivas a LA NUEVA ESPAÑA que demostrará su versión de los hechos y cuestiona con dureza la sentencia dictada por el Tribunal Supremo. “Solamente puedo decir una cosa: yo siempre he dicho que, para poder afirmar algo, hay que demostrarlo. Y poco a poco iré demostrando las cosas. Solo hay que tener un poquito de paciencia y de fe. Todo gran objetivo y toda demostración requieren un sacrificio previo, y a mí me toca vivir este pequeño sacrificio para conseguir un objetivo que creo que va a ser grande, porque voy a demostrarlo todo”, expresa Koldo García, defendido por la abogada gijonesa Leticia de la Hoz.
[–>[–>[–>García sitúa como primer argumento a su favor la propia resolución judicial, que, según afirma, no refleja lo ocurrido durante la vista. “La primera demostración ya la tenemos hecha, y es la sentencia que ha emitido el Tribunal Supremo. Hasta qué punto esta sentencia… puedo decirlo ampliamente y sin ningún tipo de miedo: dice cosas que no son ciertas. ¿Por qué digo esto? Porque no se corresponde con lo que ocurrió en el juicio”, afirma.
[–> [–>[–>Críticas a la resolución
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El condenado sostiene que puede acreditar sus afirmaciones, aunque lamenta no disponer de una instancia superior ordinaria a la que acudir. “Yo lo puedo demostrar, pero de poco me va a servir, porque no puedo acudir a ningún órgano superior para demostrar que lo que dice esta sentencia es falso. Aunque yo no sea aforado ni lo haya sido nunca, no me dan el mismo derecho que tiene cualquier ciudadano español a recurrir esta sentencia y acreditar que lo que recoge no se ajusta a la realidad”, expresa en referencia a que el caso se juzgase directamente en el Supremo por la condición de aforado que tenía Ábalos al ser diputado.
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Koldo cita varios extremos de la resolución que, a su juicio, no se ajustan a las pruebas practicadas. “Puedo demostrarlo en todos los puntos. Por ejemplo, en el pago de Villa Parra -la lujosa casa en Málaga que la investigación situó como contraprestación a Ábalos por el rescate a Air Europa-, la sentencia dice que lo pagó el señor Aldama, cuando él mismo reconoció en el juicio que no lo pagó. Nosotros entregamos los extractos bancarios que acreditan que el pago salió de mi cuenta, igual que los ingresos relacionados con la familia del señor Ábalos”, asegura el exasesor del ministro.
[–>[–>[–>También alude Koldo a la entrevista de trabajo de Jésica Rodríguez, expareja de Ábalos a la que, según la sentencia, enchufaron en la empresa pública Tragsatec, y a las auditorías de varias entidades públicas. “Pero hay más. Dicen que no quedó acreditada la entrevista de Jésica, cuando fui yo con ella. Afirman que intervine en la entrevista, cuando los testigos declararon que ni siquiera entré. Lo mismo ocurre con las auditorías de Ineco, Tragsatec y hasta con el Tribunal de Cuentas. Todo lo que dijeron los testigos, todas las pruebas practicadas, no han servido de nada para el Tribunal Supremo”, se defiende el exasesor de Ábalos.
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A partir de esa valoración, García cuestiona la utilidad de la vista celebrada. “No sé para qué hemos hecho el juicio si, al final, se ha aplicado lo que planteaba la acusación particular y se ha hecho exactamente lo que quería la acusación particular”, sentencia.
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[–>“No tengo derecho a recurrir”
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El exasesor de Ábalos afirma que su defensa no ha concluido y que este pronunciamiento judicial es solo el comienzo de su respuesta. “Yo quería demostrar muchas cosas y acabo de empezar”, advierte en sus declaraciones a LA NUEVA ESPAÑA.
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García insiste en que se encuentra en una posición excepcional por no poder recurrir la sentencia a instancias ordinarias, puesto que las únicas vías que tiene por delante son el Tribunal Constitucional y el Europeo. “Cualquier persona en España que lea esta sentencia se dará cuenta de lo que está ocurriendo y de que yo, una vez más, me encuentro en una situación excepcional: no tengo derecho a recurrir esta sentencia, pese a no ser aforado ni haberlo sido nunca, cuando todos los españoles tienen ese derecho constitucional. Me lo han quitado, como me han quitado otras muchas cosas”, insiste desde la cárcel de Soto del Real.
[–>[–>[–>El investigado recalca que centrará sus esfuerzos en seguir defendiendo su inocencia junto a su letrada, la gijonesa Leticia de la Hoz. “Lo que me preocupa ahora es seguir peleando, junto a mi abogada, a la que considero la mejor abogada del mundo, para demostrar mi inocencia. Y lo mejor de todo es que lo voy a conseguir. Porque no pueden impedir que la verdad salga a la luz, aunque ahora mismo cuatro personas, buscando un interés exclusivamente particular, crean que pueden hacerlo”, concluye.
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Se trata de la primera valoración del exasesor del exminsitro Ábalos tras la contundente condena del Tribunal Surpemo, que le condenó a 19 años y ocho meses de prisión por delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias, mientras que impuso una condena de 24 años al exminsitro Ábalos y al comisionista Víctor de Aldama se la rebajó a poco más de cuatro años, eximiéndole de la prisión por su colaboración con los investigadores.
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