Nos subestimaron; queremos ser mucho más que un vendedor de coches en España
Desde hace dos años, el debate en el sector del automóvil gira casi exclusivamente en torno a una pregunta: ¿cómo reaccionará la industria europea a la llegada de los fabricantes chinos? Sin embargo, la discusión comienza a quedarse pequeña. La pregunta ya no es cuántos coches venden Omoda, Jaecoo, BYD o MGsino qué papel aspiran a desempeñar dentro del ecosistema industrial europeo. Y si escuchas atentamente Francesco Colonnese, vicepresidente de Omoda & Jaecoo Iberiala respuesta es mucho más ambiciosa de lo que muchos imaginaban.
«Nuestra idea no es sólo ser vendedores de coches«, resume durante una entrevista concedida a ESdiario. No es una frase improvisada. Resume buena parte de la estrategia del grupo de cerezas ya que eligió España como puerta de entrada a Europa: instalar la sede europea en Barcelona, desarrollar un centro de investigación y desarrollo, recuperar la actividad industrial de la zona franca y avanzar hacia una producción local que permita hablar, en un futuro próximo, de una Omoda producida en España.
De la venta de automóviles a la construcción
Este mensaje representa un cambio de paradigma. Hasta hace poco, las marcas chinas eran percibidas como fabricantes que competían con precios muy agresivos. Hoy aspiran a ser consideradas empresas que generan empleo, invierten en innovación y forman parte del tejido industrial europeo. Se trata de una evolución que refleja también la madurez de un mercado español que vive uno de sus mejores momentos de la última década y que se acerca a niveles prepandemia.
Colonnese cree que el contexto acompaña. España crecerá más de un 6% este año, superando previsiblemente los 1,2 millones de matriculaciones, mientras el resto de grandes mercados europeos permanecen prácticamente estancados. En su opinión, uno de los motivos es precisamente la aparición de nuevos fabricantes capaces de ampliar la oferta y atraer a clientes que antes no encontraban un producto adecuado a sus necesidades.
El éxito de los híbridos disipa otro cliché
Pero el directivo italiano introduce una reflexión que rompe con otro de los grandes clichés de la industria del automóvil. Si bien gran parte del debate público sigue centrándose en el coche eléctrico, la realidad del mercado parece mucho más diversa. No es casualidad que más de la mitad de las matriculaciones de Omoda & Jaecoo en España correspondan a modelos híbridos SHS y que los híbridos enchufables también estén experimentando un fuerte crecimiento.
Para Colonnese el consumidor no busca una tecnología concreta por motivos ideológicos; Busca la solución que mejor se adapta a tu estilo de conducción y a tu presupuesto. Por eso insiste en que el éxito de la compañía no reside en haber apostado exclusivamente por los vehículos eléctricos, sino en ofrecer una gama completa de tecnologías electrificadas capaces de dar respuesta a perfiles muy diferentes. «Tenemos eléctricos, híbridos enchufables e híbridos», recuerda durante la entrevista, convencido de que la electrificación no se puede reducir a una única solución tecnológica.
Más que una victoria del coche eléctrico, el crecimiento de Omoda & Jaecoo refleja que el mercado español está abrazando una progresiva electrificación, en la que los híbridos siguen jugando un papel decisivo.
Un consumidor mucho más informado y menos fiel
Este planteamiento va ligado a otro de los grandes cambios que, según explica, está viviendo el sector: la transformación del comprador. «El cliente llega al concesionario sabiendo exactamente lo que quiere». Antes de cruzar la puerta has visto comparativas, vídeos, pruebas y opiniones. La decisión ya no depende tanto del prestigio histórico de una marca como de la experiencia que transmite el producto durante la conducción.
En este contexto, la prioridad para Omoda & Jaecoo ya no es sólo captar la atención del comprador, sino también generar la confianza suficiente para disipar las dudas que aún suscita una marca recién llegada al mercado. De ahí la apuesta por una amplia red comercial, un almacén de repuestos en España, siete años de garantía y un servicio postventa diseñado para eliminar uno de los principales frenos que existían hace apenas dos años. La estrategia, reconoce, ha permitido cambiar la percepción de muchos clientes, aunque admite que todavía queda mucho camino por recorrer.
“Nos subestimaron”, pero Europa aún puede reaccionar
Cuando se le preguntó si los fabricantes tradicionales subestimaban el potencial de las marcas chinas, Colonnese apenas utilizó tres palabras: «Quizás sí». No lo presenta como una venganza, sino como la consecuencia de una estrategia diferente. Mientras Europa discutía cómo debería ser el coche del futuro, China apostó hace años por una hoja de ruta clara sobre electrificación, software e innovación aplicada al vehículo.
Aun así, rechaza cualquier diagnóstico catastrófico. Está convencido de que la industria europea conserva una enorme capacidad tecnológica, una poderosa red de proveedores y conocimientos industriales que aún pueden marcar la diferencia. Lo que, a su juicio, ha faltado es una visión común que permita responder con la misma determinación con la que China ha decidido hacer de la automoción un sector estratégico para su economía.
La batalla ya no es de precio, sino de valor
Otro de los temas que Colonnese intenta desmontar es el de la supuesta guerra de precios. «No vendemos autos baratos.«, afirma enfáticamente. Su tesis es que la comparación no debe hacerse únicamente sobre el precio de entrada, sino sobre el nivel de equipamiento, tecnología, características y servicios que acompañan al vehículo.
Según él, el cliente de hoy no sólo compra un coche; Obtén una experiencia completa que incluye garantía, soporte, conectividad y tranquilidad durante la vida útil del producto. Por eso sostiene que la verdadera competencia no se pelea en los descuentos, sino en la capacidad de ofrecer más valor al mismo precio.
Después de haber vendido más de 50.000 vehículos en sólo dos años y medio y con el objetivo de volver a duplicar las matriculaciones, Omoda & Jaecoo ahora enfrenta un desafío muy diferente al que tenía cuando comenzó. Ya no es necesario demostrar que una marca china puede implantarse en España.
Lo que busca es algo mucho más ambicioso: que dentro de unos años deje de ser considerada exclusivamente como una marca china y empiece a ser percibida como una empresa integrada en la industria española y europea. Si este cambio narrativo acaba consolidándose, probablemente el mayor éxito de la grupo de cerezas No habrá vendido decenas de miles de coches, sino que habrá provocado que Europa empiece a considerar a los nuevos fabricantes chinos como algo más que simples importadores de coches.
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