novedades en la parte mecánica y la clasificación
Una semana después del inicio de Copa del Mundo 2026 En Australia, EL Fórmula 1 aprobó tres importantes ajustes reglamentarios que afectan a la parte mecánica, a la clasificación del sábado y a uno de los fines de semana más singulares del calendario: el Gran Premio de Mónaco.
Se trata de ajustes quirúrgicos, pero todos tienen un impacto directo en el rendimiento de los coches, la gestión de la potencia y la forma en que abordamos la estrategia.
El cambio más técnico se refiere a la relación de compresión de los nuevos híbridos V6, uno de los parámetros clave de los sistemas de propulsión de 2026.
Hasta ahora, la FIA verificaba que el límite reglamentario de 16:1 sólo se cumplía en condiciones frías y estáticas, una forma de medición que abrió la puerta a diseños capaces de ajustarse al límite en el banco de pruebas, pero expandiéndose térmicamente en uso y ganando eficiencia en pista.
Varios fabricantes, con Audi, Honda Y ferrari Particularmente presionados, exigieron que la Federación cerrara esta ventana de interpretación por temor a que un motor rival hubiera encontrado una ventaja difícil de reproducir sin rehacer el proyecto.
La respuesta fue un compromiso que entra en vigor el 1 de junio: a partir de esta fecha se controlará la relación de compresión tanto en frío como en calor, y a partir de 2027 sólo se medirá en condiciones de funcionamiento, en torno a los 130 grados de temperatura.
El objetivo es doble: garantizar que nadie explote una «zona gris» térmica y mantener el espíritu del estándar, que buscaba abaratar el desarrollo y facilitar la entrada de nuevos corredores evitando arquitecturas extremadamente complejas.
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Prensa europea
Para proyectos como el de Red Bull-FordAl debutar como fabricante de motores, esta claridad fue vital: como explica Laurent Mékièslo que se requería era un marco estable que permitiera optimizar el diseño sin temor a que el rival jugara con criterios diferentes.
Se extiende el tercer trimestre
El ajuste de la tabla de clasificación será más visible para los fanáticos. La Q3 pasa de 12 a 13 minutos, un detalle que puede parecer menor pero que tiene implicaciones evidentes con una parrilla que contará con 22 coches por la llegada de cadillac como el undécimo equipo.
Con más tráfico potencial en pista y la eliminación de seis coches tanto en la Q1 como en la Q2, tener un minuto extra en la fase final permite a los equipos planificar dos tandas competitivas con un poco más de margen, reducir el riesgo de encontrar tráfico en la vuelta decisiva y gestionar mejor la preparación de neumáticos y baterías.
En circuitos largos o con alta probabilidad de incidencias, este pequeño colchón temporal puede marcar la diferencia entre luchar por la pole position o quedarse sin una vuelta limpia.
Sin doble escala en Mónaco
El tercer cambio se refiere directamente Montecarlo. La FIA decidió abolir la norma introducida en 2025 que exigía el uso de tres compuestos diferentes y, en la práctica, obligaba a todos a realizar dos paradas en boxes.
Esta medida pretendía dinamizar una carrera donde adelantar es casi imposible, pero en la zona delantera produjo el efecto contrario: los equipos con dos coches corriendo juntos pudieron utilizar uno de ellos como parada para frenar el grupo y abrir ventanas de parada perfectas para su compañero, generando trenes artificiales con ritmos hasta cuatro segundos más lentos por vuelta.
La táctica dio lugar a debates, pero también provocó críticas entre los pilotos y jefes de equipo, que sentían que había un deseo de manipular el ritmo de carrera de forma extrema para explotar una regla específica.
El Consejo Mundial finalmente lo corrigió: en la última versión del reglamento deportivo, todas las menciones específicas a Mónaco han desaparecido, de modo que en 2026 volverá al esquema estándar, sin paradas obligatorias adicionales.
Juntos, estos tres cambios perfilan una F1 que intenta equilibrar la innovación y el control. Llena una posible grieta en los motores antes de que estalle una guerra de interpretaciones, afina el formato de clasificación para adaptarlo a una parrilla más poblada y corrige un experimento estratégico en Mónaco que había ido demasiado lejos.
El Mundial de 2026 comenzará así con un marco técnico algo más claro, pero con la sensación de que la batalla por hacer cumplir cada línea del reglamento sigue tan abierta como siempre.
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