Nuestra capacidad de respuesta ha atemorizado al enemigo
Al unísono y sin matices, toda la prensa iraní cercana al régimen de la República Islámica celebra el preacuerdo con Estados Unidos como una victoria. Y esta victoria, según aseguran y repiten, no ha sido diplomática sino militar: Teherán considera que ha derrotado a Washington en el conflicto arrancado el pasado 28 de febrero con el asesinato sorpresa del entonces líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí.
[–>[–>[–>Desde un primer momento, tanto los gobiernos del presidente estadounidense, Donald Trump, como del primer ministro israelí, Benyamín Netanyahu, dejaron claro que su objetivo era el cambio de régimen. La caída de la República Islámica, instaurada en 1979. No lo consiguieron. Y no solo eso, sino que Teherán ha descubierto una nueva y potente arma, el cierre del estrecho de Ormuz.
[–> [–>[–>El preacuerdo actual —que será firmado este viernes en una ceremonia formal en Suiza— da poder y legitimidad internacional al régimen iraní que internamente se encuentra en una posición muy débil debido a una crisis económica desbocada, a causa de una inflación desbocada y la destrucción causada durante el conflicto.
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«La resistencia, que tiene sus raíces en la fe divina, ha conseguido la victoria. Bravo a la nación del imam Hoséin. A Irán y a la histórica resistencia. La sangre siempre triunfa sobre la espada», ha asegurado en declaraciones a la agencia estatal de noticias IRNA el comandante de las Fuerzas Quds, Esmaeil Qaani. Estas fuerzas —cuyo anterior líder fue asesinado por EEUU en 2020, son las encargadas de la inteligencia militar de la Guardia Revolucionaria en el extranjero.
[–>[–>[–>Nada claro
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Si la victoria iraní ha sido estratégica, militarmente ha sido una derrota arrolladora. En las cinco semanas de conflicto activo, el país persa perdió a la mayoría de su cúpula política y militar —incluyendo, por supuesto, al líder supremo y su séquito más cercano—, además de gran parte de su Marina.
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Pero todo eso ha importado poco: el régimen ha mantenido su capacidad de control dentro del país y de ataques contra sus vecinos. «Cuando nuestro líder fue alcanzado por la muerte, otro le siguió en su camino. Hemos sido guiados por la resistencia, y no importa cuánta presión haya sido ejercida, la capacidad de respuesta de Irán y los grupos de resistencia han conseguido atemorizar al enemigo«, asegura la agencia Fars.
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[–>Irán incluso va más allá. A pesar de que el documento de preacuerdo no ha sido publicado aún, varios medios locales han publicado supuestos puntos del texto en los últimos días. Todos ellos son increíblemente favorables para una Teherán que se regodea en su «victoria».
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Entre otras cuestiones, fuentes del Gobierno persa aseguran que EEUU entregará inmediatamente 12.000 millones de dólares a Irán, levantará sus sanciones contra el petróleo iraní y se comprometerá por escrito a un plan de reconstrucción, «pagado por Washington y sus aliados» por un valor mínimo de 300.000 millones de dólares. Todo esto, antes de entrar en el plazo de 60 días para conseguir un acuerdo nuclear que certifique el final del programa de enriquecimiento iraní. Este acuerdo no está para nada garantizado.
[–>[–>[–>Fuentes anónimas estadounidenses, sin embargo, han asegurado que los puntos publicados por Irán son falsos. Durante la madrugada del lunes, en una entrevista a FoxNews, el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, aseguró que Trump «puede» publicar el preacuerdo entero durante esta semana.
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«El Ejército enfatiza que está preparado para apoyar la vía diplomática, en el camino marcado por la unidad y estrategia nacionales, pero que está perfectamente preparada y vigilante ante cualquier violación del acuerdo. Los dedos están en el gatillo», ha asegurado este martes la agencia de noticias judicial iraní Mehr, citando fuentes militares.
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