Pablo B., el maquinista de 27 años aficionado a la fotografía que murió al frente del Alvia en Adamuz
El tragedia ferroviaria El ocurrido ayer por la tarde-noche en la localidad cordobesa de Adamuz se ha cobrado decenas de vidas en el que fue el primer accidente importante en Alta Velocidad en España tras 34 años de servicio. … La mayoría de las víctimas mortales han sido pasajeros, a los que se suma el maquinista del tren Alvia de Renfe, que sufrió en primera persona el drama desde la cabina del maquinista.
Todo ocurrió antes de las 20.00 horas de este domingo, cuando un tren Iryo descarriló en sus últimos vagones, invadiendo la vía contraria y chocando con el convoy que venía en sentido contrario y que cubría el trayecto Madrid-Huelva. Ese Alvia era conducido por Pablo B., un maquinista de apenas 27 años, quien falleció a consecuencia del accidente.
Vecino de Alcorcóndonde estudió y vivió, Pablo B. sólo había estado Unos años como conductor de Renfe. dada su corta edad. Se formó en el centro Cetren, desde donde posteriormente pasó a trabajar en la operadora ferroviaria; Se trata del primer centro privado homologado por la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) del Ministerio de Transportes. Primero estuvo destinado fuera de la capital y Hace unos meses ocupó un nuevo cargo en Madrid, desde donde ejerció como maquinista de la empresa pública española.
La tragedia le pilló en cabeza del Alvia, que chocó con el descarrilado Iryo. Fue precisamente su tren el que se llevó la peor parte, concretamente los primeros vagones desde Las dos primeras unidades del convoy acabaron cayendo por un terraplén de unos cuatro metroscomo ha anunciado el Gobierno, lo que dificultó las primeras horas de trabajo del personal de emergencias.
Llevaba unos años siendo conductor de Renfe, tras haberse formado en el centro de Cetren
El conductor de Renfe, más allá de su rol profesional, fue entusiasta de la fotografíacomo se puede comprobar en su actividad en internet. Como él mismo señaló en su blog personal donde hacía públicas las fotografías que tomaba, esta afición lo acompaña desde muy pequeño, cuando allá donde iba siempre llevaba una cámara compacta; un ‘hobby’ que, con el paso de los años, acabó convirtiéndose en su pasión.
Una vida truncada por el mayor accidente que recuerda España en años y del que todavía están pendientes de esclarecer las causas, así como las responsabilidades por determinar. De momento, gran parte de España, especialmente los eventos institucionales, ha quedado paralizada y el Gobierno ha decretado este lunes tres días de luto oficial.
Por el momento se desconoce el motivo del descarrilamiento del tren Iryo en la localidad cordobesa de Adamuz. El propio ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, calificó de «extraño» el accidente en una comparecencia anoche, al tiempo que pidió prudencia a la hora de sacar conclusiones ya que «hay una comisión encargada de investigar los accidentes ferroviarios y será la que determine lo ocurrido». Las Fuerzas de Seguridad investigan actualmente lo ocurrido en la tragedia ferroviaria, aunque todo indica que en ningún caso se debió a un error humano.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí