Paradores pone el acento romántico en la Clásica Jaén Paraíso Interior
EL El clásico paraíso interior de Jaén Nace con vocación de paisaje y carácter. En apenas cuatro ediciones ya se ha ganado un lugar en el calendario nacional gracias a su recorrido por los Caminos de Olivos y un final histórico. La primera edición finalizó Plaza Vázquez de Molina de Úbeda, con la Sacra Capilla Funeraria del Salvador del Mundo y el Palacio del Deán Ortega como telón de fondo. Allí, desde 1930, el Parador de Úbeda. Y es también desde allí desde donde se proyecta ahora el toque romántico de la próxima edición de la carrera.
Será precisamente el Parador de Úbeda, y por extensión toda la red de Paradores, el que se implicará de lleno en el Clásico Jaén Paraíso Interior previsto para el lunes 16 de febrero. Un calendario que comienza dos días antes, el sábado 14, Día de los Enamorados, con la celebración del Gran Fondo Jaén Paraíso Interior.
Paradores, empresa pública fundada en 1928, gestiona hoy 98 hoteles en toda España y una franquicia en Portugal. Todos ellos ubicados en edificios históricos o en un entorno natural único. Un modelo único que alcanzará los 100 establecimientos propios en 2026 con aperturas previstas en Ibiza y Veruela.
En casi un siglo de historia, la cadena ha mantenido una misión clara: proyectar la mejor imagen de España, proteger su patrimonio histórico, artístico y cultural y estimular la economía local en zonas con menores flujos turísticos. Todo ello con una apuesta decidida por la integración territorial, el respeto al medio ambiente y la excelencia hotelera, gastronómica y experiencial, en el marco de un ecoturismo sostenible y responsable.
“Estamos muy orgullosos de contar con el apoyo de Paradores para la Clásica Jaén Paraíso Interior”, explica Pascual Momparler, jefe de la organización. «Sus valores encajan perfectamente en nuestro evento. Ambos buscamos poner en valor el patrimonio y el medio ambiente desde una fuerte apuesta por la sostenibilidad y la excelencia. La Clásica se refleja en los Paradores, y el propio Parador de Úbeda fue uno de nuestros referentes a la hora de construir las rutas».
Desde 1930, el Parador de Úbeda ocupa un palacio renacentista del siglo XVI, declarado Bien de Interés Cultural en 1975 e incluido en el conjunto monumental reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2003 bajo el nombre de “Úbeda y Baeza, ciudades renacentistas del sur de España”. Hoy ofrece 36 habitaciones en un ambiente distinguido, con un patio interior de inspiración renacentista y nazarí, y un restaurante de raíces andaluzas y pastoriles donde el aceite de oliva virgen extra es el absoluto protagonista, el mismo que nace en los caminos de los olivos por los que transcurre la carrera.
Todo este patrimonio estará a disposición de corredores, guías y visitantes que quieran aprovechar la coincidencia de la Clásica y la Gran Fondo para celebrar San Valentín en un entorno único. con el plan «Febrero romántico», Paradores ofrece una noche de alojamiento con cena para dos, desayuno buffet con productos locales y atención VIP dentro y fuera de la habitación, a un precio especial disponible en su web.
La Clásica Jaén Paraíso Interior, patrocinada por la Diputación Provincial de Jaén, nació en 2022 con una propuesta deportiva inédita en España: asfalto y sterrato combinados en el corazón del Mar de los Olivos, donde se produce el mejor aceite del mundo. Úbeda es el epicentro de una prueba que ya puede presumir de un alto nivel de éxito: Alexei Lutsenko hizo historia en 2022; Le siguieron un actual campeón del mundo y tres veces ganador del Tour de Francia como Tadej Pogačar en 2023, Oier Lazkano en 2024 y otro maillot arcoíris, Michal Kwiatkowski, en 2025.
El proyecto se desarrolló en 2023 con la creación del Gran Fondo Jaén Paraíso Interior, que celebrará su cuarta edición el sábado 14 de febrero y afronta la recta final de inscripciones. El programa se completó la pasada temporada con la Copa de Naciones UCI Indoor Jaén Paraíso, organizada el domingo 15, donde los más jóvenes del pelotón compitieron en un exigente recorrido. La británica Erin Boothman ganó, por delante de la navarra Paula Ostiz en segunda posición, antes de proclamarse campeona del mundo junior femenino en Ruanda.
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