Pasamos de la época de los visigodos a la actualidad
“La llegada del hospital fue un antes y un después para todo el Suroccidente, hasta ese momento teníamos una sanidad casi tercermundista, había una ‘casa de socorro’ con medios muy primitivos, donde lo que se podía hacer era gracias a los médicos”, rememora el exalcalde socialista José Manuel Cuervo, que estuvo 24 años al frente del ayuntamiento cangués y le tocó vivir recién llegado a la alcaldía el inicio de las obras del hospital en 1983 y tres años después su inauguración. Un acto que se celebró el 27 de junio de 1986 en el que estuvo presente el ministro de Sanidad de la época, Ernest Lluch, el Premio Nobel Severo Ochoa, que dio nombre al centro hospitalario junto al de su mujer recién fallecida entonces; y el presidente del Principado, Pedro de Silva. Un momento que se recordará el próximo jueves, cuarenta años después, en un acto para celebrar este aniversario con un programa de actos que se desarrollará en el teatro Toreno.
[–>[–>[–>El médico especialista en Medicina Interna Rafael Suárez del Villar fue el encargado de la puesta en marcha del hospital y su primer gerente durante ocho años. Coincide en asegurar que la llegada del hospital a Cangas del Narcea fue como pasar “de la época de los visigodos a la actualidad”. Fue “una revolución”, insiste, pero sobre todo considera que lo que cambió la comarca fue la implantación de la atención primaria con centros de salud en cada concejo. “Era el primer sitio donde se desarrollaba el nuevo sistema sanitario, era algo novedoso”, recuerda.
[–> [–>[–>El hospital cangués llegó después de un gran movimiento social en plena Transición democrática a finales de los años setenta. José Manuel Cuervo recuerda las reivindicaciones de entonces, cuando él aún no estaba en política, para reclamar una sanidad de calidad en un territorio que reconoce que era “la Asturias olvidada”. De hecho, según se recoge en la información histórica que recopila la asociación cultural canguesa “Tous pa tous. Sociedad Canguesa de Amantes del País”, en el momento que se reformó el plan sanitario para atender a las poblaciones más alejadas de las ciudades, para Asturias estaba pprevistala construcción de un hospital en un concejo del Noroccidente y otro en Oriente.
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Pero en ese momento el grave accidente de un autobús de una empresa minera en el concejo de Ibias, en septiembre de 1977, en el que fallecieron cuatro mineros, hizo despertar a la sociedad de los concejos suroccidentales que iniciaron protestas para reivindicar la llegada del hospital.
[–>[–>[–>La reivindicación del Suroccidente llegó en julio de 1978 al Congreso de los Diputados en Madrid y las partidas para la construcción del centro aparecieron en los Presupuestos Generales del Estado en 1981-1982, aunque el inicio de la obra no fue hasta 1983.
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Hospital comarcal Carmen y Severo Ochoa, en Cangas del Narcea. / D. Álvarez
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Con la apertura del Carmen y Severo Ochoa “la sensación de toda la comarca fue la de sentirse ciudadanos del mundo, saber que si había una emergencia teníamos atención sanitaria relativamente cerca, suponía ganar en calidad de vida y vivir tranquilo”, resume Cuervo, que señala que para Cangas además supuso un gran cambio social al conllevar el desembarco de centenares de trabajadores, lo que también generó una alta demanda de vivienda.
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[–>Los primeros profesionales en llegar al hospital para su puesta a punto fue el personal de administración. Entre ellos estaba Agustín Lera Flórez, con 29 años, quien se jubiló en el hospital en el 2023, donde ocupó el cargo de director de Gestión. No obstante, comenzó en el departamento de suministros y compras, por lo que tocó todo el montaje del hospital desde cero. “Llegamos a finales de mayo y el edificio estaba vacío, trabajábamos fuera de nuestro horario, sin que nadie nos lo pidiera, porque era un proyecto muy ilusionante, todos éramos muy jóvenes y teníamos ganas de que saliera adelante”, cuenta.
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Recalca que en los inicios la plantilla de todo el hospital era muy joven, tanto los profesionales administrativos, como sanitarios. “La gente era reacia a venir, pero luego no se querían marchar, el ambiente en el hospital siempre fue bueno en general”, asegura este leonés que acabó asentándose en el municipio. De hecho, calcula que en los primeros años el 90 por ciento de los trabajadores se quedaban a vivir en el concejo.
[–>[–>[–>Lera hace hincapié en que el hospital fue un revulsivo para la comarca. “Toda la asistencia que se presta en el hospital cangués es tan buena como en cualquier otro centro”. Recalca que en los 37 años que estuvo trabajando en el centro “el objetivo siempre fue potenciar lo que había e intentar añadir cosas nuevas”.
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Suárez del Villar, que se jubiló en el hospital cangués en el 2023, también asegura que la evolución del hospital cangués fue la de ir creciendo en activos, especialidades y aparataje. “El inconveniente que siempre tuvo es que el edificio se quedó pequeño y no permite crecer a las especialidades”, asegura. Otro de los problemas que apuntan, aunque no es único para el hospital cangués, es el de la falta de médicos.
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