POBREZA VISUAL | Más de dos millones de mayores tienen dificultades para pagar sus gafas, dado que pueden suponer el 50% de su pensión
Ocho de cada diez personas mayores de 65 años necesita gafas y mucho de ellos progresivas, con lo que el coste medio suele rondar los 495 euros, dado que suelen ser más caras que las monofocales. Pero, dado que las pensiones medias son de unos 1.500 euros, el coste de este producto tan necesario para la vida diaria «puede representar entre el 31,7% y un 52,8% de la pensión, convirtiéndose en un gasto imposible de asumir para muchos jubilados», según ha denunciado este jueves la asociación Visión y Vida en la presentación del estudio ‘Pobreza visual en la tercera edad’.
[–>[–>[–>La entidad, que hace más de diez años acuñó el término ‘pobreza visual’ para referirse a la dificultad que tienen muchas personas para pagar el coste de gafas y lentillas, ha querido poner el foco en los mayores porque el aumento de la esperanza de vida está provocando que cada vez haya más que superan los 65 años con problemas de visión. Pero, al mismo tiempo, un aumento de los precios y del coste de la vida, debido a los conflictos bélicos y otros factores, está provocando que muchos séniors destinen todos sus ingresos a cubrir gastos básicos como alimentación y la vivienda, sobre todo en mujeres viudas, que viven solas.
[–> [–>[–>«Necesitamos proteger a este segmento para evitar el alto coste social que se derivaría de su mala visión», ha explicado Salvador Alsina, presidente de Visión y Vida. La entidad ha echado mano de la tasa AROPE, que indica que el 25,7% de los españoles está en riesgo de pobreza, para calcular que más de 2,1 millones de personas mayores de 65 años están en riesgo de pobreza visual, «con importantes desigualdades».
[–>[–>[–>
De hecho, Andalucía (con una tasa del 34,7%), Castilla La-Mancha (34%) o Murcia (32,5%) superan la media nacional, mientras que el País Vasco (14,7%), Islas Baleares (15,2%) y Navarra (16,5%) se encuentran lejos de la media. En Catalunya la tasa es del 21,6%, lo que supone que unos 285.128 catalanes mayores de 65 años podrían estar padeciendo pobreza visual.
[–>[–>[–>Aislamiento y riesgo de caídas
[–>[–>[–>
El problema es que a estas edades, en muchas ocasiones, se acepta ver «un poco peor», como constató Visión y Vida en un estudio en la Galicia ‘vaciada’, que constató que solo el 15% de las personas revisadas tenía buena agudeza visual y el resto manifestaba que «para lo que hay que ver, les llegaba». Es decir, la soledad, la poca accesibilidad, el coste de las gafas o el desconocimiento de las soluciones hace que muchos mayores se resignen a tener mala visión. El problema es que no ver correctamente resta autonomía a los pacientes y aumenta el riesgo de caídas, de aislamiento y de dependencia.
[–>[–>[–>
“Sabemos que existen ayudas, tanto nacionales como locales y regionales, y que la ley de dependencia cubre algunos casos, pero necesitamos ofrecer a adultos y mayores una cobertura estructural que les garantice programas de prevención; la integración de la visión en las políticas de envejecimiento activo y, en caso de necesidad, ofrecerles una ayuda económica, similar al Plan VEO para menores de 16 años”, ha reclamado Alsina.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí