Podría vivir solo, pero me gusta estar con mis padres
Carlos Alcaraz, flamante campeón del Open de Australia y el jugador más joven de la historia en haber ganado cuatro torneos de Grand Slam, actualmente prepara minuciosamente su participación en el torneo de Doha (Qatar), que comienza el próximo lunes 16 de febrero.
A lo largo de su carrera profesional, todavía corta ya que sólo tiene 22 años, ha acumuló más de 62 millones de dólares (unos 52 millones de euros) en premios por sus 25 títulos ATP. Esto sin contar el dinero que se cobraba por campañas publicitarias o por eventos extradeportivos multimillonarios como el Six Kings Slam en Arabia Saudita.
Sin embargo, prefiere seguir viviendo en El Palmar (Murcia) con su familia, tal y como explica en su Documental de Netflix “A mi manera”. Es cierto que su trabajo le obliga a viajar todo el año, pero es uno de esos pocos jugadores profesionales que prefiere seguir viviendo en casa antes que emanciparse en una propiedad de lujo.
“Vengo aquí después de cada torneo”
«Podría vivir solo, pero me gusta estar con mi familia. “Me gusta estar con mis padres”.confirmó en su documental. Bien es sabido que el murciano agradece los pequeños momentos que pasa en su país natal junto a sus familiares y amigos. Es su manera de volver a la realidad después de la competición, tratar con los medios y actuar como lo que es, una estrella del deporte mundial.
El número 1 del mundo está muy unido a su familia. Su madre, su padre y sus hermanos son pilares fundamentales en su vida personal y profesional. De hecho, en 2026, su hermano mayor tomó más importancia en el equipo tras la muy publicitada salida de su ex entrenador, Juan Carlos Ferrero.
«Vengo aquí después de cada torneo, es mi lugar tranquilo.«, dijo en el documental mientras mostraba su habitación. Recientemente se viralizó una fotografía que publicó en sus redes sociales en la que de fondo podíamos ver algunos de sus trofeos más importantes colocados en un estante del salón.
Lo sorprendente fue que eran colocados de una manera un tanto particular, por no decir que estaban desordenados. Un gesto que hizo reír a los internautas y confirmó la humanidad y cercanía de Carlos.
Sin embargo, mostrar su lado más personal en Netflix le ha generado algunas críticas a su profesionalismo. Carlos aclaró que no puede estar los 365 días del año pensando en tenis y que De vez en cuando necesitas descansar e irte de fiesta.. Por ejemplo, con sus escapadas a Ibiza.
Estas declaraciones provocaron reacciones negativas de algunas personas del mundo deportivo que dudaban de su profesionalismo. Sugirieron que sería imposible que Alcaraz tuviera una carrera exitosa a largo plazo si no se dedicaba exclusivamente al tenis.
Sin embargo, tras el estreno del documental en 2025, Alcaraz tuvo el mejor año de su carrera, acabando número 1 del mundo y empezó 2026 ganando el título en Melbourne. Por ahora le va bien haciendo las cosas “a su manera”..
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí
