Por qué el modelo económico de Sánchez hace caer la productividad – José María Rotellar
Como escribí hace unos meses en Libertad digitalEspaña, cada vez más, deteriora su composición de crecimiento económico estructural, de medio y largo plazo, sacrificado para mantener un espejismo cortoplacista basado en anestesia del gasto público y la acumulación de poblaciónpero con pérdidas de valor añadido por la menor especialización y formación de esos aumentos de población recibidos.
El Gobierno no hace nada para mejorar esta situación, sino todo lo contrario: la mantiene a base de gasto y deuda, como reiteradamente informamos en estas páginas.
Él El modelo económico de Sánchez Es, por tanto, improductivo y lo utiliza para ahorrar tiempo: la anestesia del gasto público. Así, el techo de gasto ha aumentado en casi 100.000 millones de euros desde que llegó al Gobierno, y la deuda en más de 500 millones de euros.
Y el deterioro continúa, con la parálisis presupuestaria, con la prórroga de los presupuestos de 2023, en una anomalía que sólo puede socavar la confianza de los inversoresPues bien, si no se respeta gobernar conforme a la ley más importante del año, sino que el Ejecutivo se atrinchera, entonces qué garantías hay de que se seguirá una política económica y no una improvisación constante, siendo la incertidumbre uno de los mayores enemigos de la actividad económica y del empleo.
En este contexto de deterioro político, económico e institucional al que nos somete el presidente Sánchez, la economía española sigue perdiendo productividad y competitividad, y el cambio de modelo económico no pasa por una economía más productiva, especializada en productos y servicios de alto valor añadido, sino yendo en la dirección opuestahacia una economía de bajo valor añadido, con crecientes subvenciones y pérdida de formación profesional.
Como comenté la semana pasada, los datos de productividad de las Cuentas Nacionales Trimestrales IVTR-2025 son elocuentes en el desastre que representa para la economía nacional. De esa manera, caídas de productividad por empleo a tiempo completo un 0,2% interanual y la productividad por hora realmente trabajada se mantiene en un escaso 0,4%, aunque cae un 0,4% intertrimestral.
Esto significa que la economía no puede sostenerse por sí misma, que vive anestesiada, como digo, y que hay flujos migratorios en el campo laboral en ambos sentidos, tanto de entrada como de salida.
Así, los trabajadores que recibimos del extranjero lo son, cada vez más, para empleos de muy baja cualificación, que no son desempeñados por españoles y cuya demanda de mano de obra es creciente, que tiene que buscar su oferta fuera. Esta demanda de mano de obra poco cualificada está creciendo porque la economía se desarrolla en aquellas ramas de actividad con poco valor añadido, provocando que la economía española pierda posiciones respecto al exterior, desarrollando, al mismo tiempo, desincentivos laborales para los más preparados, que los expulsa hacia la emigraciónmientras nos preparamos para una regularización masiva de inmigrantes, que producirá un efecto tirón y sólo conducirá a una acumulación de población que generará menos valor añadido que el que perdemos porque se van a buscar oportunidades al exterior, al no atenderlas aquí.
Según el informe de BBVA El valor económico del capital humano en España y sus regionesun tercio de los emigrantes de España son jóvenes. Es obvio que puede haber emigrantes temporales, para aprender un idioma o para tener una experiencia profesional temporal, pero es preocupante que una parte de los jóvenes se vaya, sobre todo porque muchos de los que se van son personas muy cualificadas, que no encuentran en nuestro país un desarrollo profesional acorde con su formación, porque vamos por detrás en productividad, competitividad y prosperidad, ya que nuestra posición en PIB per cápita respecto a la media de la eurozona ha disminuido.
Esto significa que el crecimiento español, además de ser de corto plazo, está impulsado, en gran medida, por el crecimiento demográfico, pero con pérdida de prosperidadcomo muestra la evolución del PIB per cápita en paridad de poder adquisitivo, donde España ha dejado de converger y ha retrocedido respecto a la media de la UE.
Por tanto, con estas medidas del Gobierno la productividad no mejora, sino que disminuye intensamente, de modo que el crecimiento que existe no es productivo ni sostenible en el tiempo. Es un crecimiento sostenido, artificial y de muy corto plazo, con graves daños a medio y largo plazo.
La productividad y la competitividad son esenciales en una economía. La producción, la actividad económica y el empleo no se pueden mejorar sin aumentos de la productividad y la competitividad y, sin embargo, el Gobierno adopta decisiones que los perjudican, como la subida masiva de impuestos, el aumento de las cotizaciones, el aumento del salario mínimo y la reducción de jornada, una medida que, afortunadamente, no ha salido adelante. Sólo esta última medida incrementaría los costes de las empresas en más del 6%, con especiales pérdidas para pymes y autónomos, que no podrían soportar este sobrecoste, y con problemas en el funcionamiento de los procesos productivos de veinticuatro horas, que no paran y trabajan tres turnos de ocho horas cada uno.
es esencial dinamizar el mercado laboralbajar impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social, eliminar trabas y trabajar más, no menos, si queremos mantener e incrementar la prosperidad de la economía española. Es esencial transformar la estructura económica para que la economía sea autosuficiente y esté orientada hacia ganancias de valor agregado, no hacia un crecimiento debido a la mera acumulación de trabajo improductivo, sustentado, además, por un gasto público que no puede mantenerse indefinidamente.
Es necesario cambiar profundamente esa visión económica para crear una economía productiva. Hay que apostar por la excelencia y animar a nuestros mejores profesionales a quedarse aquí, intentando que las ramas de actividad con mayor valor económico crezcan más, en lugar de querer sustituirlas por mano de obra para sectores de bajo valor añadido. Si no se hace esto, el empobrecimiento se producirá de manera intensa, incluso mayor que el que ya ha provocado la equivocada política económica del Gobierno.
Profesor de la Universidad Francisco de Vitoria, del CES Cardenal Cisneros y Director del Observatorio Económico de la Universidad Francisco de Vitoria.
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