por qué siguen siendo la principal causa de muerte pese a los avances médicos
Las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte en España, que 13 fallecimientos cada hora. Las patologías más mortales incluyen los infartos, la insuficiencia cardíaca y las enfermedades cerebrovasculares (ictus), representando juntas una gran parte del 26,1% de muertes por causas circulatorias.
[–>[–>[–>Sin embargo, según nos explica José Ramón Rumoroso, director de la Fundación EPIC, «hemos avanzado mucho en tratar eventos agudos, pero menos en reducir su aparición». Hoy un infarto o un ictus se maneja mejor que hace décadas, pero seguimos teniendo muchos.
[–> [–>[–>Además, «vivimos más años, y eso aumenta la probabilidad de desarrollar enfermedades que se gestan lentamente, como la aterosclerosis. A esto se suma un problema estructural: los factores de riesgo más importantes -hipertensión, colesterol elevado, diabetes- siguen mal controlados o infradiagnosticados en una parte relevante de la población. En síntesis: hemos mejorado la supervivencia, pero no lo suficiente la prevención».
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No todos impactan igual, pero se potencian entre sí. El experto señala que el sedentarismo: es un factor de riesgo directo. «Pasar muchas horas sentado afecta al metabolismo, favorece la resistencia a la insulina y empeora el perfil cardiovascular, incluso en personas que hacen algo de ejercicio«. Y el estrés crónico mantiene activado el sistema de alerta del organismo (más cortisol y catecolaminas), «lo que eleva la presión arterial y favorece procesos inflamatorios». Y el uso excesivo de pantallas: «no es un factor directo, pero sí un facilitador, dado que reduce el movimiento, empeora el sueño y aumenta la exposición a estímulos estresantes. El problema no es un único hábito, sino un estilo de vida global que combina inactividad, estrés y descanso insuficiente».
[–>[–>[–>Los síntomas de un ataque cardíaco son diferentes entre hombres y mujeres / Freepik
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Cómo prevenir (de verdad) las enfermedades del corazón
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Rumoroso lo tiene claro. Los que realmente marcan la diferencia son la actividad física regular, una alimentación de calidad, tipo dieta mediterránea, obviamente no fumar y dormir bien. Sin olvidar el control médico de tensión, colesterol y glucosa. «Estas son intervenciones simples, pero con un impacto acumulativo muy alto si se mantienen en el tiempo», subraya.
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Y sobre cuáles están sobrevalorados o mal interpretados: «los suplementos dieteticos sin indicación clara, las dietas de moda difíciles de sostener, los objetivos aislados (como contar pasos) sin un cambio global de hábitos, y el uso detecnología sin adherencia real. El factor decisivo no es qué haces una semana, sino lo que puedes mantener durante años».
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[–>Aunque no lo creamos, la salud cardiovascular depende en gran medida del entorno. «Facilitar caminar, usar bicicleta, reducir dependencia del coche, tener un entorno laboral con menos sedentarismo y mejor gestión del estrés. La educación desde edades tempranas: no solo información, sino formación en hábitos».
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Y sobre todo hacer una comunicación responsable con menos ruido y menos mensajes contradictorios. «Cuando lo saludable es lo más fácil, el comportamiento cambia de forma masiva. Cuando requiere esfuerzo constante, solo una minoría lo mantiene», matiza.
[–>[–>[–>Los nuevos avances que marcan el futuro
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José Ramón Rumoroso hace hincapié en avances médicos muy relevantes para los pacientes con enfermedades cardiovasculares.
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- Nuevos tratamientos hipolipemiantes (permiten reducir el colesterol de forma más eficaz y sostenida)
- Dispositivos capaces de detectar alteraciones (como la fibrilación auricular) de forma precoz y el uso de la inteligencia artificial para mejorar la predicción de riesgo y personalizar el seguimiento
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No obstante, «he de decir que el mayor impacto probablemente no vendrá solo de la tecnología, sino de un cambio de enfoque al pasar de una medicina reactiva a una prevención estructural y poblacional. Porque, aunque la innovación es clave, la mayor parte de las enfermedades cardiovasculares siguen estando muy ligadas a cómo vivimos cada día».
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