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Princesa Leonor estrena escoltas invisibles en Getafe

Princesa Leonor estrena escoltas invisibles en Getafe
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  • Publishedmayo 2, 2026



Doña Leonor inaugura un curso universitario en Getafe con un dispositivo de seguridad diseñado para que nadie se dé cuenta de su presencia. Discreción quirúrgica, estilo figurilla.

La heredera al trono sigue el camino que ya tiene marcado su padre Felipe VI cuando pisó la Comunidad Autónoma en los años noventay lo hace con un equipo de escoltas calificados por fuentes cercanas a la Cámara como ‘totalmente invisibles’. Es decir: están ahí, pero no se ven. Lo justo para que la Princesa pueda apuntarse a clases, comer en la cafetería y compartir grupo de trabajo sin sentir que tiene un séquito detrás.

Cómo funciona el dispositivo invisible diseñado por la Casa

El enfoque, como ha surgido en los últimos días, involucra a agentes vestidos de civil que se mezclan con los estudiantes y el personal del campus. No hay auriculares a la vista, ni trajes oscuros cantando desde lejos, ni coches oficiales aparcados en la puerta de la facultad. Vamos, lo contrario a una escena de película.

La idea es replicar el modelo que en su día se aplicó con don Felipe en la Universidad Autónoma de Madrid y que también se ha utilizado, con sus matices, con otros miembros de la Familia Real cuando han estudiado en centros públicos. Getafe está lejos de la Zarzuela y para eso hace falta un dispositivo más sofisticadocon movimiento controlado, rutas alternativas y presencia permanente sin ser notado.

Casualidades, las justas.

Lo curioso es que el plan se conoce justo cuando volvemos a hablar de los nietos de Don Juan Carlos y de cómo cada uno ha gestionado su paso por la universidad. Casi todos pasaron por las aulas; la excepción más comentada, como se mencionó esta semana una reseña publicada en La Razón sobre el itinerario académico de los BorbonesSigue siendo Victoria Federica, dedicada al universo influencer en lugar del campus. Dos generaciones, dos modelos. Y en el medio, Leonor abriendo melón.

Por qué Getafe y no otra opción más cómoda

La elección del campus de Getafe no es menor. La Princesa podría haber optado por una universidad privada con mucho menos ruido logístico, pero el compromiso de Zarzuela vuelve a ser público, en la línea de lo que ya hizo don Felipe y con el mensaje que la Casa cuida desde hace años: cercanía, normalidad y formación junto al resto de jóvenes de su generación.

Por supuesto, la normalidad tiene letra pequeña. Los compañeros deberán firmar protocolos de discreción, el acceso a determinadas zonas se reforzará silenciosamente y los profesores recibirán directrices claras sobre cómo gestionar la presencia de la heredera sin convertir cada seminario en un evento. Tela marinera para el equipo docente, todo está dicho.

La web oficial de la Familia Real aún no ha ofrecido detalles operativos, como es lógico en materia de seguridad, y el silencio sobre este punto es el de siempre: ni confirmado ni desmentido. Pura escuela palaciega.

Qué dice esto de la nueva etapa de Leonor

Aquí está el quid de la cuestión. La fórmula de la escolta invisible no es una excentricidad: es la traducción contemporánea de una idea que la Corona viene puliendo desde la época de don Felipe, un estudiante. Luego se habló de ‘el príncipe que iba a clase como uno más’, y la prensa sensacionalista de la época, con Lecturas y ¡Hola! al mando, documentó cada cafetería, cada nota y cada examen. Treinta años después, el modelo se replica con Leonor pero adaptado a una realidad muy distinta: redes sociales, móviles con cámara en cada mochila y un ecosistema mediático donde una historia puede dar la vuelta al mundo en quince minutos.

Mi lectura: El verdadero desafío no es proteger a la princesa de una amenaza física, que tambiénsino para protegerlo del constante ruido digital. Por eso lo «invisible» es tan importante. Si se nota el dispositivo, se vuelve viral; Si se vuelve viral, se convierte en un tema; Si se convierte en un tema, deja de funcionar. La Cámara lo sabe y por eso ha optado por un modelo que funciona precisamente porque no se ve. En las próximas semanas habrá que estar atentos a las primeras imágenes que se filtren desde el campus: allí veremos si el plan funciona o si hay que rediseñarlo sobre la marcha.

El termómetro del chisme

  • 🌡️ Nivel dramático: 5/10. No hay crisis, pero el debate público sobre cómo proteger a Leonor sin aislarla es útil.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la imagen de normalidad institucional; Cualquier fotoperiodista que esperara una foto fácil después de clase pierde.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva próximamente?: En cuestión de semanas habrá portada con la primera imagen de Leonor en el campus. Apuesta segura.



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