Qué hay detrás de la cosmética de autor: cinco firmas españolas nos hablan de ello
Si hablamos de cosmética de diseño, hablamos de una experiencia real con la piel y de nuestra propia forma de entender el cuidado de la piel. Es una cosmética con criterio, formulado a partir de la observación en cabina, la eficacia y el respeto por la piel.. Según la facialista Cristina Galmiche, cada producto debe tener un significado y ayudar a la piel a recuperar su equilibrio.
La diferencia con una marca tradicional es que la firma del autor tiene su propia apariencia y no tiene nada que ver con lo que la gente busca en las redes sociales. La marca de un autor tiene su propia apariencia reconocible. No formula una reflexión únicamente sobre las tendencias o la ocupación de una categoría, sino a partir de una experiencia, un método y una filosofía del cuidado.
Cristina Galmiche: el poder de lo más básico
Cristina Galmiche
DR
La mirada de Cristina Galmiche se centra en entender la piel desde la cabina. La facialista ha dedicado años al cuidado de la piel y su método se basó en cómo responde la piel a los tratamientos faciales. Para ella, la diferencia con la cosmética convencional reside sobre todo en la forma en la que comienza a crearse. “No formulo una reflexión únicamente sobre tendencias, sino a partir de una experiencia y un método”. La decisión de desarrollar su propia línea, del mismo nombre, nació de la necesidad de coherencia entre el habitáculo y la rutina doméstica. «No quería adaptar mi método a los cosméticos listos para usar, quería crear fórmulas acordes con ellos». Con el paso de los años, su visión se ha vuelto más sencilla. «El mayor aprendizaje es que la piel necesita equilibrio, no agresión». En su centro se ve mucha piel sensible. “Cada vez que hay Piel más reactiva, más deshidratada y con la barrera cutánea más deteriorada.«. Por eso insiste en volver a lo básico. “Lo principal es limpiar, oxigenar, hidratar y respetar la barrera cutánea”. Para ella, la constancia siempre es clave: “Ningún ingrediente por sí solo reemplaza una piel bien cuidada día tras día”.
Doctor Morales Raya: de la consulta al neceser
Arturo Alba
DR
Dermatólogo especializado en láser, acné y estética, Carlos Morales Raya considera la cosmética como una extensión natural de su actividad clínica. «La cosmética dermatológica de autor nace directamente de la experiencia y de las necesidades reales que observamos cada día en la consulta. De hecho, nos anticipamos a las necesidades recurrentes entre los pacientes. Mientras que otras empresas parten de las tendencias de consumo, él se centra en preocupaciones específicas de la piel. «Primero se identifica una necesidad clínica, luego se diseña la fórmula para satisfacerla», comparte. La idea de crear mi propia línea nació precisamente de esta experiencia acumulada: «En varias ocasiones tuve que recomendar varios productos diferentes para lograr el resultado que buscaba. Vi espacio para simplificar las rutinas y desarrollar fórmulas más completas.«. De cara al futuro, anticipa una cosmética mucho más personalizada. “Probablemente veremos productos adaptados a factores como la genética, el microbioma o determinados biomarcadores del envejecimiento”, determina el experto.
Estíbaliz Lancha: cosmética sensorial
barco estíbaliz
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Farmacéutica formal y creadora de Ateliest, Estíbaliz Lancha desarrolla productos cosméticos desde hace más de veinte años. Esta nueva etapa surge de una inquietud diferente. “Ateliest nació de una pregunta muy sencilla: ¿Y si los cosméticos pudieran hacer algo más que cuidar la piel?», comparte. La respuesta es una marca de neurocosmética y neuroperfumería que aborda una de las mayores preocupaciones: el estrés. “No somos partes separadas, sino una unidad compleja en la que la piel, el cerebro, las emociones y los sentidos están profundamente entrelazados”, afirma. Las sensaciones también ocupan un lugar esencial dentro de su filosofía. «La forma en que aplicamos un producto o cómo huele es parte de su verdadera eficacia general», comparte. “Desde el principio supe que no quería crear fórmulas para la piel, sino herramientas capaces de influir en cómo nos sentimos”, subraya.
Ana Revuelta: cuidados de larga duración
Ana Revuelta
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Médica estética, farmacéutica y nutricionista, Ana Revuelta habla de cosmética sin olvidar la salud. “Los cosméticos de autor nacen de una visión personal, una historia y una forma específica de abordar el cuidado de la piel”, afirma. Su marca, Renare, está profundamente ligada a sus raíces leonesas y a una visión global del cuidado de la piel. Su experiencia como médico le ha permitido detectar una necesidad siempre presente entre sus pacientes: mejorar la calidad de la piel a largo plazo. “Cada vez más pacientes buscan luminosidad, firmeza, hidratación y salud de la piel. «Más allá de simplemente corregir las arrugas». Esta visión médica también determina la elección de los ingredientes. «No me interesa la incorporación de activos porque esté de moda. Quiero entender cómo funcionan, qué respaldo científico tienen y qué beneficios reales pueden aportar», afirma. A la hora de formular, explica que la clave está en encontrar el equilibrio: «De nada sirve la eficacia si el producto provoca irritación o si el paciente no puede utilizarlo de forma continuada». Y resume la empresa en una sencilla frase: «Renare no nació para ocupar un lugar en el mercado, sino para transmitir una forma de entender el cuidado de la piel».
Arturo Alvárez-Bautista: el arte de la formulación
Arturo Álvarez Bautista
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El químico, doctor en nanomedicina y fundador de su marca, Arturo Alba, se defiende Cosmética basada en la ciencia y formulación rigurosa.. Para él, la cosmética de autor comienza mucho antes de la creación del producto. «No surge de una tendencia, de un estudio de mercado o de una reunión en la que alguien dice que algo es popular en TikTok. Nació de una manera específica de entender la piel, la ciencia y la belleza». Para Arturo Álvarez-Bautista, la clave está en la forma en que se construye el cosmético en su conjunto: “Hay fórmulas muy largas que parecen de novela rusa y sin embargo aportan muy poco. » El experto defiende la creación que tiene sentido en cada producto. «No me interesa tirar por tirar; hay demasiados productos inútiles», añade. Por eso decidió construir un proyecto donde la formulación estuviera en el centro de todo. «Quería crear una marca en la que la ciencia no apareciera como un adorno en el discurso». Al hablar del futuro, comparte que su objetivo es que cada nuevo desarrollo de su empresa tenga siempre una razón real de existir.
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