¿Qué papel ha jugado Zapatero en la política exterior española?
«En los últimos 14 años, José Luis Rodríguez Zapatero ha realizado al menos 168 viajes internacionales, todos por invitación: 61 a América, 26 a Asia, 55 a Europa y 26 a África, para conferencias, presentaciones, reuniones o mediaciones», ha escrito en Infolibre el periodista Luis Arroyo, que ha ejercido de portavoz del expresidente tras conocerse la semana pasada su imputación por liderar, presuntamente, una trama criminal internacional de blanqueo de dinero y tráfico de influencias. Es una media exacta de uno al mes.
[–>[–>[–>Pasó al menos 36 facturas a la empresa clave de la presunta trama, Análisis Relevante, por viajes a Marruecos, China y Colombia entre 2020 y 2025, por valor de casi medio millón de euros. Hay al menos cinco visitas a China identificadas en prensa desde 2023.
[–> [–>[–>¿A qué se debía este frenesí viajero, a ritmo de ministro de Exteriores? ¿Era a modo de ciudadano particular que aprovechaba su experiencia internacional para dar conferencias? ¿Ejerció como enviado del Gobierno en alguna de esas ocasiones? ¿Qué tipo de «mediaciones» llevó a cabo? ¿Hacía de lobista para defender intereses privados a cambio de dinero? ¿Le pidió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que aprovechara su influencia en los Gobiernos de China, Venezuela o Marruecos para hacer avanzar los intereses nacionales de España? ¿En qué dosieres intervino? ¿Jugó algún papel clave en la implantación de empresas como Huawei en España o en la posición de España en las votaciones sobre las sanciones al coche eléctrico chino en Bruselas?
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Sánchez debería aprovechar su próxima comparecencia en el Congreso de mediados de junio para aclarar qué papel ha jugado Zapatero, si alguno, en los asuntos clave de la política exterior española. Lo mismo cabe exigir al ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
[–>[–>[–>Se sabe que el expresidente fue clave en la liberación y extracción a España de presos políticos venezolanos. El que pudo ser presidente del país caribeño, Leopoldo López, se lo contó a este corresponsal en una entrevista: Zapatero fue a visitarlo durante su cautiverio en Caracas junto a la ahora presidenta venezolana Delcy Rodríguez, antes de su fuga a nuestro país.
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¿Qué rol tuvo jugó en el más reciente traslado a España del presidente electo de Venezuela (según las actas reconocidas por nuestro Gobierno), Edmundo González, tras firmar una suerte de renuncia de sus derechos en la Embajada española en Caracas? ¿Por qué había anotaciones sobre ese asunto en la agenda del presunto testaferro de Zapatero, y buen amigo, «Julito» Martínez Martínez?
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[–>Zapatero es inocente hasta que se demuestre lo contrario. El proceso judicial está aún en fase indiciaria, y aunque hay argumentos para encausarle, aún no se ha escuchado al presidente defenderse. Todos estos viajes pueden tener una explicación lógica y legítima. Podría cobrar de empresas extranjeras, como lo han hecho otros como Felipe González o José María Aznar. Tiene derecho a hacerlo, y lo que diga y las pruebas que muestre deberán ser acogidas con la misma rapidez que los informes de la UDEF, que han resultado errados en otras ocasiones y podrían estarlo en esta. O no.
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Pero, al mismo tiempo, él y el Gobierno deben aclarar de una vez por todas su papel como «canciller en la sombra». Es natural que un país como el nuestro aproveche sus activos diplomáticos, y es comprensible una cierta discreción. Pero las preguntas son muchas, y las dudas han de ser despejadas.
[–>[–>[–>En las próximas semanas hay que estar muy atentos a la rama internacional del caso Zapatero. No es menor que las principales pruebas contra el expresidente, el volcado de los teléfonos de los empresarios venezolanos, fuera entregados por una oficina del Departamento de Seguridad Nacional ubicada en la Embajada de Estados Unidos en la calle Serrano de Madrid (Homeland Security Investigations). Algo que se ha conocido pocos meses después de que Estados Unidos secuestrara a Nicolás Maduro, principal interlocutor de Zapatero, y convirtiera a su número dos, Delcy Rodríguez, en una suerte de interlocutora útil de Washington en Caracas.
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El sumario apunta a indicios, aún muy someros, sobre posibles intervenciones en el negocio internacional del petróleo a los que hay que estar muy atentos: según el auto del juez, una empresa china interesada en comprar petróleo de Venezuela debía mandar antes una carta de intenciones a Zapatero para que este luego consiguiera la aquiescencia de Delcy Rodríguez. ¿Por qué?
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