¿qué pasa con la planta de Cassino?
Stellantis y el gigante chino Dongfeng Motor han firmado un nuevo acuerdo empresa conjunta que llevará la producción de coches eléctricos premium a la planta francesa de Rennessegún la prensa italiana. La operación, participada al 51% por el grupo que preside Antonio Filosa, deja fuera el centro histórico de Cassino (Italia) y provoca malestar entre los trabajadores del Lacio.
La elección de Rennes no es casual
La decisión de localizar la producción de al menos un modelo de la marca Voyah en Bretaña tiene una interpretación industrial inmediata. El complejo francés, que a principios de siglo superaba las 400.000 unidades anuales, hoy trabaja con volúmenes muy reducidoscentrado casi exclusivamente en el Citroën C5 Aircross. La llegada de una plataforma eléctrica completa permitiría explotar la capacidad no utilizada y evitar los aranceles europeos que penalizan a los vehículos producidos íntegramente en China.
El propio Filosa describió el acuerdo como una evolución significativa de la colaboración con el fabricante chino Dongfeng, subrayando que el objetivo es ampliar la gama de emisiones cero aprovechando la fuerza internacional de Stellantis y el conocimiento chino en tecnologías de electrificación.
Cassino, el gran perdedor del nuevo tablero industrial
Mientras Rennes sonríe, la fábrica italiana de Cassino vuelve a permanecer al margen. El centro que hoy reúne los Alfa Romeo Giulia y Stelvio, así como el Maserati Grecale, ve desaparecer la posibilidad de albergar producciones vinculadas a socios chinos.una opción que los sindicatos habían defendido como forma de estabilizar el empleo.
La producción de Cassino está lejos de los récords de hace una década y la ausencia de un plan operativo definido alimenta el temor a una reducción progresiva. Miles de empleos, tanto directos como relacionados, dependen de la capacidad de la fábrica para atraer nuevos programas. Los sindicatos advierten de que, sin un horizonte claro, el riesgo de perder peso en la estrategia europea de Stellantis es real.
¿Qué significa esto para España?
Aunque el choque entre Rennes y Cassino es una cuestión italo-francesa, la noticia tiene eco en los corredores industriales españoles. Stellantis gestiona importantes centros en nuestro país -Vigo, Zaragoza y Madrid- que también compiten dentro del grupo por las nuevas generaciones de vehículos eléctricos. La decisión de enviar un proyecto de empresa conjunta a una planta con exceso de capacidad confirma una dinámica paneuropea: Quienes no presentan un plan de uso sólido se quedan sin inversiones. En España, la ocupación de líneas es ahora mejor que la de Cassino, pero el ejemplo italiano muestra lo rápido que puede cambiar la asignación del modelo cuando cambia la demanda o la estrategia.
Datos en contexto
- Fuente de datos: Italia, según información recogida por la prensa especializada local.
- Figura clave: la empresa conjunta Stellantis-Dongfeng se desarrollará en Rennes; La planta de Cassino queda excluida del plan.
- Por qué se volvió viral: Las elecciones reavivan el debate sobre el futuro del empleo en un centro emblemático que ya experimenta poca actividad.
- Equivalencia europea: La decisión refleja la lucha entre las fábricas del grupo por atraer inversiones, una carrera en la que también participan las fábricas españolas de Vigo, Zaragoza y Madrid.
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