recupera el modo automático en segundos
El confort a bordo de un coche moderno se basa en pequeños detalles que muchas veces se dan por sentado hasta fallar. Uno de los más comunes, y al mismo tiempo más frustrante, es la pérdida de Función ‘one-touch’ o elevalunas automático eléctrico.
De repente, con una sola pulsación el cristal deja de subir y obliga al conductor a mantener el dedo pegado al interruptor durante todo el viaje. Aunque pueda parecer un fallo electrónico grave que requiere la intervención del servicio oficial, la realidad es mucho más sencilla: el sistema ha perdido la memoria.
El origen del fallo del sistema.
La tecnología de las ventanas eléctricas depende de un Calibración precisa. Cuando la batería se desconecta, se debilita o el sistema experimenta una pequeña caída de voltaje, La unidad de control del motor del elevalunas olvida los límites superior e inferior de la ventana. de la puerta.
Como medida de seguridad, el vehículo desactiva la subida automática para evitar posibles daños, dejando al usuario con un sistema que te obliga a dejar el botón presionado continuamente durante todo el recorrido del vidrio.
Los especialistas reconocen que así es una de las preguntas más frecuentes en talleres de mecánica rápida. Sin embargo, la solución no pasa por sustituir piezas. El propietario sólo necesita realizar una protocolo de rehabilitación lo cual se hace en menos de un minuto desde tu asiento.

El proceso paso a paso
Para restablecer la autonomía del cristal, el procedimiento es casi universal para todas las marcas. En primer lugar, debe encender el motor del vehículo. Con la ventanilla cerrada, el conductor pulsa el botón para bajarla por completo y, una vez que el cristal ha llegado al final de su recorrido, Mantenga presionado el interruptor durante aproximadamente cinco segundos. adicional.
Inmediatamente después, el operación inversa: Tira del botón para levantar el cristal. manualmente y, cuando se detiene en la parte superior, el control continúa funcionando durante otros cinco segundos. Este gesto es el punto clave del proceso. De esta manera se envía una señal a la unidad de control para registrar esa resistencia máxima como punto de cierre definitivo. Después de soltar el botón, el sistema vuelve al funcionamiento original.
Ahorro para el conductor
Recurrir a este método de “autoreparación” no sólo ahorra tiempo, sino que evitar facturas innecesarias que podrían alcanzar cifras considerables gracias a un simple diagnóstico. Recuerde que, en la era de la digitalización del automóvil, Muchos problemas se resuelven con la lógica de reinicio del software.
En breve, antes de pedir cita en el taller debido a un fallo en los cristales, es recomendable probar esto reinicio manual. Se trata de una solución rápida y sumamente eficaz que aporta al vehículo una de esas comodidades invisibles pero imprescindibles en la conducción diaria.

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