REINO UNIDO | Dimite el ministro de Sanidad británico, Wes Streeting, para disputar el liderazgo laborista a Starmer
Finalmente se han cumplido los pronósticos. El ministro de Sanidad británico, Wes Streeting, ha presentado este jueves su dimisión en un intento de forzar la salida del primer ministro, Keir Starmer, tras la debacle en las elecciones locales y regionales de la semana pasada en el Reino Unido. Streeting ha confirmado lo que adelantaron sus aliados el día anterior y ha dado el paso ante la “pérdida de confianza” en su líder, al que ha acusado de falta de dirección y de autocrítica. Todo apunta a que el ya exministro presentará su candidatura para desafiar el liderazgo de Starmer al frente del Partido Laborista y del Gobierno, aunque para ello necesita el respaldo de al menos 81 diputados de su formación (un 20% del total).
[–>[–>[–>Streeting ha confirmado su marcha en una carta de dos páginas dirigida al primer ministro, en la que ha sacado pecho de sus logros al frente de la cartera de Sanidad, incluida la reducción de las listas de espera, la contratación de más personal y la mejora de la productividad. “Todas estas son buenas razones para seguir en mi puesto. Pero, como ya sabes por nuestra conversación de principios de esta semana, al haber perdido la confianza en tu liderazgo, he llegado a la conclusión de que sería deshonroso y contrario a mis principios seguir haciéndolo”, ha asegurado en la misiva.
[–> [–>[–>El extitular de Sanidad ha lamentado la derrota “sin precedentes” de los laboristas en los recientes comicios y ha alertado del aumento de los nacionalismos, incluido el de los ultras de Reform UK, quienes amenazan con convertirse en la fuerza más votada en las próximas elecciones generales, previstas para 2029. Streeting ha atribuido la derrota a las decisiones polémicas del Gobierno, incluidos los recortes en prestaciones sociales y las políticas migratorias, las cuales considera que han dejado al país “sin saber quiénes somos ni cuáles son nuestros verdaderos valores”.
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Los argumentos de Streeting chocan con el discurso que pronunció el pasado viernes a última hora —cuando ya se conocía el tamaño de la derrota electoral de los laboristas—, en el que insistió en que el primer ministro contaba con su apoyo. Sin embargo, en los últimos días ha ido recabando apoyos para tratar de disputar el liderazgo a Starmer y sus aliados señalan que ya cuenta con el respaldo suficiente para iniciar un proceso interno de elecciones.
[–>[–>[–>Silencio de sus rivales
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Por ahora, Downing Street no se ha pronunciado sobre la dimisión. Pero todo apunta a que, en caso de que se confirme la candidatura del exministro, Starmer tratará de plantar cara en una contienda en la que participarán no sólo los diputados laboristas, sino también la militancia y miembros de los sindicatos afiliados.
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Otros candidatos también están a la espera del próximo movimiento del extitular de Sanidad para decidir sus siguientes pasos. Miembros de la izquierda del partido han amagado con presentar su candidatura en un intento de evitar que Streeting, vinculado a la derecha del partido, se haga con el control de la formación y del Gobierno. El del exlíder laborista y ministro de Energía, Ed Miliband, ha sonado como un posible candidato, además de la ex viceprimera ministra Angela Rayner, quien ha evitado descartar esta posibilidad tras resolver los problemas con el fisco que la obligaron a presentar su dimisión el año pasado.
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[–>Problemas para Burnham
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La velocidad con la que Streeting inicie la batalla por el liderazgo, si lo hace, será decisiva para las opciones del alcalde de Mánchester, Andy Burnham, el candidato favorito de la izquierda del partido y el más popular entre los suyos. Para poder entrar en la disputa, Burnham necesitará tiempo: antes tiene que conseguir que uno de sus aliados en el Parlamento renuncie a su escaño para provocar unas elecciones anticipadas en su circunscripción; lograr la aprobación del órgano ejecutivo del Partido Laborista —controlado por Starmer— para presentarse como candidato a esas elecciones; y ganar posteriormente en las urnas.
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A todos estos posibles candidatos se ha sumado el nombre de Al Carns, secretario de Estado de las Fuerzas Armadas. Carns, un exmarine que sirvió en Afganistán, no ha ocultado sus intenciones, pero su falta de experiencia política —logró su escaño en la Cámara de los Comunes hace apenas dos años— podría jugar en su contra. El escenario está más fragmentado que nunca, pero Streeting ya ha lanzado la primera piedra.
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