ROCA REY | Roca Rey corta dos orejas tras sufrir una cornada grave en la Maestranza
Eran las 20.10 de la tarde cuando salió el quinto toro de la tarde de nombre Soleares. Roca Rey tuvo claro que quería darle la vuelta al devenir del festejo que iba en caída libre ante la decepción de Victoriano del Río. Brindó su faena a El Juli, el torero que ostenta con más Puertas del Príncipe y tantas tardes de gloria firmó en Sevilla. Su faena a Soleares ha sido la más rotunda de sus tres tardes en esta temporada. Fue una faena vibrante a la altura de una figura del toreo, con la mala fortuna de caer herido al entrar a matar en el muslo.
[–>[–>[–>El inicio fue de alto voltaje: cambiado por la espalda alternando con pases de pecho de rodillas. Estuvo firme durante toda la faena y muy comprometido aguantando parones, miradas y las duras embestidas de Soleares. Le hilvanó bien los derechazos, con el compás abierto, girando sobre el cuerpo. Tuvieron mayor ajuste que en las anteriores faenas. Con la izquierda le costó más al animal, a pesar de la insistencia del peruano que no quiso perder la pelea. El culmen de la faena llegó cuando volvió con la diestra. Le enjaretó una tanda muy encajada, recordando a los mejores años de Roca Rey. El final fue un arrimón ante un toro violento: circulares, pases de pecho, molinetes. Estuvo cumbre dejando claro su categoría en la tauromaquia. Tenía las dos orejas en la mano y se tiró a matar con el corazón, con la mala fortuna de caer herido en el muslo. Vino comprometido con la tarde: quería la Puerta de Príncipe o la de enfermería. Por desgracia, fue la segunda pero así se viene a Sevilla.
[–> [–>[–>En estos momentos, está siendo intervenido por el cirujano de la plaza en la enfermería de una cornada en el muslo.
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En su primero, no pudo lucirse con el capote en su primero tras salir sueltecito el de Victoriano del Río. Brindó al público el torero peruano comprometido con la tarde. Fue por el palo de estatuarios llenos de valor, con los pies en el suelo y sin moverse ni un palmo. Una suerte que la ejecuta muy bien Roca Rey. Fueron dos tandas con la diestra, rectilíneas y a media altura, que tuvieron eco en los tendidos. Eso sí, los pases de pecho fueron muy largos. El toro cambió y le faltó esa esa emoción para llegar a los tendidos. La faena se fue diluyendo a pesar de la actitud del torero peruano.
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