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Rusia China y Cuba piden la liberación de Maduro entre condenas al ataque de EEUU que insiste en la legalidad de su «operación policial» frente a Venezuela que lo tacha de «secuestro»

Rusia China y Cuba piden la liberación de Maduro entre condenas al ataque de EEUU que insiste en la legalidad de su «operación policial» frente a Venezuela que lo tacha de «secuestro»
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  • Publishedenero 6, 2026



El Consejo de Seguridad de la ONU se ha reunido de forma extraordinaria este lunes para analizar la situación que ha generado la incursión de Estados Unidos en Venezuela, que ha culminado con la captura de su líder Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. En este sentido, durante la sesión hasta 23 países se han posicionado ante este conflicto. Concretamente, Rusia, Colombia, China y Cuba han condenado el ataque y lo han tachado de «ilícito» y de «violación de la soberanía nacional», mientras que EEUU ha defendido su «operación policial» contra un «narcoterrorista».

El embajador de Rusia, Vasili Nebenzia, ha subrayado que «no hay ni puede haber justificación alguna para los crímenes cínicamente cometidos por Estados Unidos en Caracas». «Condenamos enérgicamente el acto de agresión armada de Estados Unidos contra Venezuela, vulnerando todas las normas del derecho internacional», ha añadido, al tiempo que ha expresado que estos ataques son el resultado del cumplimiento parcial y «selectivo» de los principios de la Carta de las Naciones Unidas «según el panorama político».

Del mismo modo, Nebenzia ha puesto de manifiesto que este es el «orden mundial» liberal «en todo su esplendor», el cual «horroriza incluso a los más acérrimos atlantistas». Igualmente, el diplomático ha manifestado que cualquier conflicto que exista entre Washington y Caracas se tiene que resolver mediante el diálogo.

Por último, ha señalado que Estados Unidos puede comenzar por «reconocer la soberanía de otros Estados, en lugar de dedicarse a derrocar a regímenes que les resultan incómodos».

China critica que Washington haya «pisoteado la soberaína venezolana»

El mismo tono que el embajador ruso ha utilizado su homólogo chino, Geng Shuang, quien ha denunciado que la Casa Blanca ha «pisoteado la soberanía venezolana, su seguridad y sus derechos e intereses legítimos», así como ha enfatizado que el ataque ordenado por Trump vulnera «gravemente» los principios de la igualdad soberana, la no injerencia en los asuntos internos, la solución pacífica de las controversias internacionales.

«Ningún país puede ser la policía del mundo ni ningún estado puede erigirse en juez internacional», ha subrayado para insistir en su apoyo al Ejecutivo de Maduro y al pueblo venezolano, en unas declaraciones recogidas por ‘Europa Press’. Además, China ha pedido a EEUU que «deje de acosar y deje atrás estas prácticas de coacción y forje relaciones a partir del respeto mutuo».

Estados Unidos defiende su «operación policial»

Por su parte, el representante estadounidense en el Comité, Michael Waltz, ha defendido la actuación de su país en Venezuela, la cual ha calificado como una «operación policial» que buscaba hacer cumplir las leyes por las acusaciones por narcotráfico que pesan sobre Maduro «desde hace décadas».

A renglón seguido, Waltz ha definido al líder venezolano como un «presidente entrecomillas», así como un «narcoterrorista ilegítimo» y le ha preguntado al resto de países qué tipo de organización es la ONU si le trata como un jefe de Estado democráticamente electo. «Nicolás Maduro es responsable de haber perpetrado ataques contra el pueblo de Estados Unidos, por desestabilizar el hemisferio occidental y responsable de haber reprimido de manera ilegítima al pueblo de Venezuela», ha incidido.

«No estamos ocupando un país. Se trata de una operación policial para hacer cumplir la ley y respetar las acusaciones vigentes desde hace décadas», ha explicado Waltz, que ha comparado la captura de Maduro con la del dictador panameño, Manuel Noriega, en 1989, tras haber operado como agente de la CIA.

El representante estadounidense ha confirmado que existen «evidencias abrumadoras» de las acusaciones imputadas y que serán presentadas «de manera abierta» durante el proceso judicial que les espera tanto a Maduro como a su esposa, Cilia Flores.

Asimismo, ha incidido en que Maduro «no era un jefe de Estado», sino un «narcoterrorista» que «durante años» ha manipulado el sistema electoral para mantenerse en el poder, desde donde ha estado liderando el Cártel de los Soles con «el objetivo de utilizar las drogas como arma contra Estados Unidos». «Maduro y sus secuaces se han asociado con los mayores narcotraficantes y terroristas del mundo desde hace décadas y han facilitado el flujo de drogas que llegan a Estados Unidos», ha aseverado, en referencia al Tren de Aragua.

«No hay ninguna guerra contra Venezuela ni contra su pueblo. No estamos ocupando ningún país. El presidente Trump le dio una oportunidad a la diplomacia, le hizo múltiples ofertas a Maduro e intentó rebajar la tensión. Maduro se negó a aceptarlas. El presidente Trump dejó claro que el narcoterrorismo debía acabar, y aún así, continuó», ha añadido.

Por otra parte, Waltz ha acusado a Maduro de usar Venezuela como «base de operaciones para los rivales y competidores de Estados Unidos», y de enriquecer a «organizaciones terroristas» internacionales como Hizbulá o a «funcionarios corruptos» de países como Irán. «No vamos a permitir que el hemisferio occidental se utilice como base de operaciones para los adversarios, rivales y competidores de Estados Unidos (…) No se puede seguir dejando que las mayores reservas energéticas del mundo estén bajo el control de adversarios de Estados Unidos», ha agregado.

«Más de ocho millones de venezolanos han abandonado el país, desestabilizando así a los países vecinos de la región y creando la mayor crisis de refugiados del mundo», ha apuntado en relación con los supuestos abbusos contra los Derechos Humanos cometidos por el régimen de Maduro.

Con todo, ha criticado que mientras «millones de venezolanos» en el exterior han recibido la noticias de la operación contra el líder venezolano con «regocijo», el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas le «pontifica».

«Una fecha de profunda gravedad histórica»

El representante de Venezuela ante el Consejo de Seguridad, Samuel Moncada, ha asegurado que el 3 de enero de 2026 se recordará como «una fecha de profunda gravedad histórica» para «el sistema internacional en su conjunto». A continuación, ha remarcado que su país fue «objeto de un ataque armado ilegítimo, carente de toda justificación jurídica», que incluyó «la pérdida de víctimas civiles y militares» y el «secuestro del presidente constitucional», Nicolás Maduro.

«La paz solo puede mantenerse si el derecho internacional es respetado, sin excepciones ni dobles raseros. Los hechos del 3 de enero suponen una violación flagrante de la Carta de Naciones Unidas». También ha considerado que se vulnera el Convenio de Ginebra al ser «ataques indiscriminados sobre población civil».

Asimismo, ha denunciado la «violación flagrante» de la carta de la ONU y el derecho internacional por parte de Estados Unidos y ha reivindicado el respeto a la inmunidad, la liberación y el retorno de Nicolás Maduro.

«Solicitamos primero que se exija al gobierno de los Estados Unidos de América el respeto pleno de las inmunidades del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, así como su liberación inmediata y su retorno seguro a Venezuela», ha expresado.

Igualmente, le ha reclamado a los demás países una condena «inequívoca» del uso de la fuerza contra Venezuela, la reafirmación del principio de no adquisición de territorio ni de recursos mediante la misma, y la adopción de medidas para la desescalada, la protección de la población civil y el restablecimiento del derecho internacional.

«Permitir que tales actos queden sin respuesta efectiva equivale a normalizar la sustitución del derecho por la fuerza y a erosionar los fundamentos mismos del sistema de seguridad colectiva», ha agregado Moncada, que ha considerado como un «elemento central de la agresión» las «riquezas naturales, el petróleo, la energía, los recursos estratégicos y la posición geopolítica» de Venezuela, y ha equiparado la acción a «las peores prácticas del colonialismo y del neocolonialismo». «Si el secuestro de un jefe de Estado en el bombardeo de un país soberano y la amenaza abierta de nuevas acciones armadas se toleran o se relativizan, el mensaje que se envía al mundo es devastador: el derecho es opcional y la fuerza es el verdadero árbitro de las relaciones internacionales», ha sostenido.

Francia y Reino Unido apelan a una solución diplomática del conflicto

El portavoz de Francia en la reunión, Jay Dharmadhikari, ha asegurado que la «operación militar» llevada a cabo por Estados Unidos «afecta negativamente a la paz y seguridad internacional», así como ha reclamado una transición «pacífica y democrática» para que el pueblo venezolano vuelva a ser «soberano». Del mismo modo, ha indicado que este ataque es contrario «al principio de no recurrir a la fuerza para la solución de las controversias». Además, ha indicado que EEUU ha vulnerado los principios de paz y seguridad internacional de la Carta de las Naciones Unidas, los cuales «se deben mantener».

No obstante, el representante francés también ha criticado con dureza al régimen de Maduro, a quien ha acusado de hacer vivir «desde hace demasiados años en crisis política, con voces disidentes de la oposición y de la sociedad civil reprimidas». También le ha recriminado haber «confiscado» el derecho al voto de los venezolanos, puesto que durante su mandato se han realizado comicios «trufados de numerosas irregularidades y sin transparencia». Por eso mismo, ha reclamado que «la transición de ahora debe ser pacífica y democrática y se debe respetar al pueblo venezolano, que es soberano, para que recupere la libertad de expresión en beneficio de sus ciudadanos».

Por su parte, James Kariuki, embajador del Reino Unido, ha defendido una «transición segura y pacífica» que permita a Venezuela tener un «Gobierno legítimo» el cual refleje «la voluntad de su pueblo». Del mismo modo, ha ratificado el compromiso de su país con el derecho internacional y los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, los cuales constituyen «la base para mantener el orden internacional».

«El pueblo venezolano ha sufrido durante años», ha indicado, al tiempo que ha tachado de «crítica» la coyuntura actual para el futuro del país. También ha reprochado a Maduro el haber generado «niveles extremos de pobreza, represión violenta y la falta de servicios básicos», que han conducido a Venezuela hacia «una crisis de desplazamiento que afecta a toda la región».

Además, ha recordado que «el Consejo Nacional Electoral de Venezuela no ha publicado los resultados completos de las elecciones presidenciales de julio de 2024». «Numerosos informes independientes, tanto nacionales como internacionales, han observado irregularidades significativas y falta de transparencia», ha sentenciado.

«Los venezolanos merecen un Gobierno que refleje su voto en las urnas y que construya un futuro más estable y próspero», ha insistido antes de agregar que la comunidad internacional debe «trabajar de manera conjunta para apoyar a Venezuela en su camino hacia la democracia y la recuperación».

Cuba exige la liberación de Maduro y su esposa

Ernesto Soberón, representante permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, ha tachado este lunes como un «acto inaceptable y bárbaro» el operativo militar de Estados Unidos en Venezuela que derivó en la detención del presidente, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores. También ha acusado a EEUU de querer imponer un «Gobierno títere funcional a sus objetivos rapaces, en particular el acceso a los recursos naturales» del país suramericano y ha mantenido que las acciones de Washington representan un «irrespeto absoluto a la carta de la ONU y al derecho internacional», según ha informado la ‘Agencia EFE’.

Por otro lado, ha confirmado que los 32 militares cubanos que fallecieron durante el ataque estadounidense, «cayeron tras una férrea resistencia en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos». Muchos analistas habían apuntado que el primer círculo de seguridad personal de Maduro estaba conformado principalmente por cubanos, algo que Caracas y La Habana nunca habían confirmado.

Durante su intervención en la reunión de urgencia, cuya convocatoria fue impulsada por Colombia y respaldada oficialmente por Rusia y China, Soberón ha reiterado que La Habana condena «en los términos más enérgicos» la «agresión» y ha reafirmado el respaldo total de la isla al Gobierno de Maduro. «Cuba llama a una reacción urgente de la comunidad internacional contra este ataque criminal contra Venezuela, una nación pacífica», ha añadido el diplomático, que exigió la liberación inmediata del mandatario y de su esposa.

España trabajará para «unir a los venezolanos» y «apuesta por el diálogo y la paz»

Por último, España ha denunciado este lunes que acciones como la intervención estadounidense en Venezuela son «un precendente muy preocupante para la paz y la seguridad regional», así como ha recordado que «los recursos naturales del país son parte de su soberanía». En este sentido, el embajador de España ante la ONU, Héctor Gómez Hernández, ha subrayado la «profunda preocupación» de nuestro país por lo ocurrido en Venezuela y ha citado al secretario general de la ONU, António Guterres, para decir que constituye un «precedente muy preocupante con implicaciones para la región y para el mundo».

«El respeto a los principios de la carta de Naciones Unidas, en particular a la soberanía integridad territorial de los Estados y a la prohibición del uso y amenaza de la fuerza es indispensable para garantizar la convivencia internacional», ha señalado Gómez Hernández.

Por eso, España defiende la vigencia de un orden internacional «basado en reglas» y el arreglo pacífico de las controversias, conforme a la Carta de las Naciones Unidas. «Consideramos que estas acciones constituyen un precedente muy preocupante para la paz y la seguridad regional, y recordamos que los recursos naturales del país son parte de su soberanía», ha agregado.

Gómez Hernández ha remarcado que la lucha contra el crimen organizado en la región es «una prioridad», pero «solo puede hacerse mediante la cooperación internacional». Asimismo, ha remarcado que la solución al conflicto venezolano, «solo puede venir a través de un diálogo extenso entre venezolanos, con una solución venezolana pacífica y democrática que sea la voz del pueblo venezolano la que marque el destino de Venezuela»

El embajador ha recordado que el Gobierno español no reconoció el resultado oficial de las elecciones presidenciales celebradas en Venezuela en julio de 2024, que dio el triunfo a Maduro entre denuncias de «fraude masivo» por parte de la oposición; y ha sido «contundente su condena de cualquier violación y amenaza a los derechos humanos». Además, ha dado «protección» a aquellos líderes opositores que han sido perseguidos y ha mostrado un «firme rechazo» a cualquier conducta antidemocrática y abuso contra la ciudadanía. Pero esta condena «solo puede ejercerse desde el respeto de legalidad internacional», indició Gómez Hernández.

«España trabajará por unir a los venezolanos y venezolanas y apuesta por el diálogo y la paz, porque la fuerza jamás trae más democracia», ha concluido.

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