¿sabes a dónde va tu vehículo cuando llega al final de su vida útil?
Tradicionalmente, la vida útil de un vehículo se ha medido por el rigor de su mantenimiento y el cuidado que se le brinda bajo el capó. Sin embargo, en la era de la transición energética y la digitalización, La longevidad de un coche ya no depende exclusivamente de la mecánica, sino más bien un equilibrio complejo entre la obsolescencia tecnológica, las regulaciones de emisiones y la realidad económica.
Mientras Un motor bien mantenido puede parecer eterno, El automóvil como ecosistema funcional se enfrenta hoy a un «reloj de arena» que Se agota antes debido a sus componentes electrónicos. o su etiqueta medioambiental que por el desgaste de sus pistones. Comprender cuánto se puede -y cuánto se debe- alargar la vida útil de un vehículo es una de las grandes incógnitas para el consumidor europeo actual.
Es por eso, Cuando un vehículo deja de moverse, su historia no necesariamente termina en el olvido. En España, la gestión de vehículos fin de vida (ELV) se ha convertido en un elemento fundamental de la sostenibilidad industrial, economía circular y seguridad vial. Sin embargo, el sistema aún no ha explotado todo su potencial. Según datos del sector, cada año circulan más de 600.000 vehículos Centros de Tratamiento Autorizados (CAT), aunque su capacidad real podría duplicar esa cifra.
Un parque envejecido
A él envejecimiento de la flota de vehículos El español es uno de los grandes retos actuales. En 2023 Se han retirado del mercado 601.607 vehículos. vehículos ligeros, un descenso respecto al año anterior, según el Informe Anual de Sigrauto 2023. La edad media de los coches que llegan al CAT ya alcanza 21 años.
Este retraso en la retirada tiene consecuencias directas. Los vehículos más antiguos no tienen sistemas de asistencia al conductor común hoy en día, lo que aumenta los riesgos en las carreteras. Además, cada coche inmovilizado en un garaje o abandonado en la vía pública representa una oportunidad perdida. recuperar acero, aluminio, plástico, neumáticos o baterías, Materiales esenciales para la industria.

Cuando el coche vuelve a ser un recurso
Los Centros de Tratamiento Autorizados son el corazón del sistema. se da ahi Se baja el vehículo, se descontamina y se desmontan las piezas reutilizables. El resto inicia un proceso industrial que implica fragmentación y posfragmentación, permitiendo separar metales y transformar residuos no reciclables en combustible para fábricas de cemento.
Los resultados apoyan el modelo. En 2023, España se ha puesto al día 88% de reciclaje y reutilización y 93% de recuperación total de residuos de vehículos al final de su vida útil. “La colaboración entre administraciones y empresas hace posible explotar casi el 95% de cada vehículo retirado”, explica Esteban Alabajos, director de RO-DES, red operativa de desguaces española.

Digitalización, futuro y oportunidades
El siguiente paso es a través de la tecnología. Los certificados de recogida electrónicos, la trazabilidad digital de las piezas y los expedientes únicos permitirán optimizar los recursos y reforzar la seguridad jurídica. “El futuro está en conocer el origen y destino de cada componente” subraya Pablo Núñez, gerente de Desguaces Pablo e Hijos y colaborador de RO-DES.
Con más de 1.400 CAT y una infraestructura industrial consolidada, España es ya un referente europeo. Pero los márgenes de mejora siguen siendo grandes. Sensibilizar a la ciudadanía, renovar el parque y cerrar el ciclo de vida correctamente de cada coche será decisivo.
Por qué Cada vehículo bien gestionado evita hasta 4.000 kilos de CO₂ y nos acerca un poco más a una movilidad verdaderamente sostenible. El fin de un coche, bien entendido, puede ser el comienzo de algo mejor.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí