Sale a la luz la obsesión de Jeffrey Epstein por la Princesa Magdalena de Suecia
Nuevas revelaciones sugieren que la realeza con la que Jeffrey Epstein estaba más obsesionado no era Mette-Marit o Sofía de Suecia, sino la princesa Madeleine.
La sombra del caso Epstein continúa extendiéndose por varias casas reales europeas, pero nuevos testimonios sugieren que La figura que realmente fascinó al magnate no fue Mette-Marit de Noruega ni Sofía de Sueciacuyos nombres han aparecido en los documentos desclasificados, pero Princesa Madeleine de Sueciala hija menor de los reyes Carlos Gustavo y Silvia. Así lo afirma el escritor estadounidense Ian Halperin, que lleva años investigando la red de contactos del financiero y su influencia entre las élites.
La polémica ha golpeado especialmente a la Familia Real noruega, donde Mette-Marit ha tenido que justificar sus encuentros con Epstein y su hijo Marius Borg se enfrenta a un proceso judicial por delitos graves. La Casa Real sueca también se ha visto afectada por la aparición del nombre de la Princesa Sofía en los archivos. Sin embargo, según Halperin, la verdadera fijación de Epstein era Magdalena, cuya imagen era irresistible. El autor sostiene que el magnate Habló de ella como «la realeza más atractiva del mundo». y que su interés alcanzó niveles inquietantes.
La Princesa vivió varios años en Nueva York, tiempo durante el cual trabajó para la World Childhood Foundation, la ONG impulsada por su madre. Fue en aquella época cuando, según el escritor, Epstein habría intentado acercarse a ella. Halperin afirma que el financiero llegó ordenar a algunos miembros de su personal que la vigilen discretamente y eso incluso fotografías acumuladas tomadas sin su consentimiento. Entre ellos, asegura, hubo una colección centrada en los pies de la princesauna fijación que el magnate ya había mostrado con otras mujeres de su entorno.
Madeleine de Suecia con la tiara Connaught en los Premios Nobel 2024El autor también sostiene que Epstein se jactó ante sus allegados de que «llegaría» a conocerlaaunque nunca hubo contacto entre ambos y La Princesa nunca fue consciente de esa supuesta obsesión. Mientras tanto, Magdalena rehacía su vida en la ciudad tras su ruptura con Jonas Bergström y Allí acabó conociendo a su actual marido, Chris O’Neill.con quien formó una familia alejada del foco mediático europeo.
Su nueva vida, ajena a un hombre que nunca conoció.
Tras varios años viviendo en el extranjero, la princesa regresó a Suecia, donde compagina eventos institucionales, como su presencia en la ceremonia del Premio Nobel, con su vertiente empresarial. En 2025 anunció el lanzamiento de MinLen, su propia marca de cosmética desarrollado junto con la empresa suiza Weleda. Un proyecto que contrasta con el Ruido mediático que vuelve a rodear su nombre por culpa de un hombre que nunca conociópero cuya historia sigue generando titulares en todo el mundo.
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