Economia

Sánchez es maoísta – José García Domínguez

Sánchez es maoísta – José García Domínguez
Avatar
  • Publishedfebrero 5, 2026




Se sabe que sólo existen dos criaturas en el Universo, los burros y los economistas, que creen firmemente que algo puede crecer indefinidamente; crecer crónicamente, eternamente, sin encontrar jamás ningún tipo de límite espacial o temporal a su expansión (y cabe señalar que tengo un gran aprecio por los burros). Hoy el recordatorio es pertinente por el entusiasmo desbordante que la tecnocracia socialdemócrata está mostrando estos días por la evolución del PIB españolpero más concretamente por el cambio de tendencia que se observa en las cifras del PIB per cápita.

Así, el oficialismo destaca que este indicador muestra ahora un nivel 5,6% superior al que mostraba justo antes de la pandemia; crecimiento que parece haberlos llenado de euforia autocomplaciente. Pero resulta que esa cosa, la PIB por habitantepuede crecer de muchas maneras diferentes; y no todos resultan positivos y favorecedores, por cierto. Sucede que el PIB per cápita Es como el colesterol: hay colesterol bueno, pero también hay colesterol malo. Y el nuestro resulta ser el malo. La economía es una materia bastante fácil de entender, pero los economistas siempre intentan que parezca difícil recaudar más dinero. Por ejemplo, sólo hay dos maneras de que un país crezca: logrando que la misma gente produzca muchas más cosas que antes o, alternativamente, logrando que mucha más gente que antes produzca más cosas que antes.

Ésta, sin ir más lejos, es la diferencia esencial entre la China hipertecnológica de Xi Jinping y la China hiperatrasada de mao Tse Tung. ¿Y con cuál de los dos, Mao o Xi, nos alineamos en España? Claramente, con Mao. La política económica del Gobierno de Sánchez responde a un maoísmo ortodoxo, canónico, de manual. Y por eso tocan las campanas si, como está sucediendo ahora mismo, la productividad por empleado sigue congelada en niveles similares a los de 2019, al igual que el PIB por hora trabajada. Porque, en rigor, lo único que ha crecido es la fuerza laboral de inmigrantes con salarios miserables. ¡Y aplauden!



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: