Sánchez y Demi Moore
Está una llena de inquietud y miedo ante la nueva guerra iniciada por Trump, los consejos del gobierno de Chipre a sus habitantes de que se hagan pronto con el ya famoso kit de supervivencia y el buenismo obvio e irritante de Albares en su eterno, empalagoso, campanudo y rimbombante estilo de cardenal florentino de la época de Borgia, sobre la maldad de la violencia y todos esos lugares comunes que ya empachan. Y más harta que nunca de quienes se colocan o colocan a quienes comulgan con sus ideas en el lado correcto de la historia, esa petardez grandilocuente vacía de significado y apestosa de ideología. Por eso dejo de leer las crónicas sobre los Goyas a las que acudí como alivio mundano, donde Susan Sarandon peloteó al presidente español precisamente por su lugar en la historia y por ser alto y guapo, no sé exactamente si por ese orden.
[–>[–>[–>Que contento estará el hombre, que ya nos contó Máximo Huerta que esa era una cuestión que le preocupaba muchísimo. Ahora descansará más tranquilo ante la untuosa admiración de nuestra Louise favorita. Aunque a una, a la que seguramente la actriz si reparara en ella que nunca lo hará, colocaría en el lado malo de la vida, le parezca regulero por frívolo y superficial que se mezcle la grandeza moral con la guapura, que qué elitismo más vil y hasta ahí podríamos llegar, como si la cara fuera el espejo del alma, por mucho que lo diga la respetada actriz.
[–> [–>[–>Lo cierto es que ahora mismo Sánchez recuerda más a un insecto palo que al adonis que era. Una lo lamenta sinceramente por él y se alegra muchísimo de que no esté enfermo y solo lo parezca. Aunque también parece enferma Demi Moore en sus últimas y aterradoras apariciones públicas, cruce de Michael Jakson en Thriller y La novia cadáver. Sean sus delgadeces producto del estress, el ozempic, la anorexia senil o cualquier otra razón, ambos se me aparecen –¿solo a mí?– como iconos distintos y distantes por oposición absoluta de lo que es un cuerpo sano en una mente sana. Y no me queda sino desear su pronto restablecimiento.
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