SAUNA ESTAFA MADRID | La estafa del «sexo annal»: el cliente de una sauna denuncia al dueño después de pagarle 155.000 euros
El local, una sauna spa de Madrid con dos piscinas, reservados y habitaciones para masajes, es «elegante, sensual, limpio y muy morboso», ideal «para hacer realidad todas las fantasías» con «alcohol de primera y chicas muy atractivas». Su dueño, un empresario madrileño, afronta ahora una denuncia por estafa.
[–>[–>[–>Uno de los clientes, de sus mejores clientes según el propietario, le entregó 155.000 euros repartidos en cuatro pagos. El cliente dice que entregó todo ese dinero para convertirse en socio del local. El dueño asegura que eran pagos para saldar las deudas que tenía por todas las «consumiciones y servicios» de los que disfrutaba allí casi cada noche.
[–> [–>[–>«Sexo annal»
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El juzgado número 38 de Madrid está investigando la denuncia. Las transferencias de dinero se hicieron y son reales. El cliente de la sauna pagó sucesivamente 50.000 euros, 40.000, 50.000 y 15.000 euros en apenas ocho meses. Denuncia que pese a haber pagado todo ese dinero, no le nombraron socio. No tiene, eso sí, ningún documento, mensaje, correo, contrato o audio en el que se recoja ese supuesto acuerdo.
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El problema y quizá la clave del asunto es el concepto que figura en la primera transferencia realizada por el cliente, de 50.000 euros, al dueño del local. En el motivo del pago figura textualmente «sexo annal». La defensa del empresario de la sauna considera «especialmente revelador» ese concepto por el primer pago, «una expresión absolutamente incompatible con cualquier aportación societaria, inversión empresarial o ampliación de capital». Las otras tres transferencias de dinero solo ponen como concepto la primera palabra del nombre de la sauna.
[–>[–>[–>Reservados a 2.000 euros
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El empresario de la sauna, que declaró ante el juez el pasado 27 de enero, aseguró que el hombre no era un inversor ni un socio, sino «solo un cliente habitual con un elevado nivel de gasto en consumiciones y servicios propios» del local. Un cliente fiel que accedía a reservados e invitaba a alguna de las mujeres del local tendría, según sus argumentos, «gastos elevados» en muy poco periodo de tiempo.
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En ese sentido, se aporta la carta de precios de la sauna spa, en el que un gin tonic puede costar 240 euros, y una botella de vodka en un reservado, 2.000 euros. No se han aportado precios de «otros servicios» de los que se habla en el procedimiento.
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[–>La novia del cliente
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La investigación se ha enredado después de que el empresario de la sauna aportara pruebas, entre ellas varias nóminas, de que incluso había contratado para trabajar en el local a la novia de su cliente y ahora denunciante. El empresario acabó despidiendo a esa mujer. También ha aportado la documentación del finiquito.
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La defensa del empresario sostiene, en un escrito presentado al juez en el que solicita el archivo del caso, que además la actual pareja del empresario fue antes novia de un amigo del cliente y denunciante. Eso, y los «elevados gastos» realizados por el hombre en la sauna explican que todo podría deberse a una «venganza personal».
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