«Se fue como vivió, haciendo el bien»
A veces una conversación sin importancia durante una sobremesa en algún lugar de España salva la vida de varias personas tiempo después. José Luis tenía 37 años cuando el verano pasado sufrió un accidente de bicicleta que le dejó muerte cerebral. en esto … En ese momento, en medio del dolor y la incredulidad por la desgracia acaecida, cuando en el hospital le habían dicho a la familia que no podían hacer nada para salvarlo, la madre recordó unas palabras que su hijo mayor había dicho en una cena familiar años antes: «Si alguna vez me pasa algo, me gustaría que él ser donante«.
«Era muy buena persona. Pasaba desapercibido, pero siempre dispuesto a ayudar. Era para todos menos para él. «Se fue como vivía, haciendo el bien», entusiasma Óscar González, uno de los dos hermanos de José Luis.
Cuando Carmen Gijón, coordinadora de trasplantes del Hospital Universitario de Toledo, habló con la familia González, ya habían tomado una decisión. “Nuestro papel es apoyarles y facilitarles todo lo que necesiten y contarles cómo va el proceso, qué vamos a hacer y cómo, para que tengan información y tranquilidad”, explica a ABC.
Muchas familias también quieren saber qué órganos se pueden donar y si finalmente habrá receptores compatibles. Saber que hay otras personas que tendrán la oportunidad de vivir gracias a tu ser querido «no te quita el dolor, pero te reconforta, te sientes orgulloso de lo que hicieron», dijo Óscar a ABC.
Por parte del receptor de un órgano, el agradecimiento es continuo. «El trasplante da vida. Va de mal en bien. Es un sentimiento diario de gratitud, celebras con el dador y das gracias por cada logro“, afirma Elena Arceaga, presidenta de la Federación Española del Hígado (FEH) y representante de las asociaciones de pacientes trasplantados.
Los tres participaron este miércoles, Día Nacional de la Donación de Órganos, en una jornada tras la presentación del informe “Actitudes de la población ante la donación y el trasplante de órganos en España”. El estudio, puesto en marcha por la Fundación Mutua Madrileña (FMM) y la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), ha sido realizado por investigadores de la Universidad Pública de Navarra y la Universidad Autónoma de Madrid.
Según esta encuesta, en la que participaron 1.203 personas, El 80,1% de la población está a favor de donar sus órganos después de la muerte, casi un 13% más que en la primera encuesta (67,4%), realizada en 2006. Veinte años después, el número de personas que se niegan a donar se ha reducido del 14,5 al 4,10% y los donantes registrados o registrados con tarjeta se han duplicado, del 8,10 al 15,60%.
España, líder en donantes
España ha sido durante 34 años consecutivos el país con más donantes por millón de habitantes del mundo. Durante la última década, las donaciones han aumentado en más del 50%. En 2025, la tasa fue de 51,9 donantes por millón de habitantes, el doble de la media europea (24,2). Y según datos de la ONT, el año pasado se realizaron 6.334 trasplantes, muy cerca de la cifra de 2024 (6.464), año en el que se batió el récord histórico.
Sin embargo, las listas de espera para personas que necesitan un trasplante continúan creciendo, lo que según este estudio es una realidad desconocida. Más de la mitad de la población (57,4%) desconoce que no hay donaciones suficientes para cubrir las necesidades de trasplantes. “Cada día, más de 5.000 personas esperan un trasplante de órgano. Aunque aumente el número de trasplantes, la lista de espera no se reduce, porque las indicaciones de esta terapia son cada vez mayores y el número de pacientes elegibles es mayor”, explicó Beatriz Domínguez-Gil, directora de la ONT, durante la presentación del informe.
Aunque el apoyo a la donación de órganos propios es muy elevado, siete de cada diez personas (68%) dicen estar «poco» o «nada» informados sobre este tema. Además, el estudio identifica un factor clave: la falta de comunicación en el entorno familiar sigue limitando el número de donaciones efectivas.
Cuando se conocen los deseos favorables del ser querido fallecido, el 90,1% dice que autorizaría la donación de órganos. De desconocerse este deseo, sólo el 54,9% aprobaría la donación. Y cuando se conoce el deseo de no dar, aún, el 14,5% lo autorizaría. Es decir, transmitir el deseo de donar a la familia casi duplica la disposición a donar.
enviar el testamento a casa
Los investigadores concluyen que hablar de donación en casa es una de las acciones más efectivas para salvar vidas, porque disipa dudas, facilita el consentimiento familiar y, sobre todo, permite respetar la voluntad del fallecido. Sin embargo, sólo el 48% de los encuestados dice que su familia conoce sus deseos respecto a la donación.
El trabajo también destaca una brecha significativa entre la intención y la acción. Casi siete de cada diez españoles estarían dispuestos a registrar oficialmente su deseo de hacer una donación, pero sólo un 7,2% lo ha hecho a través del Registro de Últimas Voluntades y un 12,6% a través de una tarjeta de donante simbólico. Esta diferencia refleja que, a pesar de la actitud favorable, muchas personas posponen o evitan formalizar su decisión, ya sea por desconocimiento, barreras burocráticas o falta de reflexión previa.
Por ello, el estudio recomienda la comunicación familiar como un medio más accesible y eficaz que el registro administrativo para garantizar el respeto a la voluntad del donante llegado el momento. Fundación Mutua Madrileña y la ONT llaman a la acción con el hashtag #DiloEnCasa Fomentar la conversación con la familia sobre el deseo de ser donante.
Razones para ser donante
Las motivaciones para ser donante también han evolucionado. Actualmente, las donaciones se basan cada vez más en motivos altruistas, como salvar vidas (que influye mucho en el 81% de la población), mejorar la calidad de vida de los demás (74,8%) o ser solidario (68,0%). “Es un logro al que han contribuido profesionales, medios de comunicación y ciudadanía, demostrando que cuando se dan las condiciones adecuadas la población está a favor de realizar acciones solidarias”, afirmó Jorge S. López, profesor-investigador de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y coordinador del equipo que realizó el estudio.
«La donación de órganos es hoy uno de los mayores consensos sociales en España, un proyecto colectivo que trasciende las diferencias ideológicas, generacionales o culturales. Ante un contexto de crisis y polarización, la solidaridad en torno a las donaciones no sólo se mantiene, sino que se fortalece», concluyó el director de la ONT.
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