Seis mujeres que son ejemplo de vida y orgullo de Siero: «Presta mucho este reconocimiento»
María del Carmen Arenas, a sus 93 años, reconoce que los días se le pasan volando. Disfruta paseando, saliendo a tomar el café, acudiendo a clases de gimnasia, e incluso se atreve a practicar inglés, ponerse delante de un ordenador o hacer algún sudoku. Sin olvidar el par de escapadas anuales a Benidorm. “Hago todo lo que puedo y me da tiempo”, reconoce, con una sonrisa. Natural de Gijón, creció en Nava, vivió en Venezuela, y lleva asentada sus últimos 55 años en Pola de Siero. Este viernes fue una de las seis homenajeadas, y en su caso la de mayor edad, por el Hogar de Pensionistas El Carmín de Pola de Siero, que celebró su fiesta anual. “Me produce mucha satisfacción, estoy nerviosa y a la vez orgullosa”, apuntó.
[–>[–>[–>La Campana, en Pruvia, acogió la comida de fiesta y reconocimiento, en la que participaron unas 160 personas de un colectivo que cuenta con 1.550 socios. Su presidenta Mari Paz Canga, que lleva 28 años al frente, fue la encargada de ir llamando a las socias de más edad, que en este caso fueron todo mujeres. Además de María del Carmen Arenas, en la nómina de reconocidas estuvieron las nacidas en 1936, que tienen o harán próximamente 90 años: Milagros Sierra, María del Carmen Pérez, Manuela Vázquez, Adelina Fonseca y Argentina Vázquez. “Presta mucho, pero que pase rápido, que estamos nerviosas”, coincidían en señalar algunas de ellas, que además regresaban en esta ocasión a este acto, ya que por edad o por quedarse viudas habían dejado de asistir los últimos años.
[–> [–>[–>Una vida de cuidado familiar y de trabajo en el campo
[–>[–>[–>
Cada homenajeada guarda una historia que contar. Y todas coinciden en haber tenido una vida marcada por el sacrificio, el trabajo y dedicación a los suyos, tanto dentro como fuera del hogar. María del Carmen Arenas regentó una mercería. Mientras que a María del Carmen Pérez, natural de Valdesoto, pero asentada en Celles desde hace 70 años, le tocó “trabajar toda la vida en la aldea, con la huerta, y sacar adelante a la familia”. Ahora de lo que disfruta es de los días en que juega a la lotería en el Hogar del Jubilado.
[–>[–>[–>
Adelina Fonseca se emocionó notablemente al recibir el premio, y eso que como confesó unos minutos antes, había “tomado algo para estar más tranquila y relajada”. Natural de Vega de Poja, tras vivir unos años en Sariego y Gijón, se asentó en Pola de Siero. Su vida la dedicó “a ayudar a todo el mundo, a familia y vecinos”, y ahora se entretiene con la lotería y el parchís, aunque aprovechó la ocasión para reivindicar una mejor accesibilidad al centro de los jubilados de la Pola: “Hay muchas escaleras y es muy cansado llegar”.
[–>[–>[–>La modista de la familia
[–>[–>[–>
Milagros Sierra lleva toda la vida residiendo en Collado. Es la modista de la familia. “Hice los vestidos de novia de hijas y de la nieta”, cuenta. Mientras sus descendientes alaban su memoria prodigiosa: “Cuando falta algo le tenemos que preguntar donde está, lo tiene todo controlado”.
[–>[–>[–>
Natural de El Cotayo, en Carbayín Alto, es Argentina Vázquez, que hace un tiempo se vino con las hijas a vivir a Pola de Siero. Tras una vida de cuidado familiar, “sembrar mucho en la huerta, especialmente fabes y patates”, vivió “con mucho orgullo” una jornada en la que no faltó su nieta Silvia Hevia, que llegó de trabajar con el tiempo justo, y que provocó que pidiese repetir la foto para LA NUEVA ESPAÑA. “Ahora me entretengo con la lotería en los jubilados, y pasear mucho por la Pola y dar la lengua”, comentó con una sonrisa.
[–>[–>
[–>“Tengo una vejez muy buena, puedo salir todos los días a hacer algo”, confiesa Manuela Vázquez, de Trespando, asentada en Collado. “No me pierdo la lotería ni el tute. Ni tampoco cuando hay alguna excursión”, afirma con derroche de vitalidad ya cerca de cumplir los 90 años.
[–>[–>[–>
“Mi vida la dediqué a las labores de casa, a la huerta y criar xatos. Y también a coser y tejer”, detalla, en una jornada emocionante e intensa, que vivió con satisfacción, al igual que todas las socias del Hogar El Carmín de Pola de Siero. Fue esta una edición en la que casualmente todas las distinguidas fueron mujeres, y todas ellas transmitieron energía y presumieron para las fotos, hasta el punto de quisieron salir sin el bastón, ante la sonrisa de los familiares y asistentes al acto.
[–>[–>[–>El acalde de Siero, Ángel García, “Cepi”, también participó en el encuentro, junto con Pilar Santianes, concejala de Mayores. Estuvo asimismo Cesáreo Marqués, presidente de la Federación de Asociaciones de Mayores del Principado de Asturias (FAMPA), que representa a 125 entidades y como apuntó, a «unas 70.000 personas, por lo que las personas mayores somos importantes y tienen que mirar por nosotros, como sucede en Siero”.
[–>[–>[–>
Precisamente sobre esa circunstancia el Alcalde recalcó que los once hogares de mayores del concejo son un patrimonio muy importante y añadió que “es importante cuidar a la gente no tan joven”. También tuvo palabras de elogio para las socias distinguidas: “Tener ese aspecto tan magnífico es un todo éxito, nos tenéis que dar la fórmula. Es una maravilla veros y desearos muchos años de vida y salud”.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí