Ser un artista independiente es muy caro
A Pedro Ruiz (Barcelona, 1947) no le gustaría tener siete vidas, sino quizás «20 cuerpos». A pesar de haber tenido una trayectoria de facetas infinitas y de rechazar calificarse de «polifacético» porque es una palabra «peyorativa» en España, a sus 78 años sigue teniendo «muchos propósitos que, aunque no me salgan ni me proponga ponerlos en marcha, es lo que me llena el tiempo». Con su espectáculo ‘Mi vida es una anécdota’ se impone un objetivo muy sencillo a través de sus vivencias: «ser abierto, muy natural y permitir que el público me pregunte lo que quiera».
[–>[–>[–>P. ‘Mi vida es una anécdota’ No tiene guion y está basado en sus vivencias. ¿Un show para disfrutar o para exponerse sobre el escenario?
[–> [–>[–>R. Básicamente es un espectáculo para compartir, en el sentido de que he hecho 30 distintos en mi vida. La vida de todo el mundo puede ser una anécdota o un espectáculo. Y con una pantalla grande, dos guitarras y como si fuera el salón de mi casa, voy contando cosas que me han pasado a mí, pero que le han pasado también al público. Cuento cosas de mucha gente muy conocida y extraigo de las anécdotas la enseñanza. Y es que la humanidad es una anécdota del universo y cuanta menos importancia nos demos, más libres somos. Ese es el espíritu del espectáculo, el ser abierto, sencillo, muy natural y permitir que el público me pregunte lo que quiera.
[–>[–>[–>
P. ¿Por qué montar un espectáculo desde el salón de su casa?
[–>[–>[–>R. Porque estoy convencido de que, con el tiempo, en la vida siempre hay tres fases: hambre, atracón y diarrea. Hambre es la dictadura, atracón es la llegada de la democracia y diarrea es la descomposición. En el amor ocurre igual. Creo que estamos ahora mismo en un punto de diarrea en el que yo no quiero colaborar. Las anécdotas que cuento son todas verdad, hasta la última palabra que digo, y valen también para quitarnos importancia. No nos podemos pasar la vida discutiendo con el pasado, ni con el presente ni con el futuro. De eso va el espectáculo, de ponerle pomada a este momento tan crispado.
[–>[–>[–>
«Colonizados» por la prisa
[–>[–>[–>
P. Habla de esas verdades sin filtros. ¿Cree que la sociedad actual se pone demasiados vetos a sí misma?
[–>[–>
[–>R. Estamos colonizados por la prisa y por la estupidez. Cada día más. Y estamos en la dictadura digital, que tiene a una gran parte de la población atontada compartiendo cosas que se dicen en las redes. Tengo redes porque, como ahora no tengo exposición pública a través de las televisiones, es el modo que tengo de explicar a la gente que hago teatro. Dicho lo cual, en este momento de tensión que estamos viviendo, me presto a ser un colaborador para lo contrario. Hablo de muchos políticos, del rey, de Julio Iglesias, de Raphael, de muchas cosas que me han pasado con ellos. Pero no con ánimo de faltar ni de enfrentarme, sino sencillamente de comprender contándolo de un modo divertido.
[–>[–>[–>
P. Una oportunidad para que el público, parafraseando su libro, pueda ‘parar el mundo y bajarse’, aunque sea por unos segundos.
[–>[–>[–>R. Sí, para que salgan diciendo, ‘Oye, salgo nuevo, qué bien, qué buen rato he pasado’. La gente tiene derecho a ir a ver un espectáculo y olvidarse de lo diario. Lo que quiero es quitarle importancia a todo. Ahora mismo se valora mucho la producción del espectáculo y se llenan 10.000 localidades en un Palacio de los Deportes. Me parece bien, pero esta es la apuesta contraria porque yo creo que al artista, sea del género que sea, se le ve y se le comprende y se le conoce cuando está solo o sola en el escenario. Lo demás no es el artista, es producción.
[–>[–>[–>
No tengo miedo a ninguna pregunta porque las más duras me las he hecho a mí mismo
[–>[–>[–>
P. La sencillez.
[–>[–>[–>
R. Eso es lo más difícil. De los muchos espectáculos que he hecho, este es el que me siento más confortable, porque como planteo esta sencillez, el público me corresponde y rápidamente estamos todos en el mismo salón.
[–>[–>[–>
P. Ha hablado de la parte del público, que tiene ese micrófono abierto, ¿hay miedo o respeto a las preguntas?
[–>[–>[–>
R. No, porque estoy acostumbrado a contestar todo tipo de preguntas toda la vida. Soy un artista raro, que hace espectáculos, canciones y libros. No tengo miedo a ninguna pregunta porque las más duras me las he hecho a mí mismo. Además, cuando establezco las preguntas, es en los últimos quince minutos y normalmente me preguntan cosas que ya las espero. Y si no las espero, las agradezco, porque se trata de que todos tengamos reacciones en el momento, no preconcebidas.
[–>[–>[–>
P. Antes ha pronunciado la palabra libertad, que la reivindica.
[–>[–>[–>
R. Y que sale muy cara. Ser un artista independiente es muy caro. No me quejo, porque tengo asumido mi papel hace mucho tiempo, pero yo que no soy ni del equipo verde, ni del azul, ni del rojo, ni del de cuadros, tengo muchas más dificultades que otros. Lo que pasa que lo tengo muy asumido.
[–>[–>[–>
Las infinitas facetas de Pedro Ruiz, en forma de vivencias, llegan al Talía con su espectáculo ‘Mi vida es una anécdota’. / Urban
[–>[–>[–>
P. ¿El humor tiene que gozar siempre de esa libertad total?
[–>[–>[–>
R. Bueno, hay una parte de mí que es humorista. Luego soy otras cosas y el espectáculo es una mezcla de todas ellas, aunque predomina el humor, evidentemente, pero también hay emoción y también hay música. La libertad es una cosa que se anuncia mucho y se da poco. Todos prometen libertad y muy pocos la dan. Yo no he votado nunca y lo hago por una razón sencilla, porque como sé perfectamente lo que es que te cancelen, no quiero meter en una urna mi voto para que aquel al que he votado me pueda cancelar con mi permiso. Y respeto mucho que la gente vote, evidentemente. Pero volviendo a lo de antes, a la importancia, cuanto más te la quitas más te diviertes y más te liberas. Y esa libertad se da en espectáculos que te quitan peso de encima.
[–>[–>[–>
«Mientras esté vivo tendré muchos planes»
[–>[–>[–>
P. Acumula décadas de trayectoria en distintas facetas, desde presentador a cómico o escritor.
[–>[–>[–>
R. Me canso incluso de recordarlas, lo que pasa es que me gusta hacer muchas cosas. Mientras esté vivo tendré muchos planes, porque es la forma de seguir siendo joven o pareciéndolo.
[–>[–>[–>
P. ¿Hay alguna que le atraiga o le genere rechazo hoy?
[–>[–>[–>
R. Se aprende de todas y, si yo tuviera 20 cuerpos en vez de uno, a lo mejor ahora empezaría mi trabajo por la música o por la dirección de cine, que es una cosa que me gusta mucho. Veo cine tres o cuatro veces a la semana y me gusta lo mismo eso que hacer submarinismo, que jugar al fútbol, etcétera. Me gusta hacer, no me gusta mirar. En la vida hay dos tipos de gente, los que desfilan y los que miran. Los que desfilan tropiezan y los que miran no.
[–>[–>[–>
P. Y si mira hacia atrás con sus 78 años, ¿qué ve?
[–>[–>[–>
R. No miro nunca atrás porque me da tortícolis. Me califico a mí mismo como ‘míster next’, ‘míster lo próximo’. Estoy siempre en lo que viene y tengo muchos planes que no podré hacer. Pero no soy nostálgico, porque creo que es un error. Está bien recordar lo que te ocurrió, pero para aplicarlo al mañana, no para residir en ello.
[–>[–>[–>
P. Y pese a ello, ¿cambiaría algo de ese pasado o piensa que no hay que arrepentirse de nada?
[–>[–>[–>
R. Hombre, no. De las cosas que he hecho, algunas son para suscribirlas y otras para mejorarlas, porque si no no aprenderías. A lo mejor volvería a hacer lo mismo, pero con otro tono y con otra información. Estamos aquí un rato corto y tienes que tener un propósito. Y el mío en la vida es pasar por aquí sin ensuciar o ensuciando lo menos posible.
[–>[–>[–>

Las infinitas facetas de Pedro Ruiz, en forma de vivencias, llegan al Talía con su espectáculo ‘Mi vida es una anécdota’. / Urban
[–>[–>[–>
P. Si tuviera esos 20 cuerpos, ¿qué le quedaría en el tintero sí o sí?
[–>[–>[–>
R. No lo sé. En mi casa tengo como 15 millones de películas, libretas y libretas de poemas, canciones. Tengo muchas cosas y muchos propósitos porque, aunque no me salgan ni me proponga ponerlos en marcha, es lo que me llena el tiempo. Voy siempre por la calle con unos blocs en los que escribo poemas todo el día, no para publicar, sino para estar entrenado. Pero si volvemos a los 20 cuerpos me gustaría ser un mejor submarinista, navegar más, dirigir una orquesta porque me gusta mucho la música, hacer buenas películas y me gustaría tener conversaciones con gente a la que no conozco sencillamente por el hecho de compartir.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí