Serbia, más de una década estancada en su camino hacia la Unión Europea
La Comisión Europea está alarmada por la reciente reforma de las leyes judiciales aprobada por el Parlamento de Serbia y habla, por tanto, de «un paso atrás» en las aspiraciones del país balcánico de ingresar en la UE, poniendo en duda la independencia del poder judicial.
La comisaria europea de Ampliación, Marta Kos, advirtió la semana pasada que Recientes modificaciones legales ponen en riesgo la autonomía profesional de jueces y fiscalesy exigió una revisión de la reforma, que, sin embargo, no está a la vista.
La entidad más cuestionada es la fiscalía serbia contra el crimen organizadoque hasta ahora presentó denuncias contra la dirigencia por casos de corrupción y otras irregularidades.
Amistad con Rusia y tensiones con Kosovo
Al mismo tiempo, la antigua república yugoslava, de 6,7 millones de habitantes, mantiene estrechos vínculos con Rusia y es el único país de Europa -aparte de Bielorrusia- que no ha impuesto sanciones contra Moscú tras la invasión de Ucrania en 2022.
Para avanzar hacia la entrada en la UE, Bruselas también considera esencial la normalización de las relaciones de Serbia con Kosovo, una antigua provincia serbia, de mayoría albanokosovar, que proclamó su independencia en 2008 y no está reconocida por Belgrado.
Desde 2011, La Unión Europea (UE) intenta normalizar las relaciones entre kosovares y serbios mediante un diálogo fallido, marcada por constantes tensiones mutuas.
En más de diez años de negociaciones, Serbia solo ha cerrado provisionalmente dos de los 35 capítulos de adhesión, ambos de carácter técnico, y el proceso ha quedado prácticamente congelado tras la apertura del último capítulo en 2021.
Según Dragoslav Raseta, analista del think tank pro occidental «Nueva Tercera Vía» de Belgrado, «desde el inicio de la guerra en Ucrania, la estrategia de Europa ha cambiado: ahora protege su ‘punto débil’, los Balcanes, de la interferencia rusa, y por eso Serbia es el país que más retrasa su integración europea».
Fondos europeos sí, reformas no
De hecho, el Gobierno serbio, dominado por el presidente populista y nacionalista Aleksandar Vucic, considera que mantener una «vía europea permanente» le reporta beneficios políticos internos, ya que le permite prometer integración sin asumir el coste de reformas profundas o un pleno alineamiento con la política exterior europea. «Aunque estemos estancados en el camino hacia la UE, eso funciona para muchos votantes, porque pueden viajar libremente por toda la UE, y para el Gobierno eso es lo más importante»dijo Zlatko Minic, analista de Transparencia Internacional Serbia, una ONG dedicada a la lucha contra la corrupción.
Para Minic, Belgrado mantiene formalmente su discurso proeuropeo también para atraer fondos económicos de la UE.
Según datos de la ONG «Alianza Nacional para el Desarrollo Económico Local» del pasado mes de enero, la UE proporciona entre dos y tres veces más ayuda directa que todos los demás socios internacionales juntos, con entre 200 y 300 millones de euros al año, lo que convierte a Serbia en el mayor beneficiario de los Balcanes Occidentales. Por supuesto, el Producto Interior Bruto (PIB) per cápita de Serbia no llega ni al 30% de la media de la UE, y también es un 25% inferior al de Bulgaria, el país más pobre de la unión.
Pero aparte de los fondos europeos, Serbia atrae importantes inversiones chinas, especialmente en proyectos de infraestructura como carreteras, ferrocarriles y otras obras clave.
Equilibrio
Estas inversiones dan al Gobierno una mayor flexibilidad económica y política, permitiéndole equilibrar su relación con la UE y otros socios internacionales sin comprometer totalmente su independencia en la toma de decisiones, asegura Raseta. «El Gobierno seguirá equilibrando todos los socios posibles hasta que sea completamente inevitable elegir sólo uno», destacó el analista.
Desde noviembre de 2024, tras el derrumbe de la marquesina de la estación de tren de Novi Sad, que provocó la muerte de 16 personas, Serbia se enfrenta a la mayor ola de protestas antigubernamentales de las últimas décadas.
Ciudadanos movilizados, liderados por estudiantes, Exigen respeto al Estado de derecho y convocatoria de elecciones parlamentarias anticipadasDemandas que el Gobierno rechaza, calificando las protestas de «revolución de colores».
Al mismo tiempo, La represión aumenta en diferentes zonas, con detenciones de manifestantes y ataques contra periodistas.
En la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras (RSF) de 2025, Serbia ocupa sólo el puesto 96, su peor posición hasta el momento.
Según RSF, Durante 2025 se produjo en Serbia un número récord de agresiones físicas contra periodistasmuchos de ellos vinculados a la cobertura de protestas antigubernamentales. «Las protestas en Serbia muestran que la integración europea no es una prioridad del Gobierno, que rechaza las demandas estudiantiles de Estado de derecho y responsabilidad institucional, también exigidas por la UE», concluyó Raseta. Y aunque Vucic ha señalado que podrían realizarse elecciones este año, aún no se definen la fecha y los detalles.
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