Sevilla Sur regresa al Tiro de Línea con una procesión inolvidable por el casco antiguo
Sevilla Sur no acudió a Rocío, algo que hará dentro de un mes, pero sí a su barrio, a Tiro de Línea, después de haber estado una semana en la Colegial del Salvador junto a otra cofradía de Rocío, la de Sevilla, para presidir el pregón. … de las Glorias de María. Ha sido un camino más corto y quizás uno de los más especiales jamás vivido por esta cofradía que ha recorrido las calles más emblemáticas de Sevilla.
A las cinco de la tarde se abrieron las puertas de El Salvador, un momento de altas temperaturas que fueron remitiendo con el paso de las horas. El sol iluminó el simpecado mientras el hermano mayor daba los primeros vítores y el párroco de San Juan de Ávila, José Capitás, rezaba el salve.
La procesión contó con la banda de Cigarreras, que realizó marchas por el casco antiguo hasta que, al llegar a los Jardines de Murillo, cambiaron a pasodobles, la música más característica del carro, junto al tamborilero que abrió paso a la procesión y el coro de la cofradía que rezó a la Virgen en determinados momentos del recorrido, especialmente en los lugares donde llovía de pétalos.
Parte de las representaciones llegaron hasta el Ayuntamiento de Sevilla. El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz; y delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés; Recibido en el simpecado Sur de Sevilla. Punto clave de esta procesión que lleva como bandera la Esperanza, como dicta su saludo.
La imponente carreta rodeó el Ayuntamiento para subir nuevamente a El Salvador para dirigirse a Alfalfa y San Nicolás, lugar donde finalizó la segunda parte de las funciones.
Allí comenzaron a encenderse las velas del carro, una novedad, porque el carro suele tener iluminación artificial, pero esto fue extraordinario, pues tampoco se veían batas y trajes cortos, una salida diferente que había que disfrutar.
La procesión fue lenta por el casco antiguo, la ocasión lo merecía, hasta que empezaron a recuperar tiempo en los Jardines de Murillo, otro bonito espectáculo que, con la caída de la tarde, nadie quiere perderse.
Así salió del centro hasta cruzar la frontera y adentrarse en el parque de María Luisa, la zona sur de Sevilla, para visitar el Porvenir y posteriormente devolver el simpecado al Tiro de Línea, uno de los pilares de este barrio junto con la cofradía de Santa Genoveva y el colegio de las Mercedes.
Aquí tenéis el texto corregido, mejorando redacción, concordancia y estilo:
Sevilla Sur no partió hacia El Rocío, algo que hará dentro de un mes, sino hacia su barrio, Tiro de Línea, después de haber permanecido una semana en la Colegial del Salvador junto a otra cofradía del Rocío, la de Sevilla, para presidir el pregón de las Glorias de María.
Ha sido un camino más corto y, quizás, uno de los más especiales jamás vivido por esta cofradía, que ha recorrido algunas de las calles más emblemáticas de Sevilla.
A las cinco de la tarde se abrieron las puertas de El Salvador, en un momento de altas temperaturas que fueron remitiendo a medida que avanzaban las horas. El sol iluminó el simpecado mientras el hermano mayor daba los primeros vítores y el párroco de San Juan de Ávila, José Capitás, recitaba la salve.
La procesión contó con la banda de Cigarreras, que tocó marchas por el casco antiguo hasta que, al llegar a los Jardines de Murillo, pasó a pasodobles, música más propia de la carreta. Junto a ellos, el tamborilero abrió paso a la procesión y el coro de la cofradía rezó a la Virgen en determinados momentos del recorrido, especialmente en los lugares donde había lluvia de pétalos.
Parte de las representaciones acompañaron la procesión hasta el Ayuntamiento de Sevilla, donde el alcalde, José Luis Sanz, y el delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, recibieron el simpecado de Sevilla Sur. Un punto clave de esta procesión, que lleva como bandera la Esperanza, como dicta su saludo.
La imponente carreta rodeó el Ayuntamiento para subir nuevamente hacia El Salvador para luego dirigirse a Alfalfa y San Nicolás, donde finalizó la segunda parte del acompañamiento de las actuaciones.
Allí comenzaron a encenderse las velas del carro, una novedad, ya que suele iluminarse con luz artificial. Pero fue una salida extraordinaria; Tampoco se vieron batas ni trajes cortos, en una jornada diferente que había que disfrutar.
La procesión avanzó lentamente por el casco antiguo -la ocasión lo merecía- hasta empezar a ganar tiempo en los Jardines de Murillo, otro bonito espectáculo que, con la caída de la tarde, nadie quiere perderse.
Salió así del centro, cruzó esa frontera simbólica y se adentró en el Parque de María Luisa, ya en la zona sur de Sevilla, para visitar Porvenir y posteriormente devolver el simpecado a Tiro de Línea, uno de los pilares de este barrio junto con la cofradía de Santa Genoveva y el colegio Mercedes. Pronto, antes de que lo parezca, Sevilla Sur volverá a salir a la luz, pero esta vez lo hará para postrarse ante la Blanca Paloma en su andadura de 40 años.
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