Si no lo hacemos por las buenas, lo haremos por las malas
– Europa Press/Contacto/Zhang Quanwei
MADRID, 9 de enero (EUROPA PRESS)-
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, garantizó este viernes que su Administración hará «algo» con Groenlandia, ya sea «por las buenas» o «por las malas», en medio de presiones para anexar el territorio autónomo de Dinamarca alegando razones de seguridad nacional de su país.
«Ahora mismo vamos a hacer algo con Groenlandia, les guste o no. Porque si no lo hacemos, Rusia o China se apoderarán de Groenlandia y no vamos a tener a Rusia o China como vecinos. Me gustaría llegar a un acuerdo, ya sabes, por la buena, pero si no lo hacemos por la buena, lo haremos por la mala», declaró durante una reunión con directivos de petroleras en la Casa Blanca.
Trump, que ha afirmado ser «fan de Dinamarca», ha aseverado que «han sido muy amables con él», pero ha rechazado la soberanía danesa sobre la isla y ha defendido la posesión de Washington sobre la misma: «Cuando la poseemos, la defendemos», ha dicho, antes de añadir que «no se defiende un arrendamiento» del mismo modo que una posesión.
REACCIÓN DE GROENLANDIA
Los líderes de los partidos groenlandeses, incluido el primer ministro de Groenlandia, Jens Frederik Nielsen, han emitido un comunicado conjunto tras las declaraciones de Trump en el que han rechazado el «desprecio» de Washington y han instado una vez más a la diplomacia.
«Queremos subrayar una vez más nuestro deseo de que acabe el desprecio de Estados Unidos hacia nuestro país. No queremos ser americanos ni daneses, queremos ser groenlandeses», han declarado, asegurando que se «regirán por el derecho del autogobierno y el Derecho Internacional».
Así, han subrayado que el futuro de Groenlandia debe ser determinado por el pueblo groenlandés y que las conversaciones sobre el futuro de la isla deben pasar también por el diálogo con la población, sin que ningún otro país interfiera.
«Debemos determinar nosotros mismos el futuro de nuestro país, sin presiones para tomar decisiones rápidas, retrasos o interferencias de otros países», argumentaron, antes de instar nuevamente a que el diálogo se base en la diplomacia y las normas internacionales.
Para ello, han reclamado que se garantice un «diálogo estrecho e intenso con los aliados, adelantar la reunión en el Parlamento (Inatsisartut) para garantizar un debate político justo y exhaustivo, proteger los derechos del pueblo en un momento inusual y complejo, y desarrollar las posibilidades de alcanzar la seguridad» en todo el territorio.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí