Si tienes un coche eléctrico debes cuidarlo más en invierno. Los consejos imprescindibles
El invierno no sólo pone a prueba nuestra paciencia con mañanas frías o carreteras peores, sino que también pone a prueba al coche eléctrico. Las bajas temperaturas afectan directamente a su funcionamientoespecialmente en el corazón del sistema: la batería. Por eso, cuando el termómetro baja conviene prestar la máxima atención y adoptar algunos hábitos para seguir disfrutando del vehículo sin problemas.
A diferencia de un coche tradicional, el eléctrico no utiliza el calor residual de un motor de combustión. Todo depende de la energía almacenada y de cómo se gestiona. En esta época del año, prestar atención a los pequeños detalles puede marcar la diferencia entre un uso eficiente o una experiencia frustrante, con menor duración de la batería y mayores tiempos de carga.
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La batería, el punto más sensible al frío
Fuente propia
El elemento que más sufre las bajas temperaturas en un coche eléctrico es la batería. Cuando el ambiente es frío, las reacciones químicas internas se ralentizan y esto resulta en una Menos capacidad para almacenar y liberar energía. El resultado es claro: menos autonomía y, en muchos casos, la sensación de que el coche se “vacía” antes de lo esperado.
Por eso en invierno es fundamental cambiar la forma de gestionar las mercancías. Los expertos coinciden en que no es recomendable descargar la batería ni mantenerla al 100% durante largos periodos si no se piensa utilizar el coche. Lo ideal es moverse dentro de un rango cómodo, en torno al 70 u 80%.y reservar la carga completa para cuando nos vayamos de viaje largo.
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