sin acuerdo a cinco días del cese de la actividad del centenario cuerpo
Nueva cuenta atrás para la Brigada de Salvamento Minero, la segunda en apenas dos meses. Este sábado expira la prórroga que habían dado a Hunosa los sindicatos y los propios brigadistas, a los que se adeudan 9.000 horas extraordinarias, para alcanzar un acuerdo que evite el cese de la actividad del centenario cuerpo de rescate. Entre los trabajadores y sus representantes existe «inquietud» porque se agota el plazo y «todavía no hay una propuesta firme encima de la mesa». Por su parte, Hunosa asegura que se está «trabajando para alcanzar un entendimiento», al tiempo que manifestó su intención de incorporar más personal y dotar al cuerpo de un nuevo centro.
[–>[–>[–>El problema salió a la luz pública el pasado noviembre, cuando los brigadistas reclamaron el pago de las horas extras generadas en los últimos años, un total de 9.000. Esas horas se han venido acumulando, según explicaron entonces, a que, al ser pocos trabajadores (19 en total), tienen que doblar muchos turnos. Cuando un equipo sale a atender una emergencia, otro equipo se tiene que trasladar a la base, que nunca puede estar sin personal.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Los brigadistas amenazaron con renunciar en bloque el 7 de diciembre si no había una solución, pero finalmente, sobre la bocina, esa fecha límite se pospuso hasta el 31 de enero, para dar más margen a buscar una solución negociada con Hunosa y su matriz, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Han pasado casi dos meses desde entonces y la situación, pese a que ambas partes reconocen que se han producido «avances», sigue en un punto similar: con la amenaza real de que la centenaria brigada minera puede dejar de funcionar en apenas unos días.
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Reuniones
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Responsables de Hunosa aseguraron este martes a este diario que «se están manteniendo reuniones. Esta semana ha habido una y se prevé otra, trabajando en diferentes propuestas con el objetivo de alcanzar un entendimiento que evite la renuncia voluntaria anunciada». Además, la compañía destacó «su voluntad de mantener la Brigada y reforzarla con nuevas incorporaciones y el proyecto de un nuevo centro que potenciará sus actividades».
[–>[–>[–>No hay tanto optimismo entre los brigadistas y los sindicatos, que ven con «inquietud» que no haya «concreción» por parte de Hunosa y la SEPI. «Hay contactos y ha habido algún avance, pero el tiempo pasa y no han puesto una propuesta firme encima de la mesa», sostienen, al tiempo que lamentan que se haya «desaprovechado el margen de confianza dado en diciembre». Si no hay acuerdo, el sábado, los 19 brigadistas harán efectiva su renuncia voluntaria y exigirán el retorno a su puesto original en Hunosa, ya que su pertenencia a la brigada es voluntaria.
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La Brigada Central de Salvamento Minero, fundada en 1912, está gestionada por la Asociación de Salvamento de Minas (ASM) que agrupa a diversas empresas mineras encabezadas por Hunosa. El grupo mantiene un servicio de asistencia presencial de 24 horas y 365 días al año ante posibles emergencias en espacios industriales y otros equipamientos. Además de las propias actuaciones cuando sucede una catástrofe, los brigadistas ofrecen también asesoramiento y formación especializada en trabajos en espacios confinados y en atmósferas explosivas, microvoladuras o extinción de incendios, entre otros y colabora habitualmente con otros organismos como Protección Civil (112), Bomberos de Asturias, Guardia Civil o la Unidad Militar de Emergencias.
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[–>Apoyo
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Los brigadistas han recibido un amplio apoyo social, institucional y político a sus reivindicaciones. Entre otras muchas muestras de respaldo, el pasado 3 de diciembre, en la víspera de Santa Bárbara, recibieron el apoyo de unas 250 personas, en una concentración convocada por los alcaldes mineros en el pozo Fondón (sede de la Brigada) para instar a Hunosa a alcanzar un acuerdo que garantice la continuidad del centenario equipo de rescate.
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Estuvieron representantes de 18 concejos carboneros asturianos (entre ellos los diez alcaldes de las Cuencas: Langreo, Mieres, Morcín, Riosa, Caso, Sobrescobio, Laviana, San Martín, Lena y Aller), además de dirigentes sindicales y líderes políticos como el consejero de Ordenación del Territorio y coordinador regional de IU, Ovidio Zapico; el presidente del PP, Álvaro Queipo; y el secretario general de Foro Asturias, Adrián Pumares.
[–>[–>[–>El alcalde de Morcín, Mino García, tomó entonces la palabra en nombre de los alcaldes para asegurar que «estamos aquí como consecuencia del riesgo que vemos del futuro de la Brigada. Ahora mismo hay un problema puntual, que es el impago de unas horas extraordinarias, pero nosotros, como representantes de la sociedad civil, tememos que esto sea algo que vaya más allá. Que realmente lo que se está pretendiendo de alguna manera es poner en riesgo lo que es la Brigada de Salvamento».
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