Sin apetito, sin ganas de vivir
Está claro que no hay semana tranquila cuando se lleva el apellido Pantoja. Mientras el clan sigue inmerso en la vorágine mediática que ha desatado Kiko Rivera con sus últimas apariciones en televisión, Anabel Pantoja se ha visto envuelta en un susto de salud que ha puesto en alerta a sus más de tres millones de seguidores. La influencer sevillana, afincada en Las Palmas de Gran Canaria, ha tenido que acabar su fin de semana en urgencias tras varios días portadora de un virus que también ha afectado a su pequeña Alma, de poco más de un año.

Todo empezó cuando regresé a casa después de una intensa Semana Santa. La sobrina de Isabel Pantoja había disfrutado de las vacaciones entre Sevilla y Córdobasiguiendo procesiones, comiendo en familia y publicando imágenes de esa Andalucía que tanto la define. Pero cuando regresó a Canarias, su cuerpo pasó factura. Los primeros síntomas no tardaron en aparecer, y lo que en un principio podría haber quedado en un simple cansancio postvacacional se fue complicando con el paso de las horas.
Como es habitual con ella, Anabel decidió no ocultarle nada a su comunidad y narró en tiempo real lo que estaba viviendo a través de sus historias de Instagram. Sus palabras dejaron claro que el malestar era real: «Tenemos un virus en casa. Ambos estamos acostados. Sin apetito, sin ganas de vivir, un malestar…”. El hecho de que Alma también estuviera enferma no facilitó la situación. Una madre con fiebre tratando de cuidar a una niña que además no se encuentra bien es un escenario que cualquier familia conoce, pero en el caso de los Pantoja siempre adquiere una dimensión pública añadida.
La imagen que generó preocupación llegó el sábado. Anabel compartió una fotografía en la que aparece con el gotero puesto, recibiendo suero en urgencias. Pero lo que más llamó la atención no fue sólo la imagen, sino el mensaje que la acompañaba, esa mezcla de humor y resignación tan característica en ella: «Mi sábado se ha resumido en ir al médico, comprar dieta blanda y deprimirme». Una frase que, con toda su ironía, reflejaba a la perfección cómo se sentía.


Afortunadamente, todo indica que la evolución está siendo favorable. La influencer ya tiene la cabeza puesta en sus próximos planes, y uno de los más cercanos es un nuevo viaje a Sevilla para no perderse la Feria de Abril, cita ineludible para ella cada año. En esa escapada estará acompañada de su hija y su madre Merchi, a quien ha dedicado unas palabras muy cariñosas online: «Eres la mejor abuela del mundo». Un detalle especialmente significativo teniendo en cuenta que hace apenas unas semanas, durante la Semana Santa, la propia Anabel le había reprochado públicamente que no hubiera acudido a abrazarla cuando tenía fiebre.
Pero el fin de semana de Anabel Pantoja No sólo lo ha marcado el hospital. En paralelo a su problema de salud, la influencer también ha encontrado un momento para posicionarse en el conflicto más sonado de las últimas semanas dentro del clan.
Kiko Rivera desveló en su entrevista televisiva algo que pocos sabían: que fue precisamente su prima quien le dio el teléfono de Isabel Pantoja cuando quiso recuperar el contacto con su madre. «Le pedí a mi prima el número de mi madre, porque lo borré hace años por enfado»dijo el DJ. Y el resultado fue tan rápido como inesperado: «Pensé que iba a tardar mucho en decirme algo. Y la conversación con mi madre ocurrió esa misma noche.».
Un papel de mediadora silenciosa que dice mucho de cómo Anabel gestiona los conflictos familiares. Ella, que suele evitar las confrontaciones públicas, dejó saber esta semana que cuando se trata de los suyos, siempre está ahí. Con un mensaje tan sencillo como elocuente, también ha enviado su apoyo explícito a Kiko en un momento especialmente delicado: «Siempre estaremos contigo».
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