sin fiabilidad, sin ritmo, sin puntos… y un coche nuevo en septiembre
Carlos Sainz no necesita más pruebas para confirmar su firma williams Es, a día de hoy, una apuesta que le aleja de los puntos y de su mejor versión. A él Gran Premio de Austria 2026 fue un capítulo más de una temporada que salió irremediablemente mal: eliminación en la Q1, un problema eléctrico que acabó con su carrera y una confesión que también perjudicó a Grove.
«No tenemos fiabilidad, no tenemos ritmo, no tenemos un coche capaz de sumar puntos», admitió Sainz a DAZN. La frase es la síntesis perfecta de un proyecto que nació mal: un AI48 con sobrepeso crónico, una unidad de potencia que no responde y un equipo que sólo ha acumulado 11 puntos en ocho partidos.
La radiografía de un FW48 nacido con kilos de más
el peso de AI48 Lo sabíamos desde la pretemporada. El Williams tiene un déficit de peso de unos siete kilos, o entre cuatro y cinco décimas por vuelta, según las estimaciones del paddock. Sin ritmo en clasificación y con una aerodinámica que penaliza a los neumáticos traseros, el coche se vuelve inmanejable en tandas largas.
En el Red Bull Ring, la telemetría mostró que ambos coches adolecían de una falta tan pronunciada de rapidez en las curvas que los ingenieros tuvieron que recurrir a ajustes de alerones casi extremos. Esto no hizo más que aumentar la resistencia aerodinámica y penalizar la velocidad punta. Aún así, tras la corrección de último minuto, Sainz consiguió mantenerse por delante de coches con los que, en teoría, Williams no debería competir. «Logré mantener detrás de mí a los Audi, los Alpine y los Haas. “Ese fue el lado positivo”, resumió.
Pero la fiabilidad volvió a fallar. Un problema eléctrico, probablemente relacionado con el almacenamiento de energía del motor Mercedes- interrumpió la carrera mientras el piloto madrileño se encontraba en tierra de nadie. Es la cuarta vez en 2026 que un fallo técnico ha dejado a Sainz fuera de combate.
Williams pidió a Sainz que construyera sobre arena. El FW48 es un espejismo y el nuevo coche de Bakú podría representar la única salvación.
El espejismo de Bakú: un coche nuevo en septiembre
se llama esperanza GP de Azerbaiyán. Williams ha decidido ir a lo grande: en lugar de introducir pequeñas mejoras a lo largo de la temporada, centrará todo su presupuesto de desarrollo en un paquete que modificará el chasis, la suspensión y la aerodinámica. Alex Albon lo confirmó a Autosport: «No nos situará en el grupo intermedio, pero podría acercarnos a Haas».
El juego tiene una doble lectura estratégica. Por un lado, permite al equipo de Grove cumplir con el límite de coste sin desperdiciar recursos en evoluciones que apenas ascienden a una décima parte. Por otro lado, representa un riesgo extremo: si el nuevo coche no funciona bien desde el primer fin de semana en Bakú, el resto del año será un calvario sin esperanza y la confianza de un piloto como Sainz -acostumbrado a luchar por el podio en Ferrari- se evaporará por completo.
El precedente más cercano es AI45 2025, que también recibió un importante cambio de imagen a mitad de temporada y simplemente mejoró. La diferencia ahora es que la revisión de 2026 comienza desde cero en varias áreas críticas, incluida la caja de cambios y el sistema de refrigeración de las paredes laterales. El renovado túnel de viento de Grove, que ya cumplía la sanción de 2025, funcionó sin las restricciones anteriores. Pero el salto no está garantizado.
Análisis de impacto
- Datos de mercado: Williams es el único equipo de la zona baja que ha apostado por un cambio completo de concepto en 2026. Haas, RB y Stake han mantenido continuas evoluciones. Si la apuesta sale bien, el equipo podría consolidarse como sexta fuerza en 2027; Si todo saliera mal, la pérdida de Sainz sería casi segura.
- La voz: En el paddock de Spielberg se comentó fuera del micrófono que el retraso en el túnel de viento -tras la penalización de 2025- dificultó el desarrollo del FW48 más de lo que el equipo admitía. El nuevo automóvil de Bakú sería la primera versión diseñada con todas las herramientas actualizadas y sin interferencias heredadas.
- Veredicto: El paquete de Bakú es un desastre. Si funciona, Williams podrá retener a un piloto que todavía tiene mercado y ambiciones. Si fracasa, la salida anticipada de Sainz ganaría de verdad y el español se convertiría en el próximo gran piloto en abandonar un proyecto verde cuando apenas había comenzado.
El tiempo se acaba y el presupuesto es implacable. En Bakú no sólo están en juego los puntos: es la credibilidad de un equipo que, con la compra del madridista, se lo jugó todo de rojo y ahora corre peligro real de perderlo.
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