Sin preguntas no hay Lambo
Los líderes de los dos principales sindicatos de Asturias reflexionan sobre la situación que atraviesan las organizaciones obreras y presentan algunas de las principales reivindicaciones de cara a la celebración del 1 de mayo. Coinciden en la defensa de los servicios públicos y la necesidad de luchar por una sociedad con mayor igualdad económica y social. Ambos participarán hoy, a partir de las 12:00 horas, en una manifestación en Gijón que partirá de la plaza de toros de El Bibio y llegará al paseo de Begoña.
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José Manuel Zapico es secretario general de CC OO Asturies
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Parece que los sindicatos de clase, como el teatro, el periodismo, la Unión Europea o el Sporting, siempre están en crisis. Si hay un gobierno de izquierdas nos acusan de mansos, dóciles y nos auguran las siete plagas cuando gobierne la derecha. Luego gobierna la derecha y se relamen, colmillo goteando, mientras imaginan nuestra total desaparición. Cambio de ciclo, el fin de una era. Kaput.
[–>[–>[–>Sucede que al final, en algún rincón de Avilés -por ejemplo-, una joven lee que cada trabajador en Asturias genera de media 270.000 euros al año para su empresa, mientras que su coste laboral no llega a los 40.000. ¿Por qué tanta diferencia? Se pregunta. ¿Dónde van esos 230.000 euros? ¿Es justo? Y mi favorita: ¿Cómo puedo cambiar esto?
[–> [–>[–>Ese es el origen de nuestra fortaleza; cuando la gente empieza a hacerse preguntas. A casi nadie le enseñan cómo se deja un trabajo, cómo se denuncia a un jefe, cómo pedir un aumento de sueldo, un horario mejor o que te paguen de una vez las horas extra. Sabemos de ciencia, filosofía, literatura, biología, historia, sabemos soldar, arreglar máquinas, conducir autobuses, manejar grúas y poner cafés; pero pocos están acostumbrados a digerir una carta de despido o un expediente disciplinario. Duele. Y ahí es cuando empiezas a comprender de qué va todo esto. Tú solo, frente a una empresa, no eres nadie. Ya puedes hacer doscientos burpees a las seis de la mañana, ponerte una tirita en la nariz y leer a Séneca, Epicteto, Marco Aurelio y el resto de estoicos; para ellas vas a seguir siendo un número de usar y tirar, un miserable alfeñique al que exprimir.
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Hazte preguntas. Por qué sólo puedes pagarte la habitación de un piso junto a tres desconocidas si trabajas 8 horas al día. Qué haces pegada a esa estufa de butano si llevas currando desde los 20 años. Cuántas veces más tendrás que ir a la huelga para que el Gobierno comprenda tu situación como educadora de 0 a 3. Por qué tenemos un sistema fiscal que favorece el acaparamiento de pisos («unidades» los llaman, en vez de hogares) y la especulación, en lugar de premiar la vivienda asequible.
[–>[–>[–>Las alternativas siguen siendo las mismas. Perder el tiempo viendo tutoriales en Youtube («negociar y ganar», «cómo triunfar en 6 pasos», «los 7 secretos del éxito»)… O unirte con tus compañeros y compañeras, elegir representante sindical, afiliarte y formar parte de siglos de tradición de personas que, como tú, han aprendido cómo compensar la desigualdad de origen. Generas 270.000 euros al año, les cuestas 40.000 y todavía intentan convencerte de que sois iguales. De que si te esfuerzas lo suficiente vas a poder alcanzar esos 230.000 euros de diferencia, tener tu propio Lambo, dos chalets, tres hijos en la privada y una semana de vacaciones en Bora Bora. Unos se caen del guindo al cumplir los 20, otros a los 30, algunos nunca llegan a entender que la única manera de que no te arrastre el río, es agarrándote a otras manos.
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Salir este 1 de mayo a las calles de Gijón es estar donde ocurren las cosas que importan, junto a hombres y mujeres dispuestos a no dejarse arrasar. Por eso la aportación del sindicalismo de clase a la identidad obrera trasciende cualquier sabotaje xenófobo, individualista y anticomunitario. No importa quién ocupe la Moncloa o Presidencia, da lo mismo qué algoritmo gangrenado conciba el villano de turno, al final siembre hay trabajadores haciéndose preguntas. Al final Comisiones Obreras siempre vuelve a ser aclamada como expresión de la catarsis democrática.
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