Solo hay una cosa que no debes hacer si nieva en el coche. Y es esta
La nieve siempre complica mucho las cosas a la hora de viajar, más aún si no vives en una zona de montaña y no sueles estar preparado. Por eso, explica este profesor de autoescuela. ¿Cuál es el único error que no deberías cometer si estás en el coche y empieza a nevar?.
La nieve es peligrosa cuando ya está dura, como cuando empiezan a caer los primeros copos de nieve. «No es algo extraño ni técnico. Es algo que todos creemos saber hacer bien.hasta que aparece la nieve”, explica Rebeca. No esperes trucos extraños ni situaciones muy inusuales, pero precisamente por eso es tan común. Es un gesto que provoca muchos errores y que debes evitar a toda costa.
Este es el error más común en el coche cuando nieva
El principal defecto al conducir sobre nieve es frenar bruscamentecomo si la carretera tuviera el mismo agarre que suele tener. «Es un reflejo automático. Ves algo frente a ti y frenas con fuerza. Pero con la nieve suele acabar mal”, explica Rebeca.
¿Por qué? En primer lugar, porque la distancia de frenado aumenta, como en caso de lluvia o hielo. Y en segundo lugar, por la pérdida de control que conlleva. Cuando las ruedas se bloquean o ingresa a una zona con mala tracción, el auto deja de responder como de costumbreincluso si tienes el volante recto o intentas corregirlo.
Rebeca vive y trabaja en la montaña de Madrid, por lo que está acostumbrada a enseñar a sus alumnos a conducir en nieve o en situaciones complicadas. Cuando el asfalto está seco, el neumático se agarra bien al suelo. En cambio, en caso de nieve o hielo se reduce drásticamente, por lo que pisar los frenos es inútil. De hecho, en muchas ocasiones sigue rodando sin posibilidad de hacerse con el control del mismo.
Este es el consejo de Rebeca para estas situaciones: reducir la velocidad mucho antes y frenar siempre de forma progresiva. «No es cuestión de ir despacio. Se trata de no sorprender al coche.. Cuanto más suave sea la maniobra, más margen de corrección habrá”, añade el profesor de la autoescuela.
Los coches ayudan, pero no hacen milagros


Otro error común, según este profesor de autoescuela, es confiar demasiado en la tecnología. Sí, los coches más modernos están equipados con sistemas de asistencia a la conducción (ADAS) cada vez más avanzados, y los que tienen varios años también incluyen algunos que resultan muy útiles en este tipo de situaciones.
ABS, control de estabilidad, asistentes de tracción… Todo suma y ayuda en situaciones complicadas, pero «Hay conductores que creen que el coche les solucionará todo.«. Por ejemplo, el ABS evita que las ruedas se bloqueen al frenar, pero en ningún caso reduce la distancia de frenado sobre nieve.
El control de estabilidad corrige el deslizamiento, pero no puede hacer milagros si vas más rápido de lo debido. La ayuda llega cuando ya tienes un problema, pero no puede evitar que llegues a una situación comprometida.
Rebeca suele poner algún ejemplo que lo explica muy bien, como una rotonda sobre nieve compacta. El conductor entra un poco más rápido de lo necesario, confía en la «resistencia» del coche y frena demasiado tarde. Por eso sufre subviraje y una trayectoria recta hacia afuera.
“La tecnología es como una red de seguridad, pero no es una excusa para correr riesgos”, insiste Rebeca. En condiciones complicadas, la electrónica pide al conductor que haga su parte, que practique la conducción anticipada y que no lleve el coche al límite.
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