Somos una referencia en el mundo y no lo sabemos
Empezó vendiendo en el mercado de La Felguera y de Pola de Siero, y hoy es uno de los mayores expertos de queso de España. Los cocineros más reputados del país se lo rifan para que monte sus espectaculares mesas queseras en bodas y todo tipo de eventos. Se llama Aitor Vega, es de Siero y en su tienda («200 gramos de queso») vende más de 300 variedades de queso desde Noreña para el mundo.
[–>[–>[–>Así empezó
[–>[–>[–>
El asturiano llegó al mundo de los quesos casi a la fuerza. Su padre, que los comercializaba, murió en el año 2000. Entonces, este poleso jugaba al fútbol y estudiaba Informática. «Teníamos dos opciones, dejar morir el negocio familiar o continuar con lo que había empezado mi padre», contó en una entrevista en LA NUEVA ESPAÑA. Y eligió la segunda. Aunque, por aquel entonces, reconoce, «ni siquiera sabía cuánto costaba una pieza».
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Fue una visita a Poncelet Cheese Bar, en Madrid, lo que cambió su visión de los quesos. «Descubrí que había más que el Gamonéu, el Cabrales y el Casín, con todos mis respetos, porque somos fieles defensores del producto asturiano». Aquello fue un punto de inflexión para Aitor Vega, que llevó el negocio familiar a lo más alto. En el 2000 vendía 35 variedades de queso y hoy comercializa más de 300. A través de internet y de su puesto en la plaza de abastos de La Felguera (Langreo). Es jurado de los certámenes más prestigiosos del mundo y los chefs con Estrella Michelin lo quieren en sus cocinas.
[–>[–>[–>
Aitor Vega / LNE
[–>[–>[–>
Asturias, paraíso quesero
[–>[–>[–>
«Aquí en Asturias somos una referencia en el mundo quesero y no lo sabemos«, asegura Vega, que dice más. «En un mundo de quesos que no saben a nada o donde se busca la homogeneidad, Asturias mantiene en los suyos sus raíces y las defiende con todas sus fuerzas. Ojalá podamos valorar aquí todo lo que nos valoran fuera. Tienes un queso para cada día, y un sabor para cada antojo, nadie puede darte más en queso que Asturias», subraya.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Todo para triunfar
[–>[–>[–>
Aitor Vega cree que la mejoría de la producción viene dada también por el cliente, que «cada vez entiende más»: «Ya no vale todo y eso es bueno porque nos pone las pilas para buscar lo mejor y ofrecerlo». Su consejo es «ser constantes, regulares y aprender a manejar los tiempos del año para buscar un producto más regular. Aún podemos mejorar mucho, pero vamos por el buen camino. Lo tenemos todo para que así sea: una materia prima espectacular, un terreno único y un clima idóneo. Todo esto ha de combinarse con los avances tecnológicos para profesionalizar cada vez más el sector. Cuidemos con nuestras fuerzas a los pastores, a los ganaderos, a los queseros, no queramos sin dar, tenemos que ayudarles: el queso sale de ellos y sin ellos no hay queso».
[–>[–>[–>[–>[–>[–>
Su visión de los precios
[–>[–>[–>
En cuanto a precios todo es relativo y también «muy delicado», dice Aitor Vega. El empresario considera que no está lo suficientemente valorado: «Cualquier queso azul internacional de un nivel bueno duplica el precio del cabrales. En el gamonéu del valle el precio de un queso tres leches es bastante más bajo que cualquier queso artesano francés. Cualquier láctica francesa con la mitad de peso duplica el precio al afuega’l pitu«.
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí