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Soy republicana y de centro, algo que no hay aquí, y creyente pero peleada con la iglesia

Soy republicana y de centro, algo que no hay aquí, y creyente pero peleada con la iglesia
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  • Publishedfebrero 12, 2026



Ana Milán (52 años) está de enhorabuena. La actriz ha visitado el set de El hormiguero este jueves 11 de febrero para presentar su nueva novela, Bailandoun libro que habla sobre el amor y el carácter, y el lugar desde donde comienza su verdadera personalidad.

el presentador de la vida y tal prueba de nuevo que No es una mujer de discursos complacientes. En una entrevista concedida a La Vanguardiala actriz reflexiona con franqueza sobre su educación, sus creencias y su posicionamiento ideológico.

Milán ha dejado claro que su visión crítica no responde al resentimiento, sino a una profunda necesidad de coherencia personal. Sus palabras, directas y contundentes, retratan una mujer que no renuncia a los matices en un contexto social cada vez más polarizado.

Ana Milán, 52 años.

En esta conversación con los medios catalanes, la actriz Física o química recordar su infancia marcada por una educación religiosa: «Estudié con las monjas desde muy pequeña», explica, subrayando que su experiencia no fue ni uniforme ni idealizada.

Como en cualquier campo, señala, Vivió con gente «maravillosa» y con gente «despreciable»rechazando así una visión maniquea de la institución. En este sentido, aclara que su discurso no busca ajustes de cuentas ni venganzas personales. «No es un novela biografica señala, consciente de que su posición puede interpretarse como una crítica directa a la Iglesia.

Sin embargo, la actriz insiste en que su pregunta surge de una observación más amplia. En su opinión, dentro de la Iglesia católica persiste una dinámica que permanecen sin ser revisados ​​por una parte de los fielesuna falta de autocrítica que, considera, es incompatible con los tiempos actuales.

Ana Milán.

Desde esta posición, Milán reivindica el derecho a disentir sin renunciar a la fe, equilibrio que No siempre es fácil de mantener en espacios públicos..

En el ámbito político, Ana Milán se define con una etiqueta inusual: «Yo soy republicano y centristaun centro que no existe en este país.» Una afirmación que resume su malestar por los extremos y la defensa de su propio pensamiento, lejos de consignas cerradas.

A esto se suma una declaración que resume su compleja relación con la religión.: Se declara creyente, pero «muy en desacuerdo con la Iglesia católica». Una tensión que, lejos de resolverse, forma parte de su identidad y de su forma de estar en el mundo.



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