STARMER VÍCTIMAS EPSTEIN | Starmer se disculpa con las víctimas de Epstein mientras trata de contener una rebelión interna en el Partido Laborista
Los esfuerzos del primer ministro británico, Keir Starmer, para pasar página en el escándalo de Peter Mandelson y Jeffrey Epstein no están convenciendo a una parte de su propia bancada. Han sido varios los diputados laboristas que han mostrado su indignación por el nombramiento de Mandelson como embajador en Washington, en diciembre de 2024, a pesar de que en ese momento ya se sabía que había mantenido contacto con el multimillonario estadounidense, condenado por delitos sexuales contra menores. La revelación de nuevos documentos que demuestran los estrechos vínculos entre los dos ha puesto al líder laborista en apuros y le ha obligado a disculparse con las víctimas, en un intento de contener una rebelión interna.
[–>[–>[–>Starmer ha insistido en que no conocía los detalles de la relación entre Mandelson y Epstein cuando le nombró embajador, entre ellos el cobro de 75.000 dólares por parte del expolítico y la filtración de información sensible a Epstein cuando era ministro de Comercio. «Desde hacía tiempo se sabía públicamente que Mandelson conocía a Epstein, pero ninguno de nosotros conocía la profundidad y la oscuridad de esa relación», ha asegurado el primer ministro en un discurso pronunciado este jueves. «Se le preguntó si había aceptado regalos y si había sido totalmente transparente sobre la relación. La información ahora disponible deja claro que las respuestas que dio eran mentiras», ha añadido.
[–> [–>[–>Starmer ha mostrado su «enfado» y su «frustración» por haber creído a Mandelson y ha pedido disculpas a las víctimas. «Las víctimas de Epstein han vivido un trauma que la mayoría de nosotros apenas podemos comprender y han tenido que revivirlo una y otra vez. Han tenido que ver cómo se retrasaba la rendición de cuentas y, con demasiada frecuencia, se negaba. A ellas quiero decirles esto: Lo siento».
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Revelación de documentos
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El primer ministro ha asegurado que hará todo lo posible para aclarar cómo fue el proceso de nombramiento de Mandelson y hasta qué punto conocía los detalles de su relación con Epstein. Pero una parte de su bancada ha mostrado su decepción por el intento del Gobierno de mantener en secreto parte de estos documentos, alegando motivos de seguridad. La presión de los diputados laboristas, incluida la exviceprimera ministra Angela Rayner, obligó a Starmer a dar marcha atrás este miércoles y a permitir la entrega de todos los documentos a la comisión de Inteligencia y Seguridad del Parlamento británico, que podrá determinar qué información se hace pública.
[–>[–>[–>Aún así, el enfado de algunos diputados de su partido sigue siendo evidente. Algunos han puesto en duda la continuidad de Starmer en el cargo, mientras que otros han señalado directamente a su jefe de Gabinete, Morgan McSweeney, considerado un protegido de Mandelson y a quien se atribuye, en gran parte, su nombramiento como embajador. Por ahora, el líder laborista está tratando de mantenerse firme y ha mostrado su «plena confianza» en McSweeney, pero la eventual publicación de nuevos documentos comprometedores amenaza con poner en peligro la continuidad de su principal asesor e incluso la suya propia.
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Oposición en contra
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A las presiones de sus propios diputados se han sumado los principales partidos de la oposición, quienes han exigido a Starmer que se someta a una cuestión de confianza en la Cámara de los Comunes. «El primer ministro hizo caso omiso de las advertencias de seguridad y miró para otro lado ante lo que sabía sobre la relación de Mandelson con uno de los pedófilos más notorios del mundo. Y en lugar de dar la cara y asumir toda la responsabilidad por este desastroso nombramiento, está tratando de hacerse la víctima», ha asegurado la líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch.
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[–>Todavía no está claro hasta qué punto los documentos sobre el nombramiento de Mandelson —entre los que se incluyen su declaración de intereses y los correos electrónicos con los principales asesores en Downing Street— pondrán a Starmer ante una situación insostenible. Tampoco está claro si estos documentos podrán hacerse públicos en su totalidad, después de que la Policía Metropolitana asegurara que su revelación podría comprometer la investigación criminal que ha iniciado contra Mandelson. Lo que sí está claro es que el escándalo está hundiendo todavía más al primer ministro, incapaz de remontar en las encuestas a pocos meses de unas elecciones regionales y locales cruciales.
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